01 Noviembre 2002
La feria Euroagro atrapa año a año a sus visitantes porque la innovación que presentan los exportadores de productos frescos es cada vez más variada e intensa. Este año la "vedette" de la muestra fue el kaki.
Se trata de una fruta exótica de sabor dulce y piel brillante, de sabor exquisito en fresco y que se puede emplear en la elaboración de una gran cantidad de platos, dándoles un toque de elegancia y distinción. Es un fruto muy rico en vitaminas, elementos minerales, antioxidantes y fibra, cualidades que son muy valoradas por los consumidores.
En diferentes países de la cuenca del Mediterráneo, principalmente en España, el kaki alcanzó gran importancia. Los agricultores aplican los conocimientos técnicos heredados por sus antepasados para conseguir la mejor calidad de la fruta fresca. Por otra parte, diferente convenios celebrados entre centros de investigación españoles y empresas privadas apuntan a estudiar con mayores presupuestos el desarrollo de nuevas variedades de kaki para su consumo fresco.
En Valencia, en la región de la Ribera del Xúquer, se cultiva el kaki amparado por la "Denominación de Origen", en las mejores condiciones.
La variedad más cultivada es la Rojo Brillante, de fruto grande y jugoso, con inigualables parámetros de calidad que en estas tierras de huerta alcanzan su máximo sabor. En la comarca hay dos modalidades de consumo. El Kaki Classic, apetitoso, de color rojo intenso, textura blanda y fácil de comer. El otro es el Kaki Parsimon, de piel anaranjada, pulpa firme y muy sabroso.
Este fruto que ya conquistó a los consumidores de numerosos mercados europeos está avanzando en sus volúmenes de producción como en las mejoras varietales obtenidas de los principales centros de investigación del Mediterráneo y de los descubrimientos efectuados por los mismos agricultores.
Un producto frutícola a tener en cuenta, no tan sólo para su consumo interno, sino para la exportación que, sin dudas, será para los países del Hemisferio Sur una nueva alternativa productiva con mira a ampliar la oferta exportadora.
Se trata de una fruta exótica de sabor dulce y piel brillante, de sabor exquisito en fresco y que se puede emplear en la elaboración de una gran cantidad de platos, dándoles un toque de elegancia y distinción. Es un fruto muy rico en vitaminas, elementos minerales, antioxidantes y fibra, cualidades que son muy valoradas por los consumidores.
En diferentes países de la cuenca del Mediterráneo, principalmente en España, el kaki alcanzó gran importancia. Los agricultores aplican los conocimientos técnicos heredados por sus antepasados para conseguir la mejor calidad de la fruta fresca. Por otra parte, diferente convenios celebrados entre centros de investigación españoles y empresas privadas apuntan a estudiar con mayores presupuestos el desarrollo de nuevas variedades de kaki para su consumo fresco.
En Valencia, en la región de la Ribera del Xúquer, se cultiva el kaki amparado por la "Denominación de Origen", en las mejores condiciones.
La variedad más cultivada es la Rojo Brillante, de fruto grande y jugoso, con inigualables parámetros de calidad que en estas tierras de huerta alcanzan su máximo sabor. En la comarca hay dos modalidades de consumo. El Kaki Classic, apetitoso, de color rojo intenso, textura blanda y fácil de comer. El otro es el Kaki Parsimon, de piel anaranjada, pulpa firme y muy sabroso.
Este fruto que ya conquistó a los consumidores de numerosos mercados europeos está avanzando en sus volúmenes de producción como en las mejoras varietales obtenidas de los principales centros de investigación del Mediterráneo y de los descubrimientos efectuados por los mismos agricultores.
Un producto frutícola a tener en cuenta, no tan sólo para su consumo interno, sino para la exportación que, sin dudas, será para los países del Hemisferio Sur una nueva alternativa productiva con mira a ampliar la oferta exportadora.














