La reforma electoral nacional espera en medio de tensiones internas en La Libertad Avanza

  • La reforma electoral impulsada por el Gobierno nacional se encuentra paralizada en el Senado por la falta de apoyo de los bloques dialoguistas aliados a sus puntos clave.
  • El proyecto, enviado en abril, busca eliminar las PASO e incluir la Ficha Limpia, pero la resistencia aliada ante estas reformas forzó negociaciones para modificar el texto.
  • Esta parálisis evidencia la dificultad de La Libertad Avanza para imponer su agenda en el Congreso, condicionando el éxito de futuras reformas institucionales del oficialismo.

REQUISITO. La iniciativa necesita mayoría absoluta en Diputados y en el Senado para resultar aprobada. REQUISITO. La iniciativa necesita mayoría absoluta en Diputados y en el Senado para resultar aprobada.

Más allá de la intención, el oficialismo busca avanzar en el debate de la ley de reforma electoral que impulsa la Casa Rosada. Pero, como viene sucediendo desde hace un tiempo, ese avance se da en medio de tensiones internas y ajenas que complican el panorama legislativo. El Poder Ejecutivo envió el ambicioso proyecto al Senado el pasado 22 de abril y, a punto de cumplirse un mes de su ingreso, casi no obtuvo tratamiento de comisión. Hasta el momento, la parálisis en la Cámara Alta refleja las serias dificultades que enfrenta La Libertad Avanza (LLA) para imponer su agenda en el Congreso de la Nación.

La actividad en torno a la iniciativa fue prácticamente nula durante las últimas semanas en el Senado. Solo hubo una reunión de carácter informativo de la Comisión de Asuntos Constitucionales -presidida por el senador oficialista Agustín Coto, representante de Tierra del Fuego- con una exposición de Luz Landivar, asesora del Gobierno y ex titular de la Dirección Nacional Electoral. Luego de ese encuentro introductorio, el oficialismo no volvió a convocar a la comisión mencionada para debatir este tema, dejando el tratamiento en un llamativo estado de suspenso.

La razón de la falta de celeridad, algo poco habitual con los proyectos que parten directamente del Poder Ejecutivo, es bastante simple: no cuentan con el apoyo de los socios parlamentarios.

El proyecto oficial tiene varios puntos de fuerte impacto institucional, pero hay dos en particular que incomodan a los bloques dialoguistas, los cuales ya adelantaron que no lo acompañarán en su redacción actual. Por un lado, la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) despierta fuertes reparos y, por el otro, genera rechazo la incorporación de Ficha Limpia como uno de los artículos del proyecto y no como una ley propia, lo que los aliados consideran un error de estrategia y de técnica legislativa.

En este complejo esquema de negociación, la jefa del bloque del PRO, Patricia Bullrich, apeló a su experiencia y abrió el juego a la discusión parlamentaria para destrabar el conflicto. Sin embargo, la respuesta de la Casa Rosada llegó de manera tajante ante el primer amago de modificación: el proyecto es el que se mandó y no se aceptará otro texto alternativo que altere la esencia de lo enviado por el presidente Javier Milei.

Conversaciones

Más allá de eso, la ex candidata a presidente por el PRO mantiene conversaciones reservadas con la oposición en busca de una salida viable y parece haberla encontrado. Según trascendió en los pasillos del Congreso, el acuerdo al que intentan llegar los bloques dialoguistas es el de “desguazar” la ley y sacar del proyecto original el apartado de Ficha Limpia

El proyecto de reforma política que el Gobierno de Milei envió al Congreso en abril propone ocho modificaciones estructurales al sistema electoral actual. Entre ellas se destacan la eliminación de las PASO para la selección de candidatos a cargos nacionales, la incorporación de Ficha Limpia para inhabilitar a personas con condenas confirmadas en segunda instancia por delitos dolosos, cambios en la Boleta Única de Papel (BUP) con la reincorporación del casillero de lista completa, y una reducción del financiamiento público a los partidos con ampliación del aporte privado hasta el 35%. El texto de 79 artículos también elimina los espacios gratuitos en medios audiovisuales para publicidad electoral, suprime el debate presidencial obligatorio, pone fin a las elecciones directas del Parlamento del Mercosur (Parlasur) y establece nuevas exigencias para obtener y mantener la personería jurídica partidaria.

Comentarios