El “Petiso David” reconoció que se dedicaba a la usura

Walter Lobos fue acusado de lavar $500 millones. Negó ser un narcotraficante.

El “Petiso David” reconoció que se dedicaba a la usura
Gustavo Rodríguez
Por Gustavo Rodríguez 26 Marzo 2026

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“Droga no vendo, ni vendí nunca”. Esas fueron las palabras de Walter “Petiso David” Lobos cuando declaró en el marco de la causa en la que está acusado de lavado de activos y tráfico de drogas. El hombre, que durante años estuvo mencionado en causas narco, mientras se encuentra detenido en el penal de Benjamín Paz, espera que se resuelva su situación procesal.

Lobos se hizo conocido en el ambiente por mostrarse en las redes sociales. Allí lució collares que dijo ser de oro, pero en una entrevista señaló que eran de fantasía. También subió fotos de sus viajes a distintas partes del mundo. En octubre, en el marco de una investigación por un tiroteo, la Policía secuestró cinco kilos de marihuana, por lo que fue detenido y procesado. De manera paralela, los pesquisas lo investigaban por lavado de activos.

La acusación

Según la investigación desarrollada por el fiscal federal Agustín Chit, el integrante del clan “Los Gardelitos”, al menos desde el año 2012 y hasta 2025, adquirió, enajenó e hizo circular en el mercado legal diferentes tipos de bienes y activos provenientes de actividades ilícitas, tales como el comercio de estupefacientes y la usura, por un valor de casi $500 millones.

El representante del Ministerio Público también ponderó que durante más de una década, el “Petiso David” montó una estructura familiar para llevar adelante esta maniobra. Entre otros aparecen su actual pareja, Ana Sofía Pompone Míguez; su ex mujer, María Valeria Linch; sus hijos Giselle, Abal, Román y Katya; y su madre, Mercedes Galván. De acuerdo a la investigación, el grupo adquirió vehículos de alta gama, contrató numerosas pólizas de seguros y realizó viajes a países como Brasil, México, Italia, Qatar, República Dominicana, Estados Unidos y Ecuador. “Efectuaron gastos que no tienen relación con sus ingresos formales. Para llevar adelante esta maniobra, los imputados operaban con billeteras virtuales y cuentas digitales”, se puede leer en la acusación que afronta.

En la imputación, se agregó: “en esas cuentas recibían y transferían montos millonarios entre sí y con terceros, dentro y fuera del país, sin documentación ni actividad declarada que explicara o respaldara el origen de los fondos”. Por ejemplo, determinaron que Pompone Míguez, en un período de tres años, registró movimientos por más de $300 millones, pese a estar registrada como empleada pública.

La defensa

Durante la declaración indagatoria, Lobos denunció que, por ser integrante de Los Gardelitos, siempre sufrió una persecución policial. “Aprendí el negocio de prestar dinero y hacer negocios de mi padre”, reconoció. “Petiso David”, según declaró, tenía un sistema para conseguir los fondos que luego prestaba. Pompone Míguez, al ser empleada de la administración pública, accedía a los préstamos que le ofrecía el banco donde cobraba su sueldo a un plazo de 10 o 30 días, con una tasa de interés del 4%. “Ese efectivo lo retiraba y lo prestaba con un interés de entre el 15 y el 25% mensual. Por ese motivo, si se tiene en cuenta los montos que manejaban, $300 millones no son nada”, explicó.

Lobos, que es defendido por César Avellaneda, también reconoció que realizaba otras actividades, como cobrar comisiones por la venta de casas y vehículos que personas le entregaban con total confianza. Esa fue la estrategia defensiva que desplegó para justificar los bienes que estaban a su nombre y la razón por la que manejaba tanto dinero, pese a que no tiene ninguna actividad registrada ni figura como empleado.

Lobos, durante la declaración, informó que es padre de 12 hijos y que, pese a que sólo cuatro son menores de edad, tiene estrechos vínculos con ellos. “Algunos estudian en universidades. A todos les enseñé algo de mi profesión: ser oportunistas para los negocios”, sostuvo el investigado.

El “Petiso David” también dijo que sus ingresos mensuales son en promedio de entre tres y cuatro millones. “Depende de los ingresos por temporada. En invierno se gana más”, respondió. El investigado también aclaró por qué entre 2012 y 2025 no abrió ninguna cuenta en una entidad crediticia. “No confío en los bancos. Además, no me gusta perder toda una mañana para que me atiendan”, añadió.

Lobos aprovechó su indagatoria para dar a conocer su opinión sobre sus vínculos con el narcotráfico. “Hoy me vengo a enterar de que venía siendo investigado por drogas. No tengo ningún problema y agradecería que se investigue bien”, finalizó.

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