La devaluación reactivará la venta de carnes

Una experta en la industria cárnica señaló que cuando la Argentina recupere su status de país libre de aftosa, competirá con Australia en el campo exportador.

29 Marzo 2002
A partir de la devaluación, la Argentina tiene amplias ventajas para reactivar su mercado de carnes, tal como lo hizo Australia que expandió sus ventas al exterior a través de la modificación del tipo de cambio. Incluso, nuestro país podría llegar a competir en el campo exportador con los australianos, según el análisis de una experta en agronegocios del Rabobank, de Australia.
De acuerdo con la visión de Fiona Boal, especialista en la industria cárnica, consultora del Rabobank -entidad con sede en Holanda que financia a empresas del sector en todo el mundo-, la Argentina necesita mejorar el acceso a los mercados, lo que "está en camino", y aprovechar la devaluación del peso, que en el caso de Australia llevó a la expansión de su comercio exterior.
La especialista mantuvo contactos con empresarios industriales argentinos de la carne para interiorizarlos sobre la estructura del sector en Australia. Según Boal, si bien ambos mercados tienen diferencias, también tienen coincidencias y, en este sentido, Australia ve a la Argentina como un potencial competidor.
"El status de libre de aftosa es muy importante para las exportaciones australianas y cuando la Argentina sea incluída de nuevo en este nivel, será nuestro competidor", dijo la experta. Cuando la Argentina tuvo el status de libre de aftosa, desplazó a Australia en el mercado canadiense y en el de Taiwán, recordó.
Boal destacó como un factor esencial para expandir las exportaciones de carne argentina a la devaluación del peso, en base a la experiencia similar que atravesó Australia a partir de 1983. "La devaluación ayudará a la competitividad, y el caso de Australia demuestra claramente cómo la depreciación del dólar australiano ayudó a las exportaciones", señaló. Pero aclaró que el país estuvo históricamente enfocado a las ventas externas de su producción cárnica.
En ese sentido, reseñó que el dólar australiano estaba fijo y pasó a la flotación en 1983, momento a partir del cual se viene depreciando. "Con la devaluación aumenta la participación del sector en las exportaciones, lo que llevó a que hoy Australia venda al exterior el 65% de su producción", precisó.
La modificación cambiaría produjo la suba de los precios internos, lo que limitó el consumo per cápita. Hoy, el consumo interno es un mercado residual, pero no disminuyó la calidad de la alimentación de los australianos.

Tamaño texto
Comentarios