Un millón de árboles y solo 250 habitantes: el asombroso pueblo argentino donde la naturaleza es mayoría
-
Cazón, en Saladillo, Buenos Aires, alberga un millón de árboles para solo 250 vecinos. Este pulmón verde es un centro productivo nacional clave desde su fundación a inicios del XX.
-
El Vivero Eduardo L. Holmberg provee especies a todo el país. La tradición forestal impulsó emprendimientos privados, hornos de carbón y un tambo, forjando su identidad productiva.
-
Eventos como la Expo Vivero y el ecoturismo posicionan a Cazón como un refugio de sostenibilidad. Se prevé que su impacto ambiental y turístico siga creciendo en toda la región.
Cazón es una localidad que alberga uno de los viveros más grandes de Argentina. (Imagen web)
Cambiar de aires no es solo una metáfora en Cazón, es un proceso fisiológico y ambiental que involucra cientos de miles de árboles. Allí donde el entorno se siente más liviano es donde los visitantes pueden apreciar las vistas diáfanas, el oxígeno puro y el alivio de las cargas en una sinergia en la que colaboran la naturaleza y los humanos. Este pequeño pueblo bonaerense es uno de los pulmones tanto de la jurisdicción como de Argentina.
Conocido como el “pueblo del millón de árboles”, Cazón es un punto verde destacado en el mapa aéreo. Concentrados en este distrito de la provincia de Buenos Aires, en el partido de Saladillo a unos 180 km de CABA, se encuentran miles de especies arbóreas, las cuales superan con creces a la cantidad de habitantes. Mientras que estos seres vivos alcanzan las siete cifras, las personas apenas suman unas 250, es decir, unos 4000 macizos forestales por poblador.
Cazón se destaca por su Vivero Municipal Eduardo L. Holmberg, un predio de unas 210 hectáreas creado poco tiempo después de la fundación de la localidad el 18 de septiembre de 1896 en honor a Don Joaquín Cazón, quien donó las tierras para la construcción de la estación del tren. Para 1910 se creó este sector que alberga más de 100 variedades de plantas y funciona como centro productivo, pero también como un área abierta para el disfrute de todos en este 2026.
Un pueblo que provee de árboles a un país
Cazón funciona como una "usina de plantas" cuya especialidad es el arbolado público. De sus tierras salieron las casuarinas, fresnos y plátanos que hoy embellecen las calles de gran parte de la Argentina, según explicó el intendente de Saladillo, José Luis Salomón. Esta tradición viveril germinó también en el sector privado, donde antiguos trabajadores del predio municipal dieron vida a sus propios emprendimientos familiares, multiplicando el manto verde que cubre la región.
Este pulmón verde no solo se queda en la quietud de sus ejemplares centenarios; cobra vida cada fin de semana con el Paseo de los Emprendedores. En este punto de encuentro los productores de la zona ofrecen desde artesanías y plantas hasta delicias caseras que completan la experiencia sensorial del visitante. La oferta se expande más allá del Vivero Municipal, permitiendo recorrer otros viveros privados, conocer los históricos hornos de carbón a leña o visitar el tambo modelo “Pasturas de Cazón”, pilares de la cultura productiva del pueblo.
En Cazón es posible vivir la naturaleza
Para quienes buscan una conexión más profunda y disruptiva con el entorno, Cazón propone experiencias que escapan a lo tradicional. Propuestas gastronómicas como "El Banquete del Bosque" o las actividades senso-perceptivas en "Inspira Bosque" invitan a resetear los sentidos bajo el follaje. Sin embargo, el clímax de esta comunidad llega en octubre con la Expo Vivero, un evento masivo donde miles de personas se congregan entre stands de plantas, shows en vivo y un patio gastronómico para celebrar la explosión de colores y aromas que solo un millón de árboles pueden ofrecer.
Más allá de los eventos, el alma del pueblo reside en su ritmo calmo, sus casas bajas y la hospitalidad de sus apenas 250 vecinos. Es el refugio ideal para desconectar del estrés urbano caminando por senderos sombreados o aprovechando el parque recreativo y la base de campamento. Allí, la aventura para los más chicos también está garantizada con tirolesas y circuitos de trekking.




















