La eutanasia que se practicó a Noelia Castillo Ramos conmovió al mundo entero. La joven española de 25 años luchó dos años por su muerte luego de haber tenido una infancia alejada de sus padres, de haber sufrido una violación en manada y haber tenido un intento de suicidio fallido. Este viernes, la Iglesia católica emitió un comunicado sentando postura al respecto con un mensaje claro. “La respuesta no puede ser acortar el camino”, dictaminaron desde el Vaticano.
El portal de comunicación oficial de la Santa Sede, Vatican News, compartió un artículo analizando la muerte asistida de Castillo Ramos, una joven cuya vida estuvo marcada por la depresión. “Noelia no padecía una enfermedad terminal, pero su deseo de morir refleja un sufrimiento profundo que, según el experto en bioética Federico de Montalvo, evidencia carencias en el sistema de apoyo familiar y psicológico”, se publicó en el artículo.
Vaticano: especialista en bioética analizó el caso de Noelia Castillo Ramos
Federico Montalvo, presidente del Comité de Bioética de España durante 2019, sostuvo la importancia de mitigar el dolor psíquico en vez del físico. Señaló que, en muchos casos, el apoyo socioeconómico puede ser crucial. Desde su postura, evaluó que situaciones como la de Castillo Ramos requieren herramientas psicológicas, estrategias para abordar el sufrimiento existencial, apoyo social y sanitario no solo en un hospital, sino también en su domicilio.
En este sentido, destacó el rol que cumple el Estado en apoyar a la familia para cuidar a un ser querido. Para Montalvo, la eutanasia de Castillo Ramos representó un fracaso social. “‘Lo paradójico es que el Estado ayuda a una persona que desea morir a morir’, en vez de proporcionarle los recursos socioeconómicos y psicológicos para vivir”, señaló Montalvo. En este sentido, coincidió con la postura de la Iglesia española en que la solución “no puede ser acortar el camino, sino recorrerlo juntos”.
Posturas de la Iglesia sobre la eutanasia de Noelia Castillo Ramos
La Agencia Católica de Informaciones también recogió el análisis de otra especialista en bioética sobre la eutanasia de la joven española. En este sentido, se tomó la palabra de Elena Postigo, miembro de la Pontificia Academia para la Vida (PAV), que evaluó en redes sociales el caso. La especialista se refirió a Castillo Ramos como una “víctima de un abandono institucional que la dejó completamente sola ante el dolor”.
“Se presenta como un acto de libertad, cuando en realidad expresa la desesperanza de quien nunca fue acogida ni tratada como merecía. No estamos ante un caso de eutanasia, sino de suicidio asistido”, escribió en su cuenta Postigo. En este sentido, siguió la línea de Montalvo de negar la presencia de una enfermedad terminal y hacer énfasis en el trauma no sanado de la joven.
“La ley permite abrir esa puerta sin distinguir entre un sufrimiento físico irreversible y un sufrimiento psicológico que puede tratarse y aliviarse”, destacó Postigo. También consideró que, quienes se encontraran en la misma situación, podrían “recuperar su vida” si recibieran la ayuda y acompañamiento adecuados. A la vez, tildó el caso de “falla gravísima”.
“La vida de Noelia es valiosa, aunque ella no lo perciba ni lo vea. La dignidad humana no depende del sufrimiento ni de la autonomía entendida como autosuficiencia. Nace del valor único de cada persona, de su necesidad de vínculos, cuidado y amor”, agregó.






















