05 Diciembre 2003
En diciembre de 1956 se convirtió en ley un proyecto ambicioso que era la creación un instituto de investigaciones, el INTA, que tenía como base principal la asistencia técnica y científica a las PyME agropecuarias del país, ya que eran -y siguen siendo- el motor activo de la economía nacional. "Luego, la entidad generó más de 60 unidades de investigación y de transferencia tecnológica en el territorio nacional y hoy están encausadas en el desarrollo de un modelo agroproductivo más eficiente para nuestro país", señaló a LA GACETA Rural el director del INTA Famaillá, Néstor Zamudio.
"El tránsito de nuestra institución a través de sus 47 años de vida no fue fácil y sumó una serie de desafíos. Las autoridades del INTA trabajaron con éxito para recuperar la autarquía de la institución. Esto permitirá cierta independencia financiera y el aislamiento de los vaivenes políticos para que la investigación y transferencia cuente con estabilidad en el tiempo", remarcó.
La Unidad-Famaillá a pesar de no contar con RRHH en todas las áreas de investigación, puso todo el esfuerzo para generar la transferencia de tecnología más eficiente para el desarrollo de sus agroproductos. "Como ejemplo, basta citar a los proyectos de investigación y de extensión presentados en diferentes organismos nacionales e internacionales para lograr financiación para sus ejecuciones", precisó Zamudio.
En esa línea, agregó que se generó un proyecto de agroindustria con base también en Famaillá, donde contempla, en una primera etapa, la creación de un laboratorio para calidad y seguridad de alimentos frutihortícolas con proyección para generar tecnología que incorpore valor agregado a todo la producción frutihortícola regional.
"También se presentaron dos proyectos nacionales o líneas priorizadas sobre caña de azúcar, para activar la transferencia de nuevas variedades tempranas termotratadas al medio productivo, en el marco del convenio UIMCA con la Eeaoc, y profundizar el estudio sobre propóleos y miel certificada con un proyecto de apicultura", remarcó.
Viveros de citrus
En citricultura, Zamudio precisó que estan trabajando en la certificación de yemas para la creación de viveros certificados a nivel regional. También busca el desarrollo de portainjertos cítricos de alta productividad para ser liberados al gran cultivo, y promoviendo un manejo integrado de plagas y de enfermedades de los montes frutales. "En post cosecha de citrus, la tarea está centrada en el manejo de enfermedades fisiológicas, patogénicas y en las cuarentenarias", apuntó. En otro orden, se aprobó un proyecto regional para el estudio de captura de carbono en bosques nativos y sistemas de producción conservacionistas. "El objetivo indirecto es la promoción de la forestación y la reforestación de tierras en el NOA, a través del sistema de los créditos de carbono impulsado por países desarrollados". También mencionó la presentación de más de 15 proyectos Proinder -cinco están aprobados y en ejecución- para desarrollar la diversificación de minifundistas en los departamentos Simoca, Monteros, Lules y Trancas. A esto se suman tres proyectos: Minifundio y dos Profam, para asistir a productores sin escala productiva y con serios problemas financieros.
Un fuerte compromiso con la entidad
En la Estación Experimental Agroindustrial-Famaillá operan en forma articulada con las 11 Agencias de Extensión, los programas de intervención Cambio Rural y Prohuerta, para la atención de audiencias PyME, la seguridad alimentaria y el autoconsumo, explicó el director del INTA-Famaillá, Néstor Zamudio.
Estos Programas de gran trascendencia nacional atienden a más de 500 productores medianos y 30.000 familias carenciadas.
"Por eso este nuevo aniversario no es un día más para INTA", remarcó Zamudio. "Es un día para reflexionar, meditar y repensar nuestra institución, para que se modernice y se inserte en un sistema productivo moderno y eficiente", agregó.
En este sentido, señaló que los directicos de la entidad no bajarán los brazos y no claudicaran, tanto a nivel nacional como local, en la búsqueda de nuevos recursos financieros para llegar al objetivo de incrementar la planta de personal, modernizar las instalaciones y luchar por mejores salarios para el personal.
"Es un compromiso que se adquirió y fue transmitido a las autoridades nacionales, para que nuestra institución, la única a nivel nacional que asiste gratuitamente a las PyME locales y regionales, pueda hacer más eficiente y dinámico su trabajo. Aún restan muchas etapas por superar. Por eso, nos comprometemos a que el INTA continúe siendo la única empresa nacional estatal de investigación y de transferencia, todo un orgullo, y en trabajar con todo el ahinco para su modernización y para que su alcance no tenga fronteras", concluyó.
"El tránsito de nuestra institución a través de sus 47 años de vida no fue fácil y sumó una serie de desafíos. Las autoridades del INTA trabajaron con éxito para recuperar la autarquía de la institución. Esto permitirá cierta independencia financiera y el aislamiento de los vaivenes políticos para que la investigación y transferencia cuente con estabilidad en el tiempo", remarcó.
La Unidad-Famaillá a pesar de no contar con RRHH en todas las áreas de investigación, puso todo el esfuerzo para generar la transferencia de tecnología más eficiente para el desarrollo de sus agroproductos. "Como ejemplo, basta citar a los proyectos de investigación y de extensión presentados en diferentes organismos nacionales e internacionales para lograr financiación para sus ejecuciones", precisó Zamudio.
En esa línea, agregó que se generó un proyecto de agroindustria con base también en Famaillá, donde contempla, en una primera etapa, la creación de un laboratorio para calidad y seguridad de alimentos frutihortícolas con proyección para generar tecnología que incorpore valor agregado a todo la producción frutihortícola regional.
"También se presentaron dos proyectos nacionales o líneas priorizadas sobre caña de azúcar, para activar la transferencia de nuevas variedades tempranas termotratadas al medio productivo, en el marco del convenio UIMCA con la Eeaoc, y profundizar el estudio sobre propóleos y miel certificada con un proyecto de apicultura", remarcó.
Viveros de citrus
En citricultura, Zamudio precisó que estan trabajando en la certificación de yemas para la creación de viveros certificados a nivel regional. También busca el desarrollo de portainjertos cítricos de alta productividad para ser liberados al gran cultivo, y promoviendo un manejo integrado de plagas y de enfermedades de los montes frutales. "En post cosecha de citrus, la tarea está centrada en el manejo de enfermedades fisiológicas, patogénicas y en las cuarentenarias", apuntó. En otro orden, se aprobó un proyecto regional para el estudio de captura de carbono en bosques nativos y sistemas de producción conservacionistas. "El objetivo indirecto es la promoción de la forestación y la reforestación de tierras en el NOA, a través del sistema de los créditos de carbono impulsado por países desarrollados". También mencionó la presentación de más de 15 proyectos Proinder -cinco están aprobados y en ejecución- para desarrollar la diversificación de minifundistas en los departamentos Simoca, Monteros, Lules y Trancas. A esto se suman tres proyectos: Minifundio y dos Profam, para asistir a productores sin escala productiva y con serios problemas financieros.
En la Estación Experimental Agroindustrial-Famaillá operan en forma articulada con las 11 Agencias de Extensión, los programas de intervención Cambio Rural y Prohuerta, para la atención de audiencias PyME, la seguridad alimentaria y el autoconsumo, explicó el director del INTA-Famaillá, Néstor Zamudio.
Estos Programas de gran trascendencia nacional atienden a más de 500 productores medianos y 30.000 familias carenciadas.
"Por eso este nuevo aniversario no es un día más para INTA", remarcó Zamudio. "Es un día para reflexionar, meditar y repensar nuestra institución, para que se modernice y se inserte en un sistema productivo moderno y eficiente", agregó.
En este sentido, señaló que los directicos de la entidad no bajarán los brazos y no claudicaran, tanto a nivel nacional como local, en la búsqueda de nuevos recursos financieros para llegar al objetivo de incrementar la planta de personal, modernizar las instalaciones y luchar por mejores salarios para el personal.
"Es un compromiso que se adquirió y fue transmitido a las autoridades nacionales, para que nuestra institución, la única a nivel nacional que asiste gratuitamente a las PyME locales y regionales, pueda hacer más eficiente y dinámico su trabajo. Aún restan muchas etapas por superar. Por eso, nos comprometemos a que el INTA continúe siendo la única empresa nacional estatal de investigación y de transferencia, todo un orgullo, y en trabajar con todo el ahinco para su modernización y para que su alcance no tenga fronteras", concluyó.














