La planta de empaque de Ledesma certifica con normas ISO 9001/2000

La empresa incorporó este año la última tecnología para seleccionar la fruta.

20 Diciembre 2002
Nació a principios del siglo XX y es reconocida por su producción azucarera. Ledesma SAAI es un complejo agroindustrial que produce azúcar y alcohol; papel, cuadernos y repuestos; fructosa, glucosa, almidón y otros derivados de la molienda húmeda de maíz, frutas y jugos cítricos; carnes y cereales.
Posee más de 85.000 hectáreas de tierra en producción y varias fábricas para sus distintos productos. En el mercado de la fruta, Ledesma se destaca desde hace décadas en la exportación de naranjas Valencia a Europa y a otros continentes. En los últimos años incorporó a su cuidada selección de frutas exportables, las producciones de limón, mandarinas, pomelos y paltas.
La firma cuenta en Jujuy con 2.000 hectáreas plantadas con cítricos, paltas y mangos, y 400 ha de citrus en Entre Ríos. Este emprendimiento se completa con una moderna planta de empaque de cítricos en Jujuy, que en octubre de este año coronó exitosamente el proceso de certificación en el standard ISO 9001/2000.
La certificación que fue otorgada por Det Norske Véritas, bajo la acreditación internacional del Organismo Holandés para la Acreditación (RvA), abarca los procesos de "Limpieza, Protección, Selección, Clasificación, Acondicionamiento, Empaque y Ventas de Frutas Cítricas Frescas", según informó a nuestro diario Hernán González Navarro, Jefe del Departamento Investigación y Gestión de Calidad del Negocio Frutas de Ledesma SAAI.
La planta de empaque había sido certificada en 1999 en el standard ISO 9002/1994 (fue el primer empaque de cítricos certificado en la Argentina), y al vencimiento de esta certificación se optó por recertificar con la ISO 9001, correspondiente a la versión 2000. Esta nueva versión de la norma conserva el espíritu de su antecesora e introduce conceptos que le dan un enfoque más amplio, como la satisfacción de los clientes y la mejora continua de todos los procesos de la organización.

Materia prima y trazabilidad: en la planta de empaque el proceso comienza con la recepción de la fruta del campo, identificada según su especie, variedad, lote de procedencia, etc. Esta identificación se consolida a través de la asignación de números de partida de los lotes de fruta homogénea, cuya individualidad se mantiene a lo largo de todas las etapas del proceso hasta el producto final. Esto constituye el eje de la cadena de trazabilidad, requisito indispensable de todo sistema de gestión de calidad.
Esta exigencia es clave, ya que permite reconstruir "la historia" del producto desde su origen en el campo, hasta el destino final, pasando por todas las etapas intermedias del proceso. Cada partida de fruta es inspeccionada sobre sus atributos externos (tamaño, color, defectos externos, etc.) antes de ser incorporada al proceso, para asegurar que se cumpla con los requisitos mínimos de calidad y de sanidad. Cabe aclarar que, previo a la cosecha, la liberación de cada lote depende de los resultados de los análisis de jugos que se realizan en forma periódica y asegurar la satisfacción de los requisitos de calidad interna en cuanto a azúcares, acidez y contenido de jugo.

Procesos Controlados: ya en la línea de empaque, cada proceso que influye sobre la calidad es controlado y cada variable crítica es medida a intervalos definidos. En general, los operarios encargados del mantenimiento de un determinado proceso o máquina son los responsables de realizar los controles y de implementar las acciones correctivas en caso de apartamiento de las tolerancias definidas para cada caso.
Sobre la clasificación de la fruta, Ledesma incorporó esta última campaña un recurso tecnológico de avanzada: una clasificadora electrónica de tamaños que, además, incorpora ópticas capaces de reconocer los defectos superficiales de la fruta y separarlas.
Esta tecnología norteamericana permite que el proceso de clasificación de la fruta, sensible a errores de la subjetividad de la selección manual y de la fatiga del operario, sea mucho más consistente. Logra una selección homogénea y estable a través del tiempo.
Un novedoso sistema informático de gestión completa y potencia el sistema de calidad, ya que se maneja on line toda la información de gestión, trazabilidad, control de stocks en packing y en puerto, entre otros datos.

Comienza la supervisión de quintas

La Asociación Tucumana del Citrus (ATC) informó que a partir de hoy sus asociados pueden retirar en el Senasa (Haití 117) las boletas de depósito del Banco Nación para el pago de las tareas de supervisión de las fincas, que se iniciarán el 2 de enero y se extenderán hasta febrero.
Según se indicó en una nota enviada por la ATC, un asistente administrativo del Senasa completará la boleta para pagar el arancel, que tiene un costo de $ 5,40 por hectárea. En la boleta se debe indicar el número de productor, identificar la finca y la superficie sobre la que se paga.
La boleta consta de cuatro cuerpos. Dos quedan en el banco, el tercero se entrega al Senasa al solicitar la supervisión, y el cuarto es para el productor, como constancia de pago.
En la supervisión se verifica lo informado en la etapa de registro del productor ante el Senasa, sobre la ubicación, la superficie, la cantidad de árboles por hectárea, los marcos de plantación, las variedades, la producción estimada y el sistema de trazabilidad utilizado.

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