05 Enero 2005
Las lluvias caídas a partir de noviembre permitieron que la siembra de soja en tucuman se realizara con normalidad. La frutilla, en tanto, enfrento un difícil año por el exceso de fruta fresca y por la irrupción mundial de China vendiendo a precios de dumping.
La actividad cañera cierra un buen año, pero una sobreoferta productiva en 2005 podría derrumbar el precio del azúcar.
La citricultura termina un ciclo donde la mayor oferta de fruta fresca y productos industrializados provocó una fuerte caída de los precios en los mercados internacionales.CAÑA DE AZUCAR La zafra enfrentó varias dificultades
"La zafra azucarera 2004 en Tucumán se presentaba con muchas dificultades y con perspectivas muy poco alentadoras acerca del resultado que podrían lograr los productores agrícolas e industriales este año. Las dificultades más importantes comenzaron en la primavera de 2003, la que se caracterizó por un marcado déficit hídrico, que limitó las posibilidades de crecimiento del cañaveral, especialmente en setiembre y noviembre", resumió el ingeniero Jorge Scandaliaris, de la Sección Caña de Azúcar (EEAOC).
"Este proceso de sequía -continuó el experto- se confirmó en los inicios de 2004, con un volumen precipitado que -en algunas zonas- estaba muy lejos de los promedios normales y que hicieron que la gran mayoría de los cañaverales restringiera su capacidad de crecimiento, de un modo especial durante enero y febrero".
Otro factor negativo fue la fuerte helada del 12 de junio, que afectó a la mayor parte de las plantaciones. Tanto por la intensidad como por el momento temprano de ocurrencia, los cañaverales interrumpieron su maduración y, por lo tanto, perdió calidad la materia prima especialmente en las "cañas planta" que -en muchas ocasiones- sus rendimientos no superan el 8 %.
El tercer elemento que debió sortear la industria azucarera fue el aspecto energético, ya que las disponibilidades de gas para la zafra que pasó aparecían seriamente restringidas y había fuertes dudas a cerca del real abastecimiento para satisfacer la demanda para un desarrollo normal de la zafra.
Un cuarto punto que se debe mencionar tiene relación con el precio final del producto.
Como es conocido, la zafra 2003 originó un excedente de azúcar que, si se hubiera volcado sin control al mercado interno, hubiera ocasionado una debacle sobre la zafra 2004. Dirigentes y empresarios actuaron con madurez y permitieron que el precio llegara a comienzos de la zafra con un nivel aceptable.FACTORES Mejor perspectiva para el año 2005
"Las perspectivas para la zafra 2005, analizadas desde un punto de vista productivo, asoman como un año que seguramente no tendrá las dificultades de crecimiento que tuvo el cañaveral en el período anterior (año 2004), debido a que las precipitaciones durante noviembre y diciembre estuvieron en valores acordes a lo que son los promedios para esta época del año y, en muchos casos, -incluso- superaron los promedios históricos. Este es un factor decisivo para potenciar una capacidad productiva que -seguramente- redundará en mejores producciones de materia prima, aunque hay que dejar aclarado que recién estamos al inicio del período de gran crecimiento de la caña de azúcar y que entre enero y marzo son decisivos para terminar de conformar la producción final del cañaveral". La síntesis pertenece a Jorge Scandaliaris, jefe de la Sección Caña de Azúcar de la EEAOC.
"La base de partida de la campaña 2005 es superior, en posibilidades, a la de 2004, aunque queda mucho tiempo por delante", aclaró.
Factores negativos para el crecimiento 2004-2005: a) la primavera fue excesivamente seca y, en consecuencia, las "cañas planta" retrasaron su brotación, lo que está asociado a una menor posibilidad de crecimiento final; b) la abundancia de precipitaciones y la dificultad para realizar las labores generaron -en algunas áreas- buenas condiciones para el desarrollo de las malezas, las que están alcanzando niveles de competencia con la caña de azúcar, superiores a los normales.
Al analizar las perspectivas de la zafra 2005, se tiene que hacer referencia a las posibilidades de precio del producto, ya que este factor junto a la calidad de la materia prima, son los componentes más importantes que definen la rentabilidad del sector.
"Es muy importante el trabajo que realicen los productores, dirigentes y empresarios para lograr condiciones aceptables de comercialización, que ayuden al sostenimiento y crecimiento del sector", dijo. "Están dadas las condiciones para obtener altos niveles de producción; el éxito final dependerá de la acción del hombre, en el sentido de obtener precios razonables que permitan una ecuación económica favorable para productores e industriales", concluyó.
La actividad cañera cierra un buen año, pero una sobreoferta productiva en 2005 podría derrumbar el precio del azúcar.
La citricultura termina un ciclo donde la mayor oferta de fruta fresca y productos industrializados provocó una fuerte caída de los precios en los mercados internacionales.
"La zafra azucarera 2004 en Tucumán se presentaba con muchas dificultades y con perspectivas muy poco alentadoras acerca del resultado que podrían lograr los productores agrícolas e industriales este año. Las dificultades más importantes comenzaron en la primavera de 2003, la que se caracterizó por un marcado déficit hídrico, que limitó las posibilidades de crecimiento del cañaveral, especialmente en setiembre y noviembre", resumió el ingeniero Jorge Scandaliaris, de la Sección Caña de Azúcar (EEAOC).
"Este proceso de sequía -continuó el experto- se confirmó en los inicios de 2004, con un volumen precipitado que -en algunas zonas- estaba muy lejos de los promedios normales y que hicieron que la gran mayoría de los cañaverales restringiera su capacidad de crecimiento, de un modo especial durante enero y febrero".
Otro factor negativo fue la fuerte helada del 12 de junio, que afectó a la mayor parte de las plantaciones. Tanto por la intensidad como por el momento temprano de ocurrencia, los cañaverales interrumpieron su maduración y, por lo tanto, perdió calidad la materia prima especialmente en las "cañas planta" que -en muchas ocasiones- sus rendimientos no superan el 8 %.
El tercer elemento que debió sortear la industria azucarera fue el aspecto energético, ya que las disponibilidades de gas para la zafra que pasó aparecían seriamente restringidas y había fuertes dudas a cerca del real abastecimiento para satisfacer la demanda para un desarrollo normal de la zafra.
Un cuarto punto que se debe mencionar tiene relación con el precio final del producto.
Como es conocido, la zafra 2003 originó un excedente de azúcar que, si se hubiera volcado sin control al mercado interno, hubiera ocasionado una debacle sobre la zafra 2004. Dirigentes y empresarios actuaron con madurez y permitieron que el precio llegara a comienzos de la zafra con un nivel aceptable.
"Las perspectivas para la zafra 2005, analizadas desde un punto de vista productivo, asoman como un año que seguramente no tendrá las dificultades de crecimiento que tuvo el cañaveral en el período anterior (año 2004), debido a que las precipitaciones durante noviembre y diciembre estuvieron en valores acordes a lo que son los promedios para esta época del año y, en muchos casos, -incluso- superaron los promedios históricos. Este es un factor decisivo para potenciar una capacidad productiva que -seguramente- redundará en mejores producciones de materia prima, aunque hay que dejar aclarado que recién estamos al inicio del período de gran crecimiento de la caña de azúcar y que entre enero y marzo son decisivos para terminar de conformar la producción final del cañaveral". La síntesis pertenece a Jorge Scandaliaris, jefe de la Sección Caña de Azúcar de la EEAOC.
"La base de partida de la campaña 2005 es superior, en posibilidades, a la de 2004, aunque queda mucho tiempo por delante", aclaró.
Factores negativos para el crecimiento 2004-2005: a) la primavera fue excesivamente seca y, en consecuencia, las "cañas planta" retrasaron su brotación, lo que está asociado a una menor posibilidad de crecimiento final; b) la abundancia de precipitaciones y la dificultad para realizar las labores generaron -en algunas áreas- buenas condiciones para el desarrollo de las malezas, las que están alcanzando niveles de competencia con la caña de azúcar, superiores a los normales.
Al analizar las perspectivas de la zafra 2005, se tiene que hacer referencia a las posibilidades de precio del producto, ya que este factor junto a la calidad de la materia prima, son los componentes más importantes que definen la rentabilidad del sector.
"Es muy importante el trabajo que realicen los productores, dirigentes y empresarios para lograr condiciones aceptables de comercialización, que ayuden al sostenimiento y crecimiento del sector", dijo. "Están dadas las condiciones para obtener altos niveles de producción; el éxito final dependerá de la acción del hombre, en el sentido de obtener precios razonables que permitan una ecuación económica favorable para productores e industriales", concluyó.
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