Denominamos eutanasia a la "muerte sin sufrimiento físico, especialmente provocada voluntariamente a quien, padeciendo una enfermedad incurable, la solicita para poner fin a sus dolores"- Dicc. Nuevo Espasa 2000 ilustrado-. Esto no está permitido por la Ley, pero es un acto totalmente humano. LA GACETA nos informa que hace unos días, en Barcelona, lo practicó una joven mujer que quedó parapléjica después de un terrible ataque sexual, Noelia Castillo Ramos. Al saberse incurable, pidió a su médico que la deje morir. Pedido profundamente triste, pero razonable. Quien tuvo la mala suerte de contraer una enfermedad incurable lo sabe. Pero la Justicia defiende la vida a ultranza. En todas sus tonalidades. ¿Acaso se queda corta? ¿Qué piensan los altos profesionales de la Ley? Natalia Castillo Ramos, española, 25 años, se hizo entender, exponiendo haber perdido su futuro. Una vida sin futuro es ni más ni menos que una muerte que camina. No hay opción. Descansa en paz, Noelia.-
Darío Albornoz



















