05 Septiembre 2003
La Cadena Agroalimentaria Nacional, integrada por las cuarenta entidades de la producción, el comercio y la industria procesadora de granos, fue a fondo en su reclamo contra el proyecto de ley de Impuesto a las Ganancias que impulsa el Gobierno.
Los dirigentes del sector expusieron las consecuencias que puede tener para las exportaciones de granos y sus derivados la sanción de esta norma, que ya fue aprobada en la Cámara Baja y ahora espera la decisión del Senado.
La iniciativa oficial obliga a los exportadores a liquidar Ganancias tomando como referencia el precio del día del embarque de la mercadería, y no el del día en que se concertó la operación, como se hace actualmente. Esto introduce un factor de incertidumbre que, según los operadores, se trasladará al mercado nacional bajando los precios. La dirigencia ruralista que representa a la producción primaria de commodities dijo que está en medio del fuego cruzado entre Gobierno y exportadores.
Desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Manuel Cabanellas abogó por un mayor control de la evasión, pero aclaró que esa actitud debe adoptarse como paso previo a una reestructuración tributaria que simplifique la política en ese tema y amplíe la base de contribuyentes. Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, sostuvo que si las decisiones que la AFIP prevé adoptar afectan a la cadena agroalimentaria, inevitablemente se afectará a todos los sectores.
Inseguridad
Cabanellas agregó que este diferendo entre la AFIP y los exportadores no puede terminar perjudicando a un tercero como la producción. En ese sentido, desde CRA se acotó que las medidas que se pretenden implementar -presumiendo que se reducirá la evasión-, repercutirán en los productores, porque influyen en la operatoria de los mercados a término y generan inseguridad en la formación de precios.
Los dirigentes del sector expusieron las consecuencias que puede tener para las exportaciones de granos y sus derivados la sanción de esta norma, que ya fue aprobada en la Cámara Baja y ahora espera la decisión del Senado.
La iniciativa oficial obliga a los exportadores a liquidar Ganancias tomando como referencia el precio del día del embarque de la mercadería, y no el del día en que se concertó la operación, como se hace actualmente. Esto introduce un factor de incertidumbre que, según los operadores, se trasladará al mercado nacional bajando los precios. La dirigencia ruralista que representa a la producción primaria de commodities dijo que está en medio del fuego cruzado entre Gobierno y exportadores.
Desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Manuel Cabanellas abogó por un mayor control de la evasión, pero aclaró que esa actitud debe adoptarse como paso previo a una reestructuración tributaria que simplifique la política en ese tema y amplíe la base de contribuyentes. Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano Miguens, sostuvo que si las decisiones que la AFIP prevé adoptar afectan a la cadena agroalimentaria, inevitablemente se afectará a todos los sectores.
Inseguridad
Cabanellas agregó que este diferendo entre la AFIP y los exportadores no puede terminar perjudicando a un tercero como la producción. En ese sentido, desde CRA se acotó que las medidas que se pretenden implementar -presumiendo que se reducirá la evasión-, repercutirán en los productores, porque influyen en la operatoria de los mercados a término y generan inseguridad en la formación de precios.












