De la “trinchera” a las decisiones estratégicas: el camino de la mujer que lidera un sector clave en Naturgy Argentina
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Verónica Argañaraz, directora en Naturgy Argentina, expuso en el Summit de LA GACETA sobre cómo su carrera desde la atención al cliente forjó su liderazgo estratégico actual.
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Con 30 años en la firma, inició en el call center de Gasnor. Su gestión incluyó la transición marcaria a Naturgy y la unificación de mensajes institucionales ante la crisis.
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Su enfoque integra la sostenibilidad y la visión 360 como ejes del negocio. El caso resalta el avance femenino en energía y el valor de aprender del error para decidir mejor.
VERÓNICA ARGAÑARAZ. Directora de Comunicación, Relaciones institucionales y Sostenibilidad de Naturgy Argentina. / OSVALDO RIPOLL, LA GACETA
No llegó a la dirección desde un escritorio. Su historia empezó mucho antes, en el contacto directo con clientes, en la resolución de problemas concretos y en el día a día de una empresa donde la crisis y la gestión eficiente de servicios es la clave del trabajo. Ahí, en ese terreno, Verónica Argañaraz construyó la mirada que hoy define su liderazgo.
Con más de 30 años dentro de Naturgy, hoy dirige las áreas de Comunicación, Relaciones Institucionales y Sostenibilidad en Argentina. Su recorrido, que hoy la ubica en un rol estratégico, comenzó gestionando los servicios de call center de aquella compañía, en plena expansión del GNC en el NOA.
Ese primer paso marcó el inicio de su carrera y le sirvió para entender el negocio desde adentro. Cuando asumió el desafío de armar el servicio de call center de la distribuidora, supo que se trataba de mucho más que una tarea operativa: implicaba organizar equipos, responder a situaciones reales y entender qué pasaba del otro lado, con usuarios que necesitaban soluciones urgentes. “Fue un aprendizaje constante”, resumió durante la entrevista. Con el tiempo, su rol se amplió a todos los canales de atención, desde los presenciales hasta los digitales. Esa experiencia dejó una idea que sigue presente en su forma de trabajar. “Conocer la voz del cliente, la piel del cliente, te da otra mirada de cómo se pueden resolver los problemas”, sostuvo.
Su posición actual tiene mucho que ver con esa visión. “Nuestra mirada es estratégica, poder tener una visión 360 e interactuar con todos los grupos de interés”, explicó. En un momento donde conviven reguladores, gobiernos, accionistas y millones de usuarios, esa mirada resulta clave.
VERÓNICA ARGAÑARAZ. Directora de Comunicación, Relaciones institucionales y Sostenibilidad de Naturgy Argentina. / OSVALDO RIPOLL, LA GACETA
El desafío de una marca global
Uno de los procesos más exigentes que atravesó fue la transformación de la compañía bajo la marca Naturgy, que implicó no solo el cambio de nombre, sino de una redefinición estratégica que impactó en toda la operación. En ese proceso, la distribuidora Gasnor (que opera en Tucumán, Salta, Jujuy y Santiago del Estero) pasó a integrarse a una identidad global, junto con otras unidades del grupo en el país.
“La identidad es lo que uno es”, afirmó. Por eso, el desafío fue sostener ese cambio sin generar incertidumbre. La coherencia fue clave. “No importa quién lo cuente, el mensaje tiene que ser el mismo”, señaló. Ese trabajo permitió que la transición se diera sin afectar la confianza de los usuarios, con foco en la calidad del servicio y la seguridad.
Decidir con impacto
Hoy, la sostenibilidad forma parte de las decisiones diarias de la empresa. Para Verónica, no es un concepto aislado, sino una forma de gestionar. “Tenemos un plan de sostenibilidad totalmente alineado al plan estratégico”, explicó. Ese enfoque incluye lo ambiental, lo social y lo institucional.
La compañía trabaja en la reducción del impacto ambiental, en el uso eficiente de recursos y en programas sociales. También genera espacios de diálogo con la comunidad y adapta sus acciones a cada contexto.
Liderar y abrir camino
El sector energético no fue históricamente un espacio con gran presencia femenina. Ahí, el crecimiento de mujeres en roles de liderazgo empezó a marcar un cambio. “La mirada femenina aporta una sensibilidad que excede a los números”, aporta Verónica.
Su propio recorrido refleja ese proceso. “Nunca le tuve miedo a nada”, afirmó, al recordar cómo enfrentó distintos desafíos dentro de la empresa.
Después de más de tres décadas, el aprendizaje sigue siendo parte del trabajo. Para ella, liderar implica adaptarse, tomar decisiones y avanzar incluso cuando no todo está claro. “Nada me fue dado de manera fácil”, aseguró. Cada etapa implicó esfuerzo y momentos complejos.En ese camino, hay una idea que resume su forma de trabajar: “No tener miedo a equivocarse es la única manera de aprender”. Ese consejo, que también comparte con sus hijos, habla de una forma de encarar los desafíos con disciplina y objetivos claros.




















