Gas: Al asumir estas funciones, uno de nuestros desafíos era garantizar la provisión de gas para las industrias azucarera y citrícola, además de llevar adelante nuestro Plan Estratégico Provincial en materia productiva. Puedo afirmar que tuvimos éxito en el tema energético, porque logramos que -con el apoyo de nuestro Gobierno, de la Nación y del trabajo conjunto de 19 empresas tucumanas-, se conformara el "fideicomiso del gas" que nos garantizará el suministro de 700.000 metros cúbicos diarios de gas adicionales por los próximos dos años de provisión.
Citrus: se logró llevar adelante una campaña que comenzó con algunos problemas. Logramos un fuerte grado de sinceramiento por parte del sector productivo respecto del tema sanitario, lo cual nos obliga, no a trabajar para exportar en una campaña, sino mirando a la actividad citrícola como un verdadero pilar de la economía de Tucumán. Hay que trabajar codo a codo, no sólo con el sector productivo local, sino con el SENASA, el INTA y la Secretaría de Agricultura de la Nación. Tenemos que tomar conciencia de que no es suficiente tener una buena imagen como provincia citrícola, sino que -a la hora de exportar- tenemos que demostrar que somos serios y respetamos las normas sanitarias.
Granos: Este año 2004 fue muy duro por la sequía; quizás fue el sector más afectado por la falta de lluvias. Pero, felizmente, los precios se tonificaron al momento de comercializar los granos. Tenemos buenas expectativas de producción para la presente campaña de soja, donde la siembra está casi terminada.Tabaco: Los productores están trabajando muy bien pero, a veces, muy apoyados en el Estado. Trataremos de ayudarlos a caminar solos, para que actúen como verdaderos empresarios. Tienen que copiar las cosas que, en materia tabacalera, se hacen bien en Salta y Jujuy. Es una actividad que debe consolidarse.
Otras actividades: Queremos trabajar con fuerza con aquellas actividades que son muy captadoras de mano de obra y a cuyas producciones se les puede dar un alto valor agregado. Me refiero a la frutilla, el arándano y la palta. Tucumán debe promocionar el desarrollo de estos cultivos de largo plazo -cuando se habla de una reconversión frutihortícola-, porque cuando estoy plantando hablo de un horizonte productivo de 10 años, como mínimo.
PROSAP: La obra de riego en Tafí del Valle no sólo es positiva para esa región productiva, sino que es un modelo de trabajo que continuará en Lules, donde tenemos el proyecto terminado.
El 2004 fue un año de intensa actividad en la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), con tareas tradicionales de alta demanda por parte de los sectores productivos que sostienen económicamente a la institución. Esas tareas abarcan desde la introducción de nuevas especies y la creación de variedades de cultivos hasta el desarrollo de nuevas tecnologías para el manejo agronómico y sanitario.
El director técnico y jefe de la sección Fitopatología de la EEAOC, Leonardo Daniel Ploper, indicó que también se iniciaron investigaciones orientadas a la resolución y a la prevención de problemas que afectan a la productividad y a la capacidad de oferta a los mercados locales, regionales e internacionales.
Entre los logros de este año, Ploper mencionó a la habilitación por parte del INASE del Centro de Saneamiento Cítrico de la EEAOC, que tendrá como objetivo entregar al sector productivo tucumano material vegetal de cítricos libre de enfermedades de importancia. También citó al estudio que demostró que el "moteado", una enfermedad que afecta a los frutos de limonero, es causado por Guignardia mangiferae, un patógeno sin restricciones cuarentenarias en la Unión Europea y en EE.UU.
Respecto de la caña de azúcar, Ploper señaló que se puso en marcha una red de semilleros registrados y certificados, destinada a asegurar a los productores el abastecimiento de semilla de alta calidad sanitaria, a partir de micro-propagación in vitro.
Para ampliar la base genética se introdujeron 54 variedades de la Universidad de Louisiana y de la EE de Houma, EE.UU.
En 2004 también aumentaron las investigaciones y servicios sobre cultivos de soja. La Red de Evaluación de Cultivares permitió identificar las mejores variedades para las áreas agro-ecológicas del NOA.
La EEAOC continuó con su participación en el Programa Nacional de Roya de la Soja, en el que tiene asignada responsabilidades para el diagnóstico de la enfermedad.
Para otros cultivos, la actividad también fue incesante. Se puso en marcha el proyecto del PROSAP, para mejorar la producción fruti-hortícola de Tafí del Valle y de Lules. Se liberaron nuevas variedades de poroto adaptadas al NOA, resistentes a las principales enfermedades; se plantaron arándanos en la EEAOC y se desarrolló un tratamiento con Bromuro de Metilo para pimientos de invernáculo para zonas protegidas de las moscas de los frutos, sin afectar su calidad comercial.
INTA FAMAILLA
Los objetivos se cumplen según lo programado
La EEA-Famaillá, a través de distintos proyectos, desarrolló sus principales actividades en torno de seis cadenas productivas: caña de azúcar; citricultura; hortalizas; granos; apicultura y forestales. También en dos áreas temáticas estratégicas: gestión ambiental y calidad y competitividad. Néstor Zamudio, director del INTA Famaillá, señaló que las investigaciones se transfieren con las consultas técnicas, días de campo, publicaciones y experimentación adaptativa a través de 11 agencias de extensión distribuidas en todo el territorio provincial.
Caña de azúcar: se alcanzaron logros en la generación y transferencia de tecnología, como las nuevas variedades tempranas (en conjunto con la EEAOC) L-91281 y RA-87.3 (ocupan el 7% del área plantada). Junto con la variedad LCP-85384 (el 30%), el manejo agronómico del cañaveral y el desarrollo de semilleros con caña termotratada, permitieron a los productores aprovechar las oportunidades originadas por la devaluación para la renovación de plantas y el aumento de la productividad del cañaveral.
Zamudio destacó la atención a las demandas de cooperativas cañeras y de minifundistas, lo que posibilitó mejorar sus organizaciones productivas. También se obtuvieron importantes logros con la producción de miel de caña de alta calidad en predios minifundistas.
Citricultura: La EEA-Famaillá logró para el sector: material vegetal certificado; portainjertos adecuados; propuestas para el manejo integrado de plagas y enfermedades -especialmente cuarentenarias-; procesos de certificación de Buenas Practicas Agrícolas y Buenas Prácticas de Manufacturas ( BPA y BPM) a través del manejo de calidad e inocuidad de alimentos, y de postcosecha.
Granos: Generación y aplicación de tecnologías sustentables que posibilitan la disminución de los efectos negativos de la agricultura en suelos marginales, como la degradación físico-química, pérdida de fertilidad y aumento de erosión hídrica y eólica; disminución de la brecha entre rendimientos reales y potenciales. Para el caso específico de soja, se cuenta con germoplasma convencional que, a través de mejoramiento genético, posibilitó la obtención de materiales con características para consumo directo.
Para el sector agropecuario tucumano 2004 fue un año bueno, sin tener en cuenta el 100% de los beneficios climáticos que se obtuvieron a pesar de una fuerte sequía, señaló Víctor Pereyra, presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT).
"Terminamos otro año sin poder cerrar aún los problemas fiscales que existen y por los que peleamos los 365 días. Aún se mantienen las fuertes presiones fiscales por las retenciones a las exportaciones, en un marco de precios internacionales bajos de la soja y demás commodities, en donde la oleaginosa, por excelencia, ronda los 145 a 148 dólares por tonelada", indicó.
"Esta presión es soportada con una estructura de costos que creció durante el año, como en los casos de los agroquímicos; sueldos del personal de campo, la aparición de la roya de la soja y la presión ejercida por los distribuidores de servicios con tarifas más caras", apuntó Pereyra.
"A esto debemos sumarle la presión ejercida por las petroleras que piden la suba del gasoil, cuyas consecuencias conocemos y cómo impacta en el sector productivo", agregó.
Respeto de la situación en Tucumán, Pereyra destacó que siguen trabajando para lograr una provincia más competitiva, en especial por la baja de impuestos y eliminación de los tributos distorsivos. "Debe extenderse la base tributaria, eliminar el Impuesto a los Sellos y bajar las alícuotas de los Ingresos Brutos, ya que estamos por arriba de otras provincias", precisó.
Según Pereyra, las perspectivas para 2005 en Tucumán, que no acepta una expansión agrícola, están centradas en el aumento del valor agregado de sus productos, a través de una agroindustria muy fuerte. Esta debe utilizar los beneficios de la salida a los puertos chilenos, mejorar toda la infraestructura existente y diversificar las producciones hacia otros sectores, como la ganadería y la producción de productos exportables.
"Tucumán debe ser previsible, dando seguridad jurídica para las inversiones locales y para las que lleguen de afuera", concluyó el presidente de la SRT.
La Secretaría de Agricultura de la Nación y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), a través del Programa PRO HUERTA, capacitarán y prestarán sus equipos técnicos e intelectuales a las escuelas más necesitadas del país, para que los alumnos de 9º grado EGB en adelante puedan elaborar sus propios alimentos. El INTA proveerá el material técnico necesario -así como las semillas que se soliciten-, a cada huerta y cada granja de las escuelas.
La capacitación constituye el eje de la propuesta, centrada en la concepción de procesos educativos por lo que las semillas provistas no serán más que el disparador de una compleja trama que activa conocimientos, valores y recursos para incrementar las capacidades de los chicos. Cabe destacar que ya se desarrollaron experiencias pilotos en diferentes localidades del país, donde los alumnos, los padres y los directivos mostraron una alta participación y compromiso con las actividades a desarrollar en conjunto.
Esta experiencia deberá servir de ejemplo para que las escuelas rurales del interior puedan acceder a firmar convenios con el INTA en las diferentes agencias del país.






















