Selva Almada: la voz de una casa deshabitada

  • Selva Almada narra en su novela 'Una casa sola' la historia del Litoral argentino desde la voz de una vivienda abandonada, abordando la violencia y el poder en diversas épocas.
  • La obra utiliza una estructura anacrónica que entrelaza la explotación laboral, el conflicto político y la naturaleza zonal, siguiendo la tradición de autores como Mujica Láinez.
  • Este lanzamiento refuerza la identidad literaria regional y propone una ruptura con los modelos gauchescos tradicionales, consolidando el impacto internacional de la autora.

SELVA ALMADA. Litoral, belleza y violencia confluyen en la memoria de la casa de su novela. SELVA ALMADA. Litoral, belleza y violencia confluyen en la memoria de la casa de su novela.
Hace 7 Hs

NOVELA

UNA CASA SOLA

SELVA ALMADA

(Random House – Buenos Aires)

En la novela, pluralidad de voces constituyen el relato. Se vinculan amenazas con la presencia de patrullas de vigilancia a la que se suma la acción del patronazgo en confrontación con el obraje sufrido.

La memoria de una casa narra los hechos, (estrategia ya utilizada por Mujica Láinez). Abandonada, cubierta de alimañas: “las arañas han tejido tanta tela alrededor de la pava que parece vestida al crochet”, tuvo en el pasado presencia de trabajadores con hijos, conformando una sencilla familia. El presente con esos padres desaparecidos suena apenado en su voz. Su relato, de dolor y duelo, recuerda la visita desagradable del dueño de la tierra y ciertos secuaces, mediante los actos de acoso; el mal y el buen deseo, en pasajes de audaz y hermoso erotismo algunos, y otros no, dadas razones orquestadas por un poder inmoral; discurso vinculante con lo sociocultural y político de la identidad litoraleña.

Hay dos momentos, la mano del obrero en el campo y la aparición de la máquina que escava, inquieta y disminuye la labor del peón a partir de una organización temporal fragmentada; un relato anacrónico manifiesto por las guerras civiles entre el poder de las provincias o las que aluden a los “milicos”, o a Malvinas, por tanto, hay que ordenar los trozos de la historia según datos sugeridos por la narradora: “Cabalgaron por la plaza central gritando y vivando al general y a la soberanía de la provincia”, “…las huellas que dejaban los cascos de los caballos sobre esta tierra hecha un barrial de sangre.”

La territorialidad se configura por aspectos de la naturaleza, la presencia de animales, las gallinas, los perros, la valentía de parir que poseen perras y madres, integradas al amor de la casa. El paisaje estacional tiene protagonismo, mezcla de ternura, de asombro a partir de una minuciosa observación, generando el sentimiento de lo bello / natural y también de lo horrendo con lo que el relato se va mezclando, atravesado por un lenguaje zonal: “pechan”, “julepe”, “percherona”, o dichos que suenan, sin excesos, en los diálogos de los lugareños.

Proporciona hechos que provocan. El germen de la violencia de la literatura argentina continúa como parte de la tradición, pero ofrece quiebres, entre otros, el del contacto amoroso entre una gringa y un indio, que se alejan del modelo de las cautivas; aquí, hay una marca de la diferencia ideológica con el origen gauchesco.

En Selva Almada confluyen Litoral, belleza, violencia a través del transcurso desordenado del tiempo.

Una casa sola*
Por Selva Almada

“…El viento norte trae el ruido que hacen los tucu-tucu en los túneles que cavan en las orillas del Mosca. Parecen tambores pidiendo lluvia. […]. Pero demás escurridizos son. Asomando con esos dientes largos que les ocupan todo el hocico y cuando la perra quería agarrarlos ¡zácate! Ya estaban de nuevo dentro de las cuevas. Los chumbaba de lo lindo. […] Si uno se detiene a mirar un rato, todo aquí, hasta lo ínfimo, se manifiesta. […]

A los hijos de Lucero les gustaba jugar con ellos: toritos los machos, vaquitas las hembras, los paseaban en los camiones de juguete o los ponían a pelear, cuerno contra cuerno”

*Fragmento.

PERFIL

Selva Almada (Entre Ríos, 1973) es autora de No es un río (2020, Internacional Booker Prize Shorlisted, Premio IILA), Los Inocentes, (2019), El mono en el remolino. Notas del rodaje Zama de Lucrecia Martel (2017), El desapego es una forma de querernos (2015), Chicas muertas (2014), Ladrilleros (2013) y El viento que arrasa (2012, First Book Award del Festival Internacional del libro de Edimburgo) y coautora de Laiseca, el Maestro (2025).

Liliana Massara

© LA GACETA

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