25 Octubre 2002
Según datos publicados por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), se estima que durante la última campaña se produjo un aumento de un 3% en la producción de frutas tropicales y se alcanzaron los 60,4 millones de toneladas.
El 98% de estos cultivos se da en países en vías de desarrollo, donde las frutas tropicales juegan un papel decisivo en la alimentación de la propia población. Aunque este aumento ha afectado a todas las variedades de frutas, el mayor incremento se ha registrado en la producción de mango, debido a la recuperación registrada por la India tras el descenso que sufrió en 1998.
El mango constituye cerca del 40% de la producción mundial de tropicales y representó en la temporada 2001-02 un total de 23,6 millones de toneladas. La mayor parte de la producción procede del Lejano Oriente, un 15% de América Latina y el Caribe y un 9% de Africa.
El ananá es la segunda fruta tropical por su volumen de producción y se estima que se obtuvieron 13,7 millones de toneladas en 2001. El Lejano Oriente representa el 53%, América Latina y el Caribe el 27% y Africa el 14,5%.
La papaya sumó 5,6 millones de toneladas y más del 50% procedía de América Latina y el Caribe. Por su parte, la palta tuvo una producción de 2,2 millones de toneladas, de las que más de las 2/3 partes se producen en América Latina y el Caribe.
En Argentina
Dos son las empresas argentinas que tienen una producción relativamente importante y son Ledesma SAAI en Jujuy y Guayal SA en Tucumán. La primera produce paltas de diferentes variedades; sin embargo, la única que se exporta es la variedad Hass por su calidad y sabor. Guayal basa su negocio como principal proveedor de paltas durante todo el año y en el mercado interno.
Ambas empresas tienen desarrollado un sistema de cosecha y tratamiento pos recolección acorde a las exigencias del mercado internacional. Además de esas dos compañías, existe una gran cantidad de productores de palta en el ámbito regional que forman la Asociación Argentina de Productores de Palta (Aapropal) cuya sede está en Tucumán. A pesar de esta organización, y de la unión entre los productores, nuestro país no es referente en el ámbito mundial por sus bajos volúmenes de producción.
El 98% de estos cultivos se da en países en vías de desarrollo, donde las frutas tropicales juegan un papel decisivo en la alimentación de la propia población. Aunque este aumento ha afectado a todas las variedades de frutas, el mayor incremento se ha registrado en la producción de mango, debido a la recuperación registrada por la India tras el descenso que sufrió en 1998.
El mango constituye cerca del 40% de la producción mundial de tropicales y representó en la temporada 2001-02 un total de 23,6 millones de toneladas. La mayor parte de la producción procede del Lejano Oriente, un 15% de América Latina y el Caribe y un 9% de Africa.
El ananá es la segunda fruta tropical por su volumen de producción y se estima que se obtuvieron 13,7 millones de toneladas en 2001. El Lejano Oriente representa el 53%, América Latina y el Caribe el 27% y Africa el 14,5%.
La papaya sumó 5,6 millones de toneladas y más del 50% procedía de América Latina y el Caribe. Por su parte, la palta tuvo una producción de 2,2 millones de toneladas, de las que más de las 2/3 partes se producen en América Latina y el Caribe.
En Argentina
Dos son las empresas argentinas que tienen una producción relativamente importante y son Ledesma SAAI en Jujuy y Guayal SA en Tucumán. La primera produce paltas de diferentes variedades; sin embargo, la única que se exporta es la variedad Hass por su calidad y sabor. Guayal basa su negocio como principal proveedor de paltas durante todo el año y en el mercado interno.
Ambas empresas tienen desarrollado un sistema de cosecha y tratamiento pos recolección acorde a las exigencias del mercado internacional. Además de esas dos compañías, existe una gran cantidad de productores de palta en el ámbito regional que forman la Asociación Argentina de Productores de Palta (Aapropal) cuya sede está en Tucumán. A pesar de esta organización, y de la unión entre los productores, nuestro país no es referente en el ámbito mundial por sus bajos volúmenes de producción.














