Tafí del Valle, un refugio de más de 200 aves: ocho alucinantes fotos que invitan a mirar más el cielo
Entre montañas, aire fresco y ríos, cada ave cuenta una historia. Y dos especialistas nos revelan datos y curiosidades de este mundo cercano y fascinante. Esta es una llamada a detenerse, observar y disfrutar.
ENCUENTRO. Un Machilo revolotea alrededor de un Carancho. LA GACETA / FOTO DE DIEGO ARÁOZ
En la punta de un pino, con el impoluto cielo celeste de Tafí del Valle, un carancho admiraba su entorno. Quizás buscaba su próxima presa o bocadillo. Sereno, pero alerta, sostenía la mirada con una quietud casi desafiante, aferrado a su pequeña rama. Los humanos lo admiraban desde unos metros más abajo. La calma se rompió de golpe con el despliegue de las alas de un imponente Machilo, que entró en escena con un ir y venir sobre el estoico carancho. ¿Buscaba defender su nido? ¿Quién ganará esta contienda? Fenomenal espectáculo nos regalaba la naturaleza.
La combinación de altura, clima y paisajes crea un hábitat ideal en Tafí del Valle para aves de más de 200 especies, tanto residentes como migratorias, según explican Exequiel Barboza y Emanuel Pérez Bogado, mediadores en el Museo de Ciencias Naturales de Fundación Miguel Lillo e integrantes del Centro Nacional de Anillados de aves de la Facultad de Ciencias Naturales e IML-UNT. Esta riqueza convierte a la villa veraniega y a sus alrededores en un escenario privilegiado para observar aves de distintos ambientes, desde zonas urbanas hasta pastizales de altura y áreas acuáticas.
Para entender la gran diversidad de aves en la zona, Barboza y Pérez Bogado mencionan que Tucumán, la provincia más pequeña de Argentina, se destaca por su gran diversidad de ambientes: desde bosques secos y húmedos, hasta pastizales de altura y zonas de prepuna, con alturas que van de los 300 a los casi 5.500 msnm. Esta variedad explica la presencia de cerca de 500 especies de aves, casi la mitad de las que habitan el país, entre aquellas que residen todo el año en la provincia y las migratorias.
En ese contexto, Tafí del Valle tiene un relieve montañoso, con la presencia de dos grandes valles, el de Tafí y el del Yokavil, este último perteneciente al conjunto denominado Valles Calchaquíes. El valle de Tafí varía en altura, entre los 1.900 m en el fondo del valle donde se encuentra el lago La Angostura y los 4.600 metros del cerro Muñoz. Tiene un clima templado y húmedo, con inviernos secos y veranos húmedos.
¿Qué aves se pueden observar en Tafí?
En este valle pueden encontrarse aves presentes en todos los ambientes de Tucumán, como el Chingolo. En la villa y en las zonas cercanas a las viviendas también es común ver especies típicas de San Miguel de Tucumán, como palomas, caranchos, halconcitos colorados, machilos, gorriones y tordos, entre otras.
ESPECIE. Un pato de los torrentes
A su vez, en los bosques y pastizales de altura de Tafí aparecen especies propias de estos ambientes, como el Zorzal chiguanco, que durante el invierno también puede verse en la capital. Los cóndores, muy buscados por los observadores, encuentran en Tafí un lugar ideal para ser avistados. Mientras que en el dique La Angostura, en tanto, se pueden observar aves asociadas al agua, como patos, guayatas, gallaretas, chorlitos y gaviotas. En los bosques montanos, a lo largo del río Los Sosa, es posible observar al Pato de los torrentes, que navega en los arroyos de montaña que acompañan la ruta camino a Tafí del Valle. Esta especie, adaptada a las aguas rápidas y frías, presenta dimorfismo sexual: el macho es de color blanco con detalles oscuros, mientras que la hembra es más oscura y discreta.
¿Hay aves que solo se pueden ver en esta zona?
Las aves se desplazan de manera altitudinal o latitudinal, es decir, migran en busca de ambientes propicios para nidificar o invernar. Suelen utilizar regiones con características similares dentro de la provincia, como ocurre con el Valle de Tafí. Si bien muchas personas -aficionadas o no a la observación de aves- sienten un gran interés por ver cóndores, esta especie emblemática de las montañas sudamericanas es además un animal protegido en Argentina. Y al igual que el Pato de los torrentes, hay diferencias entre el Cóndor macho y la hembra, ya que el macho presenta una cresta (carúncula carnosa) y color de iris café, mientras que la hembra no tiene cresta y cuando es adulta presenta el iris color rojizo. Por otra parte, hace unas semanas, una persona que trabaja en Tafí comentó que observadores buscaban “un pajarito grisáceo con partes de la cabeza color herrumbre”. Se trataba de la Monterita serrana, una especie poco estudiada que habita en quebradas de la zona del Infiernillo.
POSANDO. Un macho de Naranjero merodea cerca de las casas de Tafí del Valle. LA GACETA / FOTO DE DIEGO ARÁOZ
¿Cómo cambia la presencia de aves según la época del año?
El invierno y el verano en Tafí son muy diferentes: el primero es seco y frío, con nevadas ocasionales, mientras que el segundo es húmedo. Las aves responden a estos cambios de distintas maneras. Hay especies que pueden observarse todo el año, mientras que otras son migratorias. En invierno llegan aves desde el centro y sur del país, y también descienden desde mayores alturas especies como la Parina grande, la Guayata y el Pato crestón. Por otro lado, en primavera arriban aves desde el norte del país e incluso desde Norteamérica, como algunas aves playeras (Batitú, Pitotoy solitario), además de rapaces como el Halcón peregrino y el Águila pescadora, que incluso fue vista capturando peces en el lago. También se registra la presencia de especies como el Zorzalito boreal.
SE HACE SENTIR. El Chingolo es un pajarito con un canto muy melódico. LA GACET / FOTO DE DIEGO ARÁOZ
¿Qué tiene el paisaje de Tafí que favorece cierta biodiversidad?
El valle, por su ubicación y su diversidad altitudinal, constituye un mosaico de ambientes: bosques húmedos, pastizales de altura, arbustales, quebradas y cañadas con ríos y arroyos, además del lago artificial y las áreas modificadas por el ser humano, como viviendas y jardines. Esta combinación permite que en Tafí se registren aproximadamente unas 200 especies de aves, de las cuales unas 80 habitan en el embalse La Angostura.
¿Qué rol cumplen las aves en este ecosistema?
Las aves cumplen funciones clave en los ecosistemas y son excelentes indicadores de la salud ambiental. Su presencia o ausencia refleja cambios como la deforestación o la degradación de hábitats. Intervienen en la dispersión de semillas, favoreciendo la regeneración de bosques; polinizan plantas, como lo hacen el Picaflor común, el Picaflor cometa, el Picaflor grande, entre otros; y regulan poblaciones de insectos y roedores. Además, especies como cóndores y jotes actúan como carroñeras, limpiando el ambiente y previniendo la propagación de enfermedades.
APROVECHAMIENTO. Los Tordos suelen parasitar nidos ajenos. LA GACETA / FOTO DE DIEGO ARÁOZ
¿Algunas están en riesgo o han cambiado en los últimos años?
En Tafí del Valle y sus alrededores hay especies con diferentes categorías de conservación. Entre las más amenazadas se encuentran el Flamenco común, la Parina grande (hace unos días fue encontrado un ejemplar en una vivienda de La Florida, Cruz Alta), el Cóndor y la Monterita serrana, esta última endémica de los pastizales de altura. Frente al avance de la urbanización y la expansión de cultivos, es esperable que algunas especies se vean beneficiadas y otras perjudicadas. Las más sensibles tienden a desplazarse hacia ambientes menos alterados.
¿Cómo se pueden reconocer las aves por su canto?
No todas las aves emiten cantos melódicos. En ornitología se diferencian las aves cantoras (Paseriformes) de las no cantoras (no Paseriformes), según el desarrollo de un órgano vocal llamado siringe. Dependiendo de su mayor o menor desarrollo, las aves pueden emitir graznidos o reproducir cantos melódicos, como emiten comúnmente los llamados pajaritos (chingolos, naranjeros, tordos, zorzales o el Quetupí, entre otros). Entonces, podemos decir que no todas las aves son pájaros, sino que el término pájaro se atribuye exclusivamente al grupo de aves paseriformes. Un ejemplo característico es el Quetupí o Benteveo, cuyo nombre imita su canto. En Tucumán suele oírse como “kee tu pí”, mientras que en el litoral se interpreta como “bicho fuí”. Además de ser un ave llamativa, fue elegida como el ave provincial, votación que surgió desde el Museo de Ciencias Naturales de la FML y el Ministerio de Educación en el año 2020.
VIGILANTE. La Lechuza vizcachera, siempre mirando desde lo alto. LA GACETA / FOTO DE DIEGO ARÁOZ
¿Cuál es el mejor momento del día para observarlas?
Depende de la especie. En general, las aves diurnas tienen mayor actividad por la mañana y al atardecer. Durante la noche, en cambio, entran en actividad especies nocturnas como lechuzas de campanario. En Tafí es común observar a la lechuza vizcachera, que suele posarse en postes a la vera de la ruta y puede verse tanto de día como de noche.
¿Qué aves suelen acercarse a casas o jardines?
El crecimiento urbano de Tafí del Valle ha modificado el ambiente, lo que favorece la presencia de aves en zonas habitadas. Los jardines con flores atraen picaflores, como el Picaflor cometa (un ave muy llamativa por su larga y colorida cola de aspecto de un cometa, como dice su nombre), mientras que los restos de comida suelen atraer especies oportunistas, como caranchos y palomas. También pueden acercarse si se colocan fuentes de alimento, como comederos o bebederos. Otras aves fáciles de detectar en los árboles de la villa o sus alrededores son los pájaros carpinteros, ya sea por su comportamiento y/o tamaño. Tenemos un pequeño llamado Carpinterito común, un ave pequeña de 10 cm, que se lo detecta primero por el sonido que realiza al picar las ramas de los árboles en busca de su alimento como larvas de insectos. Otros son más grandes y con coloración más llamativa, como el carpintero real de 25 cm y de lomo de blanco de 30 cm que producen fuertes vocalizaciones. Al acercarnos a la zona del infiernillo se puede observar otro carpintero de mayor tamaño, llamado Carpintero andino, de 35 cm, también vocaliza fuerte, y curiosamente habita lugares abiertos, que carecen de árboles o con pocos árboles, ya que es terrestre y construye sus nidos huecos en barrancas.
SIGNIFICADO. Colibrí cometa, con su larga cola que denota su nombre. LA GACETA / FOTO DE DIEGO ARÁOZ
Un dato curioso: en la época reproductiva, los tordos frecuentan a los chingolos porque utilizan sus nidos para parasitarlos y dejar que el chingolo críe a sus pichones. Por eso decimos que muchas veces no hay que descuidar el rancho porque el tordo puede entrar.
¿Es bueno alimentarlas?
Es un tema debatido. Hay estudios, como uno realizado en Estados Unidos con el picaflor de Ana (o de cabeza rojiza Calypte anna); sus picos en pocas generaciones se modificaron significativamente por el uso de bebederos artificiales, haciendo que sea más largo y afilado. A simple vista esto no parecería tener importancia, el tema radica en que éste picaflor se está expandiendo a otros lugares donde antes no podía adaptarse y deja de polinizar especies nativas de plantas. Aquí podemos observar un claro efecto con impacto negativo en el corto plazo por el uso de bebederos.
ESPECTACULAR. El Cóndor andino y su vuelo en lo más alto del valle. LA GACETA / FOTO DE DIEGO ARÁOZ
Si se utilizan bebederos con agua y azúcar, deben mantenerse limpios y con el contenido renovado a diario. Además, no solo atraen aves, sino también insectos como abejas.
¿Cómo podemos convivir con ellas?
Respetándolas, admirándolas y observándolas. Las aves son majestuosas, son llamativas y conservarlas depende solo de nosotros, para que las generaciones venideras puedan contemplar la belleza de este grupo de seres vivos.






















