El mal de la vaca loca viene complicado

La presencia de la enfermedad produciría una disminución en el consumo del producto y los consumidores norteamericanos se volcarían a otros sustitutos.

16 Enero 2004
Un trabajo recientemente elaborado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCV) de nuestro país establece que si el problema de la vaca loca detectado en Estados Unidos persiste, podrían complicarse las exportaciones de nuestro país a ese destino.
La fuente consultada a través de internet en la página web www.agritotal.com resaltó que la nueva coyuntura en el mercado mundial de carnes no tendría efectos beneficiosos para nuestro país. El trabajo recuerda que la conmoción que provocó el caso se debe a que Estados Unidos es el principal país productor de carne vacuna del mundo, el primer exportador en términos de valor, el segundo en volumen y el principal importador mundial.
Los autores del trabajo sostienen que se espera que el consumo de carne vacuna en EEUU disminuya, produciéndose un traslado hacia productos sustitutos, y agregan que "los altos precios alcanzados por el ganado en ese país se desmoronarían".
Afirman, además, que esa disminución en el consumo, junto con el exceso de producto que no pueda ser exportado, posiblemente provocará una caída en las importaciones de EEUU, al igual que lo que ocurrió con las importaciones canadienses durante los meses de agosto y septiembre de 2003, luego de la aparición de la BSE en ese país. "Consecuentemente, el comercio internacional de carnes se verá afectado", señala el informe, que puntualiza también que EEUU concentra el 39% del total mundial.
El IPCV sostuvo en su informe que "nuestro país podría llegar a verse perjudicado en sus exportaciones producto del exceso de oferta de Australia y de Nueva Zelanda, principales proveedores de carne vacuna a EEUU".

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