El clima ayuda a tener una buena producción

Actualización. La Facultad de Agronomía reunió a técnicos con el objeto de capacitar a productores e inversores interesados en el manejo del blue berry.

22 Octubre 2004
La producción de arándanos en Tucumán viene creciendo apoyada en las ventajas climáticas que posee la provincia, y porque el negocio de esta fruta en los mercados internacionales tiene un fuerte atractivo. En este sentido, la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la UNT organizó, junto a la empresa Anqa Takanas, una jornada sobre actualidad en producción y comercialización de arándanos en la Argentina, con el fin de capacitar a profesores, alumnos, técnicos y productores sobre este nuevo cultivo que crece en la provincia y en el país.
En la inauguración de esta jornada, el decano de la FAZ ingeniero Carlos Bellone dijo que la importancia del arándano no sólo es porque genera una nueva alternativa de producción, que debe ser afianzada como corresponde con la capacitación de toda la cadena productiva, sino que nos sirve como una herramienta que debe ser divulgada científicamente a docentes y alumnos.
"Lo que está sucediendo hoy en la Argentina con la producción de arándanos es algo muy particular, y esta particularidad es que hasta el momento se trata de un buen negocio", dijo al comienzo de su charla el ingeniero Manuel Parra -de la empresa CUINEX-, quien expuso sobre "Actualidad argentina en la producción y comercialización".
En la producción de este Blue Berry se trabaja mucho en tecnología de producción de plantines, en el manejo del cultivo y en poscosecha, utilizando todos los medios disponibles que se encuentran al alcance del productor.
"Las inversiones en plantas, equipos de riego, sistemas antigranizo y antiheladas, se los realiza sin importar su costo y siempre dependiendo de las necesidades de la zona donde se pretende realizar la inversión", dijo.
Otra importante inversión que se realiza -destacó- está vinculada con el interés de poder acceder a los mercados internacionales ávidos de esta fruta, por lo "es necesario invertir en cosecha y poscosecha, con empaques y cámaras frigoríficas para el adecuado manejo de la fruta", indicó Parra. Hoy en el país se observa que muchos que se están iniciando en este tipo de inversiones son, en su mayoría, inversores dedicados a otros tipos de actividades, a los que se suman productores de otros rubros y agricultores natos, unidos en cooperativas de producción, dijo.
Este tipo de situación cambia de acuerdo a la zona productora de que hablemos, reconoció.
Parra mencionó que "en la Argentina tenemos numerosas zonas productoras, cada una con diferentes características, pero en casi todos los casos se utilizan variedades tempranas (como es el caso de la mayoría de los emprendimientos realizados en las diferentes áreas de producción de la provincia).
El asesor agropecuario dijo que en este tipo de producción agrícola deben tenerse en cuenta parámetros de gran importancia antes de tomar la decisión de ingresar a este tipo de actividad.
La tierra, las cortinas rompevientos, el clima tomando como base a las heladas y a la presencia de granizo, la tradición productiva de la zona, el tipo de suelo, el contenido de materia orgánica, la presencia de insumos cercanos -como corteza de pino-, la presencia de personal con cultura hortícola, el acceso y la calidad de agua de riego, "deben ser analizados profundamente para iniciarse con grandes posibilidades de éxito en este tipo de producción intensiva", advirtió.

Un cultivo que exige muchos cuidados
La producción de arándanos está respaldada, principalmente, en la calidad de las plantas que son utilizadas en la plantación definitiva, y a un adecuado manejo del cultivo y de las secuencias correctas de riego y fertilización.
El arándano es una planta que se propaga vegetativamente y, actualmente, la técnica más utilizada por los viveristas es la multiplicación in vitro, explicó la ingeniera Marta Arriola.
"Esta técnica consiste en reproducir, bajo condiciones totales de asepsia, un pequeñísimo trozo apical de un brote, con el objeto de obtener una planta igual a la que le da origen", describió.
Una vez realizada esta técnica se obtiene un microbrote, que es llevado a una cama de enraizamiento que, una vez que se desarrolla y se establece, se lo planta en un contenedor individual y se lo hace crecer en un invernáculo bajo condiciones controladas de temperatura, humedad y nutrición, agregó."Las plantas que se trabajan de esa manera se encuentran limpias de virosis y otras enfermedades vasculares, como hongos o bacterias, y mantienen perfectamente las características de las plantas madres", observó.
En la producción de este tipo de plantas, lo que se busca es que los plantines desarrollen numerosos brotes basales los que, luego, "se transforman en un mayor número de ramas y, por ende, de más inflorescencias, lo que nos genera más cantidad de fruto por plantas", concluyó.

Demanda exigente
El arándano es un fruto que se produce para conquistar los mercados internacionales. Por ello, en la producción y el empaque de las "dulces frutas azules", es necesario el adecuado manejo de las normas de producción y un correcto seguimiento del cultivo, lo que permitirá a los productores de arándanos ingresar a los exigentes mercados del mundo.

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