Semilla ilegal: el productor debe ayudar al control efectivo

Un funcionario del organismo de contralor provincial explicó que el mayor desorden se detecta en la actividad sojera.

22 Agosto 2003
La venta de semillas y agroquímicos ilegales comercializados en el país durante la última campaña totaliza unos U$S 250 millones, según la estimación que realizó la Asociación Argentina de Protecciones de Variedades Comerciales (Arpov).
La expansión de estos hechos delictivos es porque existe un marcado descontrol en el país en lo relacionado al sistema de comercialización de semillas. Esto se debe, básicamente, a la falta de fiscalización, pero también a la falta de ayuda del sector productor, que en muchos casos consiente esa ilegalidad.
En Tucumán, es el sector sojero donde se registra la mayor utilización de semillas ilegales. Pero las estadísticas muestran que esta práctica se está extendiendo a otras producciones.
La ley sólo autoriza que los productores guarden una parte de su cosecha para ser utilizada como semilla para la próxima siembra. Pero castiga la venta de semillas desde semilleros no autorizados porque éstos no pagan los royalties correspondientes a los desarrolladores de las variedades. En nuestra provincia la comercialización de semillas es auditada por el ex Inase, a partir del convenio firmado con la Secretaría de Agricultura de la provincia para realizar los controles correspondientes.
La fiscalización del comercio de semillas abarca todas las especies, entre las que se destacan las de "origen botánico" como la soja, el maíz, el trigo, el poroto y las semillas hortícolas en general, y las que son de "origen no botánico" (o semillas agámicas) como la papa y la frutilla.
En cada rubro los controles son diferentes y tienen distintos grados de aplicación. Algunas actividades son pequeñas o fácilmente controladas y fiscalizadas, mientras que otras son de cultivos extensivos y ese control se dificulta.
Para la comercialización de semillas es necesario que los productores agropecuarios estén inscriptos en el Registro Nacional de Comercio y Fiscalización de Semillas. De esta se garantiza -a través de un rótulo- que el semillero vende una simiente que cumplió con todos los requisitos existentes para catalogar a la semilla como tal.
La comercialización de semilla de papa se desarrolla con éxito a través de las tareas de certificación y fiscalización llevado adelante por el ex Inase -por convenio-, la provincia y la Asociación de Productores de Papa Semilla de Tucumán (Apase), que tiene varios años de existencia en Tafí del Valle.
El convenio sirvió para que la zona se afiance como una región productora de semillas, no sólo de papa, ya que también se encuentran trabajando con el objeto de normalizar la producción de plantines de frutilla, que son demandados por los productores de frutilla fresca de la zona de Lules.

Faltan recursos para el control de las semillas


La falta de presupuesto y de autonomía del ex Instituto Nacional de Semilla (Inase) atenta contra los controles de las simientes en Tucumán. El coordinador de la entidad en esta provincia, Roberto Zambudio, explicó a LA GACETA Rural que esa indisponibilidad de recursos tornó selectivas las tareas, que están circunscriptas en estos momentos a los sectores cítricos y papero.
"Respecto de la primera actividad, entramos hacia el sistema de certificación completa. Ahora verificamos las plantas madres en los semilleros. Hay viveros inscriptos, tanto oficiales como privados, donde se constatan las tareas culturales, se realiza un seguimiento y los correspondientes análisis para la certificación libre de calidad controlada", explicó el funcionario.
En cuanto las verificaciones en las producciones de papa semilla, Zambudio indicó que esas labores se realizan junto con la Asociación de Productores de Papa Semilla de Tucumán (Apase) en una una normativa adicional para el sector. "No es una tarea menor, pero los dos sectores tienen en claro que el objetivo es defender el cultivo. Y el que más tiene que apoyar en este emprendimiento es el productor", agregó.

Ordenamiento
El coordinador del ex Inase en Tucumán dijo que el organismo también procura normalizar la producción de plantines de frutilla, ante la proliferación de abastecedores clandestinos.
"Hay problemas con el otorgamiento de la licencia por parte de los licenciatarios, el representante a nivel mundial. Por eso se habla de que no se entregarás licencias a cualquiera. De manera que deben ponerse de acuerdo los productores grandes y chicos, porque la actividad se multiplicará desordenadamente por la falta de autorización", indicó.Por eso, resaltó Zambudio, es vital que el productor compre semilla certificada, rotulada por el Inase, para asegurar no solo una buena producción sino la calidad, sanidad y rindes en el cultivo.
"Lo que no sabe el productor es que tiene derecho a reclamo si fracasa con el cultivo. Este trámite se lo realiza en el Inase. Después de las actuaciones administrativas, el vendedor le restituirá las semillas al productor", precisó. El ex Inase -agregó- fiscaliza la sanidad, calidad y poscosecha.

Tabaco
En el tema de producción de plantines para tabaco, la entidad oficial también iniciará en breve el control de inscripciones de viveros. "Si la semillas utilizadas no están inscriptas no se pueden comercializar", resaltó.
El funcionario adelanto que el mes próximo se desarrollará una reunión para evaluar la organización de la actividad y el reglamento para la certificación de los plantines. "Hay un anteproyecto elaborado, sobre el que seguimos trabajando en estos momentos. Tengo entendido que vendrán técnicos del Inase para coordinar las reglamentaciones. Ocurre que cada cultivo tiene su reglamentación específica", apuntó Zambudio.

Abastecimiento
¿Hay un descontrol de las semillas en Tucumán?, se le consultó al especialista. "En la actividad sojera se da en mayor proporción que en la de poroto. Ocurre que es el mismo productor quien se abastece y aveces realiza transacciones con otros. Además de producir más de declarado, se dan casos en que las fincas tienen cultivos para los laboratorios, que le otorgaron licencia para ese fin. Como el acceso a las fincas no es posible, se diluyen los controles y la estimación de las producciones. Para evitar riesgos innecesarios, la ayuda de los productores es fundamental para evitar el comercio ilegal de semillas", concluyó Zambudio.

REGLAS DEL JUEGO

LEY DE SEMILLAS
La Ley de Semillas y Creaciones Fitogéneticas Nº 20247/73 y sus decretos reglamentarios, impone la fiscalización de la producción y comercialización de papa semilla, ajo, cereales, legumbres secas, leguminosas, plantines de frutilla, cítricos y el control de comercios expendedores y de procesadores de semillas.

OBJETIVOS DE LA LEY
Promover una eficiente actividad de producción y comercialización de semillas.
Asegurar a los productores agrarios la identidad y la calidad de la simiente adquirida.
Proteger la propiedad de los creadores o descubridores de nuevos cultivos o variedades.
Se entiende por semilla o simiente, a toda estructura vegeta destinada a siembra o propagación. Comprende no sólo a la semilla botánica sino también a los frutos, bulbos, tubérculos, yemas y plantas de viveros, entre otras.

INSCRIPCION
Todas las personas físicas o jurídicas que importen, exporten, produzcan semillas fiscalizadas; procesen, analicen, identifiquen o vendan semillas.
La inscripción debe realizarse en el Registro Nacional de Comercio y Fiscalización de Semillas, y las gestiones deben concretarse en la sede de la Dirección de Agricultura y Ganadería provincial, avenida Alem 180.

"Es bueno que expliquen el origen de las compras"


El control de semillas se hará a partir de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, a través de un formulario que se deberá confeccionar en las zonas de mayor actividad agropecuaria del país, explicó Carlos Ripoll, Director de Certificación y Control del ex Inase. "Nuestra oficina contará con numerosos agentes y profesionales que serán aportados por las provincias y realizarán el control de documentación a campo. Los controles de las semillas utilizadas en las siembras será independiente de la época del año y habrá que aclarar si la semilla almacenada y a sembrar es para uso propio o para la venta, pero siempre tendrán que aclarar dónde la compraron", remarcó el funcionario. Para el caso de que haya dudas se tomarán muestras a campo y se realizarán los controles y se determinará por corrida electroforética a qué variedad corresponde la semilla analizada. "Hay que aclararle a los productores que el artículo 45 de la Ley de Semillas autoriza el ingreso en cualquier lugar a funcionarios de la Oficina de Control Comercial Agropecuario. Si el productor no deja entrar a los inspectores al campo, tendrá que intervenir un juez", afirmó Ripoll.

Las reservas
Desde la Secretaría de Agricultura se admite que menos del 20% del área sembrada con soja se implanta con semilla fiscalizada. En el resto del área, la simiente proviene de reservas que hizo el productor en la campaña anterior y que utilizó bajo la figura del "uso propio", o bien del mercado ilegal.
La Sagpya promulgó la resolución 52/03, por la cual los productores deberán acreditar el origen de la semilla utilizada para el cultivo, cuando este organismo se lo requiera. Esta obligación rige para los cultivos de soja, de trigo y de algodón, es decir, especies autógamas donde el problema del mercado informal de semilla tiene mayor impacto. "El pedido de información se basará en el volumen de grano producido, volcado en el formulario de depósito 1116A. De esta manera se podrá estimar la cantidad de semilla sembrada para lograr esa producción", explicó la repartición a través de un comunicado. "Es bueno que comiencen a pedir al productor explicaciones sobre el origen de la semilla", opinó Iván Ramallo, responsable de Regalía Extendida del semillero "Asociados Don Mario".

Recuperar el valor
La regalía extendida es la vía que encontraron las empresas semilleras para recuperar parte del valor de la semilla que el productor reserva para la campaña siguiente. En la práctica, implica un pago de 3 a 5 dólares por hectárea sembrada con semilla adquirida bajo este sistema. La precursora fue Nidera y luego se sumaron otras compañías que participan del mercado de autógamas, en particular trigo y soja. La novedad es que en esta campaña las firmas que utilizan este sistema tercerizaron el cobro de las regalías en una empresa, liderada por un reconocido estudio agronómico de Buenos Aires.
Juan Manuel Ferraroti, director del semillero Relmó, sostiene que el uso de semilla ilegal es generalizado en todos los segmentos de la producción. "El grueso de los productores no está en condiciones de explicar el origen de la semilla que utilizaron".
Sin embargo, estima que el mayor impacto negativo para los obtentores se da cuando son los productores medianos a grandes lo que utilizan semilla ilegal, o abusan del derecho al uso propio.
También lo reconoció Ramallo: "atacando a unos pocos logramos capturar un gran porcentaje del mercado, y si se difunde esa información al resto, se adopta muy rápidamente", señaló en referencial pago de la regalía extendida.
Ferraroti opina que los productores se están encuadrando en la modalidad. Es el caso de un productor de 40.000 hectáreas en el NOA que recientemente decidió ponerse al día con la deuda que acumulaba con las compañías semilleras, de varias campañas, en virtud de la regalía extendida.

Los royalties
Según el empresario, el negocio de la soja se sustenta en las ventas de los lanzamientos comerciales, ya que una vez puestas en el mercado se pierde el control de la comercialización. "Por eso es que hay varios desarrollos tecnológicos en stand by hasta tanto el mercado funcione normalmente", dijo. Agregó, como caso, el de las sojas resistentes a nematodos o con el gen Bt incorporado.
Por otro lado, los semilleros tienen que pagar royalties a las firmas dueñas de patentes de eventos de transformación, como son los genes de resistencia a glifosato o a insectos, por citar algunos.

La comercialización ilegal es de U$S 250 millones por año


En enero de 2003 nació la empresa Nidera SA, luego de la unión Nidera Semillas; Nidera Nutrientes; Nidera Acopio y Nidera Aceites y Refinados, señaló a LA GACETA Rural Haroldo Alemany, representante de la empresa para todo el NOA.
Alemany sostuvo que existe un descontrol a nivel país en la comercialización de semillas debido básicamente a la falta de fiscalización, lo que hace que cada vez más surjan en el mercado semillas que se comercializan en forma ilegal.
El empresario dijo que Nidera es una empresa que tiene una activa participación en este rubro. "Estamos muy preocupados por la creciente ilegalidad en la comercialización de semillas. Recordemos que en el país durante la última cosecha de granos, que superó los 70 millones de toneladas, se comercializaron en forma legal U$S 700 millones en semillas y más de U$S 550 millones en agroquímicos.
Hoy, la ilegalidad está alrededor del 20% de lo que se comercializa, y se calcula este valor en más de U$S 250 millones entre semillas y agroquímicos", aseguró Alemany.
Por su parte, el titular de la Asociación Argentina de Protecciones de Variedades Comerciales (ARPOV), Adolfo Marull, sostuvo que el comercio ilegal comenzó a tener mayor forma a partir de la década del 90, cuando desaparecieron algunos organismos de control en el país. Actualmente, las semilleras lamentan la pérdida de un mercado calculado en unos U$S 200 millones por las ventas ilegales en semillas.

Opiniones
"La ley sólo autoriza que los productores guarden una parte de su cosecha para ser utilizada como semillas para la próxima siembra, pero castiga la venta de semillas desde semilleros no autorizados porque estos no pagan los royalties a los desarrolladores de las variedades. Este descalabro no sirve a nadie, ya sea a empresas nacionales o multinacionales. El gran robo surge con la venta ilegal de agroquímicos y de semillas que provienen del contrabando o de robos en el campo", remarcó el titular de la Asociación de Cámaras de Tecnologías Agropecuarias, Carlos Becco. Por su parte, la empresa alemana de agroquímicos en la Argentina, Bayer Crops Science, sostuvo en un comunicado que la ilegalidad atenta contra la salud humana ya que hay una falta de control en lo que se comercializa, lo que en definitiva afecta al consumidor.
José Manuel Paz, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán abogó por el pronto restablecimiento de las funciones del INASE (Instituto Nacional de Semilla, para que efectúe una fiscalización de los semilleros y certifique las semillas para la comercialización en el país y para la exportación.
"Actualmente estamos imposibilitados de exportar papa semilla a países vecinos ya que al no existir este organismo de control nacional no tenemos una autoridad que garantice el ingreso a los países demandantes", concluyó el empresario papero.

Efectiva fiscalización en Tafí del Valle


"La certificación y fiscalización de semillas, como también los controles relacionados con la producción de semillas, garantiza que lo que se siembra es de calidad y con un bagaje sanitario que avala parte del éxito de una plantación", señaló el presidente de la Asociación de Productores de Papa Semilla de Tucumán, José Frías Silva.
Los procesos de certificación y de fiscalización que realiza el ex Inase, en forma conjunta con la Secretaría de Agricultura provincial, en los lotes de papa semilla también cuenta con la colaboración permanente de Apase. Las tareas que se realizaron tuvieron el éxito esperado en la producción de semilla del valle, la cual es usada en la zona productora de papa consumo primicia de la provincia.

Garantías
El sistema está apoyado en normas de producción que garantizan un excelente estado fitosanitario. De esa manera se obtienen semillas de alta sanidad y se protege a la zona del posible ingreso de agentes y de patógenos nocivos.
"Todo este proceso, que lleva muchos años, permitió a la provincia -junto con el aporte de la producción catamarqueña- llegar al autoabastecimiento de semilla de papa", dijo el dirigente de Apase.Este sistema debe afianzarse -agregó- por lo que los productores deben seguir apoyando este proceso de certificación y fiscalización. Todos debemos cumplir el rol que nos corresponde para lograr que la calidad y la sanidad de las semillas producidas en Tafí del Valle mejore día a día y de esa manera se llegue a nuevos mercados.
Hoy la zona es proveedora de semillas para los productores de consumo del pedemonte. Y también de semilla a cultivadores de papa industria y a al sector industrial que requiere semilla de calidad para sus propias producciones, en otras zonas del país. "El tema de la multiplicación de semillas en Tafí del Valle no solo se debe circunscribirse a la papa sino también a la producción de plantines de frutilla, ya que la zona es muy apta para esas tareas", remarcó.

Importancia
Estos plantines son fundamentales para los productores de frutilla fresca de la zona productora de Lules. "Por eso estamos trabajando en conjunto con la provincia, el Inta y la Eeaoc; la intención es reglamentar la producción de los plantines en el valle", apuntó.
La precosidad y la sanidad de los plantines cosechados en Tafí del Valle y plantados en Lules están demostradas. "Por eso debe trabajarse en las normas de producción de plantines de frutilla para regularizar la situación en toda la provincia, lo que redundará en beneficio de muchos productores frutilleros", concluyó Frías Silva.

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