Carlos “El Paraguayo” Ferreira: la misteriosa figura del novio narco de Érika

  • Investigadores del femicidio de Érika Álvarez en Tucumán revelaron su vínculo con el narco Carlos Ferreira, quien habría presentado a la víctima con su presunto asesino.
  • Ferreira, con antecedentes por tráfico aéreo de drogas, usaba identidades falsas para operar. Érika era su mujer de confianza y conocía sus movimientos antes de ser asesinada.
  • La huida de Ferreira complica la causa y evidencia la infiltración narco en la región. Se busca determinar si el crimen contó con el aval del entorno criminal del prófugo.

Carlos “El Paraguayo” Ferreira. Carlos “El Paraguayo” Ferreira.

El femicidio de Érika Antonella Álvarez tiene aristas que no dejan de sorprender a los investigadores. Esto suele ocurrir cuando un caso está atravesado por cuestiones vinculadas a la droga, tal como sucede en esta causa.

La víctima no sólo tenía problemas de adicción, sino que estaba vinculada sentimentalmente a un reconocido narco: Carlos “El Paraguayo” Ferreira, a quien conoció en 2023 y quien le presentó a Felipe “El Militar” Sosa, según los testimonios de los familiares de la víctima.

Ferreira nació en Paraguay, donde dirigía una organización dedicada al tráfico de marihuana por vía aérea. Varios de los testigos que declararon en la causa señalaron que era un tipo “pesado”, que usaba varias identidades y casi nunca dormía en un mismo lugar para evitar ser detenido.

“El Paraguayo” no era un desconocido para las autoridades. En 2021, fue detenido por personal de la ex Brigada de Investigaciones en Alberdi, municipio que quedó en el centro de la escena por los supuestos vínculos de funcionarios con la comercialización de estupefacientes. A los días, fue extraditado a Chaco, donde estaba siendo investigado por un supuesto vuelo narco en el que habría trasladado más de 300 kilos de marihuana desde su país natal.

Cambio de identidad

La familia dijo que la pareja de Érika era Luis Carlos “Cabeza Blanca” da Rocha, uno de los mayores narcos de Brasil. Los investigadores siguieron esa línea y, al comprobar que el señalado se encuentra detenido en una cárcel de ese país, creen que Ferreira utilizaba esa identidad para ganarse el respeto de socios y clientes.

Pero, más allá de todas las dudas, lo único cierto es que “El Paraguayo” mantuvo una relación de más de tres años con Érika. Según el testimonio de los parientes de la víctima, era una mujer de su confianza, a la que consultaba cuando debía realizar alguna operación. En varias oportunidades compartió reuniones con la familia Álvarez y hasta fue el organizador de una fiesta de cumpleaños de la joven que se realizó en El Cadillal.

Los allegados de Antonella no cree que Ferreira haya estado involucrado en el femicidio. Los investigadores manejan la misma hipótesis, pero sí consideran que son pocos los que asesinan a la pareja de un narco sin su autorización. De “El Paraguayo” se sabe que, después de la muerte de su pareja, huyó de la provincia y podría haberse refugiado en una ciudad limítrofe con Bolivia.

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