05 Abril 2002
Con los sucesivos aumentos de precios que registró el maíz, el problema de la crianza de cerdos es cada vez más grave y, para peor, la pobreza ha hecho caer el valor de los lechones. En un artículo anterior, el Programa Social Agropecuario (PSA) planteó alternativas para disminuir la proporción de granos en la alimentación en cría, incorporando caña, alfalfa y subproductos.
Cuando el problema se agrava, como ahora, es necesario atacar la "conversión" de alimento en carne. En la etapa de cría, desde que una cerda se preña hasta que desteta sus ocho lechones de cuarenta días y 12 kilos de peso (casi 100 kilos de lechones), se consumen 600 kilos de alimento.
La "conversión" resulta así de seis a uno (seiscientos kilos de alimento en cien kilos de lechones), y resulta hoy tan costosa que no se puede soportar. Cuando costaba $0,30 el kilo de alimento, multiplicando por seis, resultaba $1,80 el costo de alimentación del kilo de lechón que en el campo se vende a $1.
Ahora es peor. Pero en los treinta días posteriores al destete, un lechón bien cuidado sube 28 kilos llegando a los 40 kilos consumiendo en el período sólo 50 kilos del "balanceado casero" que tan eficientemente elaboran los pequeños productores participantes del PSA.
En esta etapa la "conversión" resulta de menos de dos a uno (50 dividido 28), y realmente conviene. Este cachorro recriado, que no estamos acostumbrados a consumir, es de alto rendimiento carnicero; todavía suficientemente tierno, tanto para la parrilla como para la olla y, tan magro, que los países exigentes en alimentación más sana lo producen especialmente denominándolo "maltón".
En caso de venderlo a $40 cubre sobradamente los $15 del alimento (50 kilos por $0,30) y los doce de valor inicial del lechón destetado, todo esto a los valores de fines de marzo.
Por encima de esa edad y peso, y hasta llegar al capón de 100 kilos que se usa en chacinado, la "conversión" cae bruscamente, necesitándose 5 kilos de alimento para producir uno de carne.
Conseguir llevarlos a "maltones" de 40 kilos parece ser la mejor solución para las lechigadas actuales de los pequeños productores, especialmente las destinadas a autoconsumo, de acuerdo a la información provista por el referente porcícola del PSA, Andrés Ajalla. Pero para eso hay que aguantar otro mes, y eso hoy no es fácil porque, entre otros problemas, hay que llegar a la cosecha del maíz.
Cuando el problema se agrava, como ahora, es necesario atacar la "conversión" de alimento en carne. En la etapa de cría, desde que una cerda se preña hasta que desteta sus ocho lechones de cuarenta días y 12 kilos de peso (casi 100 kilos de lechones), se consumen 600 kilos de alimento.
La "conversión" resulta así de seis a uno (seiscientos kilos de alimento en cien kilos de lechones), y resulta hoy tan costosa que no se puede soportar. Cuando costaba $0,30 el kilo de alimento, multiplicando por seis, resultaba $1,80 el costo de alimentación del kilo de lechón que en el campo se vende a $1.
Ahora es peor. Pero en los treinta días posteriores al destete, un lechón bien cuidado sube 28 kilos llegando a los 40 kilos consumiendo en el período sólo 50 kilos del "balanceado casero" que tan eficientemente elaboran los pequeños productores participantes del PSA.
En esta etapa la "conversión" resulta de menos de dos a uno (50 dividido 28), y realmente conviene. Este cachorro recriado, que no estamos acostumbrados a consumir, es de alto rendimiento carnicero; todavía suficientemente tierno, tanto para la parrilla como para la olla y, tan magro, que los países exigentes en alimentación más sana lo producen especialmente denominándolo "maltón".
En caso de venderlo a $40 cubre sobradamente los $15 del alimento (50 kilos por $0,30) y los doce de valor inicial del lechón destetado, todo esto a los valores de fines de marzo.
Por encima de esa edad y peso, y hasta llegar al capón de 100 kilos que se usa en chacinado, la "conversión" cae bruscamente, necesitándose 5 kilos de alimento para producir uno de carne.
Conseguir llevarlos a "maltones" de 40 kilos parece ser la mejor solución para las lechigadas actuales de los pequeños productores, especialmente las destinadas a autoconsumo, de acuerdo a la información provista por el referente porcícola del PSA, Andrés Ajalla. Pero para eso hay que aguantar otro mes, y eso hoy no es fácil porque, entre otros problemas, hay que llegar a la cosecha del maíz.















