León XIV envió un potente mensaje a las autoridades de Camerún, a las que invitó a hacer un “examen de conciencia” para luchar contra la corrupción y los abusos de poder y proteger los derechos humanos. El papa llegó a la capital, Yaundé, procedente de Argelia, donde el inicio de su gira africana se vio empañado por un doble atentado suicida a unos 40 kilómetros de Argel y por las críticas de Donald Trump, que le acusó, entre otras cosas, de ser “terrible en política exterior”.
Ante las autoridades del país y su presidente, Paul Biya, de 93 años, que dirige Camerún con mano de hierro desde 1982, pronunció un discurso de una firmeza poco común pidiendo que se “rompan las cadenas de la corrupción” Por su parte, el presidente Biya dijo que “el mundo necesita el mensaje de paz” de León XIV.
Camerún, que ocupa el puesto 142 de 182 en el índice de la oenegé Transparencia Internacional, sigue enfrentándose a un alto nivel de corrupción que alimenta las críticas de la oposición y de las organizaciones internacionales.























