24 Diciembre 2004
El secretario de Agricultura Miguel Campos firmó la resolución, que en los próximos días será publicada en el Boletín Oficial, a través de la cual se modifica el estándard de comercialización de trigo, a fin de incrementar la calidad general del trigo argentino, mejorando su presentación y poniendo especial énfasis en aquellos rubros que permitieran lograr partidas consistentes y constantes.
La iniciativa, impulsada por el Programa Nacional de Calidad de Trigo busca asegurar, tanto a nuestro mercado interno como a nuestros clientes externos, los mínimos niveles de contaminación en el abastecimiento del trigo argentino.
Dichas modificaciones apuntan a dos aspectos importantísimos que hacen a la calidad del cultivo: el contenido de proteína y las tolerancias en granos quebrados y cuerpos extraños.
El contenido de proteína, si bien no es suficiente, es una condición necesaria y fundamental a la hora que un trigo debe expresar su calidad panadera, factor esencial para garantizar comportamiento y respuesta industrial.
Con respecto a las nuevas tolerancias en cuerpos extraños y granos quebrados, los valores propuestos señalan la firme decisión, asumida por esta conducción, de adecuar nuestra oferta a los patrones más exigentes requeridos, tanto por los compradores externos como por los internos.
En este sentido, el secretario Campos afirmó que "el cambio en las normas de comercialización impulsado desde el Programa Nacional de Calidad de Trigo fue ampliamente consensuado con todos los agentes que componen la cadena triguera argentina, tanto del ámbito oficial como del privado".
Cabe agregar, en relación a la proteína, que se han aumentado en forma gradual los castigos por debajo del nivel del 11%, manteniendo sin cambios las bonificaciones vigentes hasta el momento.
"Aplicaremos castigos diferenciales y crecientes por debajo del 11%, de forma tal de estimular la búsqueda de contenidos proteicos compatibles con las necesidades de la demanda", expresó.
Para los granos quebrados y cuerpos extraños, se reducen sensiblemente las tolerancias por grado a lo largo de las campañas 2005/06 y 2006/07, de forma tal de poder realizar un intenso plan de difusión de estos cambios y permitir que productores, contratistas y comerciantes puedan tener tiempo de asimilar y adecuarse a los cambios. En ambos casos, la reducción de las tolerancias, al final del ciclo comercial 2006/07, equivaldrá a no menos del 50% de los niveles actuales.
Al respecto, Campos dijo que "ambas medidas (sobre el contenido de proteína y las tolerancias en granos quebrados y cuerpos extraños) representan señales muy claras de voluntad para lograr un importante incremento en la calidad del trigo argentino, al tiempo que buscamos lograr un fuerte aumento en la competitividad del mismo". "El objetivo es lograr acercarnos, cada vez más, a los patrones requeridos por una demanda sumamente selectiva, en este sector productivo que es tan competitivo", concluyó.
La iniciativa, impulsada por el Programa Nacional de Calidad de Trigo busca asegurar, tanto a nuestro mercado interno como a nuestros clientes externos, los mínimos niveles de contaminación en el abastecimiento del trigo argentino.
Dichas modificaciones apuntan a dos aspectos importantísimos que hacen a la calidad del cultivo: el contenido de proteína y las tolerancias en granos quebrados y cuerpos extraños.
El contenido de proteína, si bien no es suficiente, es una condición necesaria y fundamental a la hora que un trigo debe expresar su calidad panadera, factor esencial para garantizar comportamiento y respuesta industrial.
Con respecto a las nuevas tolerancias en cuerpos extraños y granos quebrados, los valores propuestos señalan la firme decisión, asumida por esta conducción, de adecuar nuestra oferta a los patrones más exigentes requeridos, tanto por los compradores externos como por los internos.
En este sentido, el secretario Campos afirmó que "el cambio en las normas de comercialización impulsado desde el Programa Nacional de Calidad de Trigo fue ampliamente consensuado con todos los agentes que componen la cadena triguera argentina, tanto del ámbito oficial como del privado".
Cabe agregar, en relación a la proteína, que se han aumentado en forma gradual los castigos por debajo del nivel del 11%, manteniendo sin cambios las bonificaciones vigentes hasta el momento.
"Aplicaremos castigos diferenciales y crecientes por debajo del 11%, de forma tal de estimular la búsqueda de contenidos proteicos compatibles con las necesidades de la demanda", expresó.
Para los granos quebrados y cuerpos extraños, se reducen sensiblemente las tolerancias por grado a lo largo de las campañas 2005/06 y 2006/07, de forma tal de poder realizar un intenso plan de difusión de estos cambios y permitir que productores, contratistas y comerciantes puedan tener tiempo de asimilar y adecuarse a los cambios. En ambos casos, la reducción de las tolerancias, al final del ciclo comercial 2006/07, equivaldrá a no menos del 50% de los niveles actuales.
Al respecto, Campos dijo que "ambas medidas (sobre el contenido de proteína y las tolerancias en granos quebrados y cuerpos extraños) representan señales muy claras de voluntad para lograr un importante incremento en la calidad del trigo argentino, al tiempo que buscamos lograr un fuerte aumento en la competitividad del mismo". "El objetivo es lograr acercarnos, cada vez más, a los patrones requeridos por una demanda sumamente selectiva, en este sector productivo que es tan competitivo", concluyó.
Lo más popular






















