13 Diciembre 2002
Según el economista argentino Miguel Angel Giacinti, el consumo mundial de palta por habitante entre 1990 y 1999 se mantuvo relativamente estable. Se pasó de 376 gramos a 381 gramos, con un volumen total que evolucionó desde los 2 a los 2,3 millones de toneladas. Esto equivale a un crecimiento del 1,4 % anual.
Ahora bien, el especialista afirma que este crecimiento mundial observado va acompañado de un dinamismo muy particular. No solamente se verifica la existencia de países que retrocedieron en la demanda de fruta en fresco, sino que también existe un comportamiento diferenciado en cuanto a la palta, con distintas dependencias al abastecimiento internacional.
Esto permitió llegar a la primera conclusión del trabajo, referida a que la tendencia en el consumo de palta en los 90 no fue hacia un mercado único en cuanto al perfil, origen y evolución de la demanda. Al menos se reconocen con claridad la tendencia hacia cuatro mercados, como son el sostenible, el esforzado, el vulnerable y el mercado en retracción.
El informe también establece que el principal factor de éxito en el negocio internacional estaría centrado en los costos competitivos, más que en una diferenciación de producto.
La oferta de paltas de tamaño mediano a chico es un elemento clave a la hora de señalar que el principal motivo de compra es el precio. No obstante, existe un grupo de países europeos como Alemania, Bélgica, Holanda, Suiza y Austria con una alta dependencia al abastecimiento mundial y donde, muy posiblemente, el principal factor de éxito sea una adecuada y eficiente distribución comercial.
Por último, Giacinti manifestó que existe una tendencia en la última década a la disminución en los precios FOB (exportación) y CIF (importación) de palta en el comercio internacional.
Desde este punto de vista, la paridad real de las monedas de los países exportadores frente al dólar estadounidense es la llave del éxito económico, que muestran a Chile y a Sudáfrica con una devaluación de sus monedas del 10 al 20% frente al dólar, lo que disminuye sus costos internos en dólares y permite un menor precio de exportación.
Por el contrario, México evidencia una sobre evaluación cambiaria del 20%, lo que conlleva una suba del costo interno en dólares, generando una caída en la rentabilidad del productor frente a sus competidores.
Sin duda, también la posición de las distintas monedas de los países importadores de palta frente al dólar puede facilitar o dificultar el consumo de esta fruta.
Esto llevó a la tercera conclusión del trabajo, cual es que este escenario mundial demanda decisiones a nivel de los productores, técnicos, gerentes y empresarios, según los mercados a los cuáles se venda, con base en costos competitivos y/o valor agregado.
La necesidad de contar con una visión comercial sobre el negocio de palta a nivel regional y mundial, así como la toma de mayores decisiones por parte de la cadena agroalimentaria del sector, será el desafío del nuevo milenio para esta actividad agrícola, concluyó Giacinti en su informe.
Ahora bien, el especialista afirma que este crecimiento mundial observado va acompañado de un dinamismo muy particular. No solamente se verifica la existencia de países que retrocedieron en la demanda de fruta en fresco, sino que también existe un comportamiento diferenciado en cuanto a la palta, con distintas dependencias al abastecimiento internacional.
Esto permitió llegar a la primera conclusión del trabajo, referida a que la tendencia en el consumo de palta en los 90 no fue hacia un mercado único en cuanto al perfil, origen y evolución de la demanda. Al menos se reconocen con claridad la tendencia hacia cuatro mercados, como son el sostenible, el esforzado, el vulnerable y el mercado en retracción.
El informe también establece que el principal factor de éxito en el negocio internacional estaría centrado en los costos competitivos, más que en una diferenciación de producto.
La oferta de paltas de tamaño mediano a chico es un elemento clave a la hora de señalar que el principal motivo de compra es el precio. No obstante, existe un grupo de países europeos como Alemania, Bélgica, Holanda, Suiza y Austria con una alta dependencia al abastecimiento mundial y donde, muy posiblemente, el principal factor de éxito sea una adecuada y eficiente distribución comercial.
Por último, Giacinti manifestó que existe una tendencia en la última década a la disminución en los precios FOB (exportación) y CIF (importación) de palta en el comercio internacional.
Desde este punto de vista, la paridad real de las monedas de los países exportadores frente al dólar estadounidense es la llave del éxito económico, que muestran a Chile y a Sudáfrica con una devaluación de sus monedas del 10 al 20% frente al dólar, lo que disminuye sus costos internos en dólares y permite un menor precio de exportación.
Por el contrario, México evidencia una sobre evaluación cambiaria del 20%, lo que conlleva una suba del costo interno en dólares, generando una caída en la rentabilidad del productor frente a sus competidores.
Sin duda, también la posición de las distintas monedas de los países importadores de palta frente al dólar puede facilitar o dificultar el consumo de esta fruta.
Esto llevó a la tercera conclusión del trabajo, cual es que este escenario mundial demanda decisiones a nivel de los productores, técnicos, gerentes y empresarios, según los mercados a los cuáles se venda, con base en costos competitivos y/o valor agregado.
La necesidad de contar con una visión comercial sobre el negocio de palta a nivel regional y mundial, así como la toma de mayores decisiones por parte de la cadena agroalimentaria del sector, será el desafío del nuevo milenio para esta actividad agrícola, concluyó Giacinti en su informe.













