Las plagas pueden controlarse con un buen manejo integrado

Los ataques que sufren las plantas afectan de manera significativa tanto la producción como la calidad de los frutos. Hay que cuidar los mercados.

20 Diciembre 2002
En el cultivo de los cítricos las plagas y las enfermedades representan un aspecto crítico y de máximo interés. En climas monzónicos como el de Tucumán, con abundantes lluvias durante el verano, sumado a las elevadas temperaturas, hacen que las plagas vivan a expensas de las plantas y su presencia afecta de manera significativa tanto la producción como la calidad de los frutos, mucho de los cuales tienen como principal destino la exportación. A esto hay que sumarle que algunas plagas presentes en nuestra citricultura representan plagas cuarentenarias para los principales países compradores, y es allí donde deberemos trabajar con mayor cuidado y en forma racional. Por consiguiente la rentabilidad de las explotaciones citrícolas puede verse seriamente reducida no tan sólo por la presencia descontrolada de plagas y enfermedades sino por un manejo irracional de las mismas.
El manejo prudente es ineludible a pesar de que el mismo signifique hoy, un 30,94% de los costos de producción de un monte frutal. Este valor en España asciende al 35% de los costos medios del cultivo. Es necesario, entonces, el conocimiento de varios aspectos generales y otros particulares de cada enemigo, que ayuden a una mejor utilización de los medios de control con el fin de hacer compatible su máxima eficacia con la reducción de los costos.
Por otra parte, y según las tendencias actuales, en todos los países los consumidores exigen una menor cantidad de residuos en la fruta para garantizar la inocuidad a la salud en el consumo. Esto obligará a los productores ser cada vez más conscientes en el manejo racional de los agroquímicos, no ya por el hecho de bajar sus costos sino para cumplir con las exigencias de los mercados de destino; esto será así por más que muchas veces dejar de aplicar productos atente contra la calidad externa de la fruta. Todo ello ha llevado a que, en los países desarrollados, se legisle y controle en forma rigurosa la aplicación de fitosanitarios, por lo que comenzaron a trabajar en forma directa hacia la producción integrada de los cítricos; se trata de un proceso capaz de compatibilizar la producción de frutos de alta calidad, respetando el medio ambiente y la salvaguarda de la salud de los productores y consumidores.

Producción integrada
Este es un manejo que se presenta como medio para obtener una agricultura rentable y una producción de calidad, con sus ventajas e inconvenientes. Si bien es cierto que el cultivo comprende muchas facetas que van desde el abonado hasta el riego, la poda, la fertilización, o el manejo de pos-cosecha, el mismo para que tenga efectivo cumplimiento deberá estar legislado para que todos aquellos que quieran certificar dicho proceso puedan uniformar el manejo y estandarizar la certificación de dicha producción.
El objetivo principal es producir alimentos utilizando el máximo de los recursos disponibles y los mecanismos de regulación natural, que aseguren a largo plazo una agricultura viable. Es preciso aplicar métodos biológicos, químicos y otras técnicas para proteger el medio ambiente, cuidar la rentabilidad y garantizar la salud en la población.

Protección fitosanitaria
El eje principal del manejo de la producción integrada pasa por la protección fitosanitaria en donde el agricultor debe estar concientizado que no por realizar más aplicaciones su producto será de mejor calidad.
Es en el verano cuando suelen aparecer los mayores ataques de los enemigos de la producción.
Sin embargo, se deberán realizar sólo los tratamientos estrictamente necesarios, evitando aplicaciones indiscriminadas; tratando con productos químicos sólo cuando se sobrepasen ciertos niveles de población (umbral de tratamiento económico); eligiendo en forma adecuada los plaguicidas, considerando no sólo la eficacia y coste, sino también sus efectos secundarios sobre el ambiente y los residuos que puedan quedar en la fruta.
Otro de los factores que se deberán tener en cuenta será una adecuada calibración de las maquinarias y su revisión y mantenimiento periódico. Además sólo se deberán utilizar productos autorizados y en las dosis recomendadas por los fabricantes. Esta es la única manera de trabajar a conciencia para poder estar tranquilos que se trabaja con el rumbo adecuado.
La producción integrada es un gran desafío de nuestra citricultura, sobre todo en tiempos de crisis en donde se debe evitar al máximo el uso irracional de productos químicos.

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