“El liderazgo se ejerce desde el ejemplo”: la historia de Mercedes Paz entre el tenis y McDonald’s
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Mercedes Paz, extenista y líder de Arcos Dorados en Tucumán, expuso su visión sobre el liderazgo basado en el ejemplo durante el Summit Mujeres y Liderazgo de LA GACETA.
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La empresaria destacó cómo la disciplina del deporte de alto rendimiento y la superación de barreras de género formaron su capacidad para gestionar equipos y delegar tareas.
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Su enfoque resalta la evolución del rol femenino en los negocios y la importancia de la planificación para alcanzar un equilibrio entre el éxito profesional y la vida personal.
No hay una sola forma de definir a Mercedes Paz, porque su historia atraviesa el deporte de alto rendimiento, el mundo empresarial y la vida familiar, pero hay algo que conecta todas esas etapas: una manera de entender el liderazgo desde la experiencia.
Durante su participación en un nuevo capítulo de “Encuentros LA GACETA”, la empresaria - al frente de Arcos Dorados, firma que opera McDonald’s en Tucumán - volvió sobre esa idea que construyó a lo largo de los años. “Para mí el liderazgo se ejerce desde el ejemplo”, sostuvo, y dejó en claro que no se trata solo de lo que se dice, sino de cómo se actúa.
Esa lógica se construyó desde temprano. Su paso por el tenis profesional no solo le dio visibilidad, sino también herramientas que hoy traslada a la empresa. “Para mí no hay mejor universidad que el deporte”, aseguró, al destacar valores como la disciplina, la perseverancia y la capacidad de análisis.
Aprender desde la experiencia
Ese camino no siempre fue sencillo. Paz recordó situaciones concretas de su etapa como tenista, donde las diferencias entre hombres y mujeres eran evidentes y formaban parte de la rutina. “Había cosas muy marcadas. Por ejemplo, te daban poco tiempo para entrenar y los varones, cuando jugaban cruzado, te tiraban la pelota para que te corras y usar toda la cancha”, contó.
Lejos de quedarse en esa incomodidad, esas experiencias funcionaron como parte de su formación. Hoy, con perspectiva, elige poner el foco en la evolución. “Me encanta ver que hoy se respeta mucho más a la mujer y que hay más oportunidades”, aseguró.
MERCEDES PAZ. Su trayectoria combina alto rendimiento deportivo y gestión empresarial. / CAPTURA DE PANTALLA
Ese aprendizaje también se trasladó a su forma de liderar. Para Paz, el error no es algo que se evita, sino una parte necesaria del proceso. “El que nunca nada hace nunca se equivoca”, recordó como una de las frases que marcó su vida, y sumó: “Lo importante es aprender y que el error no pase desapercibido”.
Liderar con exigencia y equilibrio
A lo largo de su trayectoria, la ex tenista tuvo que adaptarse a distintos entornos: desde la competencia deportiva hasta la gestión empresarial, el cambio fue constante. “La evolución es continua, el mundo te va imponiendo ese ritmo”, explicó.
En ese proceso, la exigencia ocupa un lugar central. Paz se define como una persona autoexigente, pero también flexible. “El equilibrio no es estático, se va moviendo”, sostuvo, al describir cómo combina la intensidad del trabajo con la vida personal.
Esa dinámica aparece con claridad en su rol como madre y empresaria. La organización, el orden y la capacidad de adaptación son parte de su rutina diaria. “Una mujer tiene que ser muy organizada”, resumió.
Equipos, decisiones y confianza
En el mundo empresarial, uno de los aprendizajes más importantes fue entender el valor de los equipos. Para Paz, liderar no implica hacerlo todo, sino saber delegar. “Uno delega la tarea, pero nunca la responsabilidad”, explicó. Esa idea marca su forma de trabajar: confiar en los equipos, pero sostener el seguimiento y la toma de decisiones.
La planificación también cumple un rol clave. Desde la organización semanal hasta los objetivos de largo plazo, todo forma parte de una estructura que le permite sostener múltiples responsabilidades. “Si no sabés hacia dónde vas, es muy difícil organizarte”, planteó.
Animarse como punto de partida
Al momento de dar consejos, Mercedes Paz volvió a una idea que resume su recorrido. “Animarse”, dijo, como primera condición para avanzar. A eso sumó la importancia de confiar en una misma y conocer las propias fortalezas y debilidades.
Ese autoconocimiento, explicó, no solo permite tomar mejores decisiones, sino también construir equipos más sólidos. Saber en qué se es bueno y en qué no es, para ella, una herramienta clave.






















