14 Enero 2005
A pesar de las tormentas que cayeron en diferentes zonas de Tucumán y que provocaron inundaciones y muertes de varias personas por el desborde de ríos y de canales, el agua no llega a los embalses de la provincia como se esperaba para esta época.
Las precipitaciones en general en todo el territorio tucumano fueron irregulares y la falta de agua se siente en algunas zonas.
El caso más impactante de este fenómeno se da en el dique El Cadillal. Ese embalse muestra sus bordes desnudos por el nivel del espejo. Según datos aportados por la Dirección de Irrigación, el nivel del agua registra una cota de 590,98 msnm, casi un metro por debajo respecto de la altura que presentaba el año pasado, y 4,5 metros por debajo del promedio de los últimos 11 años.
Esta situación del dique preocupa a las autoridades que administran el recurso agua, genera principalmente por la falta de precipitaciones de consideración en la cuenca hídrica que alimenta al dique El Cadillal. Por eso instaron a los hombres de campo y a la población a realizar un uso racional del líquido.
Ayer llovió en Trancas lo que hizo que crecieran los ríos de ese lugar que son aportantes directos del embalse.
Durante el verano es cuando se espera un aumento de los aportes hídricos superficiales, como respuesta a las importantes precipitaciones que ocurren normalmente durante la época y que sirven para la recarga de los embalses subterráneos (acuíferos) y de los embalses de superficie. Esta situación es característica en un régimen monzónico, como en Tucumán y en zonas de influencia, señaló a LA GACETA Rural el subdirector de irrigación de la provincia, ingeniero Aníbal Comba.
"Estas reservas hídricas son imprescindibles para el semestre seco, cuando crece la demanda para los distintos usos. Estos requerimientos deben satisfacerse y son los casos del consumo humano, para las industrias, para generar energía eléctrica, para la ganadería y las necesidades de agua de los cultivos, a través del riego", indicó.
A pesar de las crecientes puntuales y efímeras de los ríos hacia el fin del año pasado y al inicio del presente, los volúmenes de agua que cayeron no alcanzan a completar las magnitudes esperadas.
Precipitaciones menores de lo normal vienen produciendose a lo largo de los dos últimos años, y esta situación suscitó la preocupación entre los usuarios y en los prestatarios de los servicios hídricos, por el impacto que produjo en la economía agropecuaria de Tucumán.
"A raíz de esto es que desde la dirección de Recursos Hídricos no se detiene el monitoreo de las variables hídricas en la provincia, que en algunas zonas tranquilizan y en otras preocupan, principalmente porque no se recuperaron los niveles históricos de esas zonas", remarcó Comba.
En el caso del dique Escaba, la situación puede considerarse normal. Registra a la fecha una cota de 607,10 msnm y un volumen disponible de 30,44 hm3. Se mantiene bajo el nivel para regular mejor las súbitas crecidas de la cuenca. Por tratarse de un espejo chico, el impacto de una fuerte creciente de los ríos que lo alimentan puede causar problemas aguas abajo del dique.
"Si consideramos la altura que tiene respecto del año pasado se encuentra dos metros por arriba; y si tomamos el promedio de los últimos ocho años, cinco metros por debajo", apuntó Comba.
Las precipitaciones en la cuenca de aporte al embalse durante diciembre varió entre los 100 mm y los 150 mm.
Agua para la Capital
En cuanto al dique El Cadillal, el funcionario explicó que la situación es más bien preocupante, ya que registra una cota de 590,98 msnm, casi un metro por debajo en comparación con el año pasado, y 4,5 metros por debajo del promedio de los últimos 11 años. "El volumen de reserva actual para cualquier uso es de 79,20hm3, es decir que ingresa al embalse casi la misma cantidad de agua que sale", precisó Comba. En este momento la erogación se encuentra regulada en 5 m3/seg, de los cuales dos son para la provisión de agua potable a la población de San Miguel de Tucumán.
Las precipitaciones en la cuenca de aporte al embalse durante diciembre y en lo que va de enero variaron entre 90 mm y 130 mm.
En cuanto a las lluvias ocurridas en la Capital durante diciembre, el total mensual fue de 161 mm, similar al promedio normal de 155 mm. Hasta la fecha las precipitaciones suman unos 80 mm. La normal total de enero es de 200mm.
"Ante este cuadro de situación es que, desde esta Dirección, seguimos recomendando a todo el sector productivo que hagan un uso eficiente del recurso", concluyó.
Cabe destacar que ayer hubo un aporte importante de agua por las lluvias ocurridas en la zona de San Pedro de Colalao que alimentaron los ríos que aportan al dique El Cadillal a traves del vuelco de sus aguas al Río Salí.
Las precipitaciones en general en todo el territorio tucumano fueron irregulares y la falta de agua se siente en algunas zonas.
El caso más impactante de este fenómeno se da en el dique El Cadillal. Ese embalse muestra sus bordes desnudos por el nivel del espejo. Según datos aportados por la Dirección de Irrigación, el nivel del agua registra una cota de 590,98 msnm, casi un metro por debajo respecto de la altura que presentaba el año pasado, y 4,5 metros por debajo del promedio de los últimos 11 años.
Esta situación del dique preocupa a las autoridades que administran el recurso agua, genera principalmente por la falta de precipitaciones de consideración en la cuenca hídrica que alimenta al dique El Cadillal. Por eso instaron a los hombres de campo y a la población a realizar un uso racional del líquido.
Ayer llovió en Trancas lo que hizo que crecieran los ríos de ese lugar que son aportantes directos del embalse.
Durante el verano es cuando se espera un aumento de los aportes hídricos superficiales, como respuesta a las importantes precipitaciones que ocurren normalmente durante la época y que sirven para la recarga de los embalses subterráneos (acuíferos) y de los embalses de superficie. Esta situación es característica en un régimen monzónico, como en Tucumán y en zonas de influencia, señaló a LA GACETA Rural el subdirector de irrigación de la provincia, ingeniero Aníbal Comba.
"Estas reservas hídricas son imprescindibles para el semestre seco, cuando crece la demanda para los distintos usos. Estos requerimientos deben satisfacerse y son los casos del consumo humano, para las industrias, para generar energía eléctrica, para la ganadería y las necesidades de agua de los cultivos, a través del riego", indicó.
A pesar de las crecientes puntuales y efímeras de los ríos hacia el fin del año pasado y al inicio del presente, los volúmenes de agua que cayeron no alcanzan a completar las magnitudes esperadas.
Precipitaciones menores de lo normal vienen produciendose a lo largo de los dos últimos años, y esta situación suscitó la preocupación entre los usuarios y en los prestatarios de los servicios hídricos, por el impacto que produjo en la economía agropecuaria de Tucumán.
"A raíz de esto es que desde la dirección de Recursos Hídricos no se detiene el monitoreo de las variables hídricas en la provincia, que en algunas zonas tranquilizan y en otras preocupan, principalmente porque no se recuperaron los niveles históricos de esas zonas", remarcó Comba.
En el caso del dique Escaba, la situación puede considerarse normal. Registra a la fecha una cota de 607,10 msnm y un volumen disponible de 30,44 hm3. Se mantiene bajo el nivel para regular mejor las súbitas crecidas de la cuenca. Por tratarse de un espejo chico, el impacto de una fuerte creciente de los ríos que lo alimentan puede causar problemas aguas abajo del dique.
"Si consideramos la altura que tiene respecto del año pasado se encuentra dos metros por arriba; y si tomamos el promedio de los últimos ocho años, cinco metros por debajo", apuntó Comba.
Las precipitaciones en la cuenca de aporte al embalse durante diciembre varió entre los 100 mm y los 150 mm.
Agua para la Capital
En cuanto al dique El Cadillal, el funcionario explicó que la situación es más bien preocupante, ya que registra una cota de 590,98 msnm, casi un metro por debajo en comparación con el año pasado, y 4,5 metros por debajo del promedio de los últimos 11 años. "El volumen de reserva actual para cualquier uso es de 79,20hm3, es decir que ingresa al embalse casi la misma cantidad de agua que sale", precisó Comba. En este momento la erogación se encuentra regulada en 5 m3/seg, de los cuales dos son para la provisión de agua potable a la población de San Miguel de Tucumán.
Las precipitaciones en la cuenca de aporte al embalse durante diciembre y en lo que va de enero variaron entre 90 mm y 130 mm.
En cuanto a las lluvias ocurridas en la Capital durante diciembre, el total mensual fue de 161 mm, similar al promedio normal de 155 mm. Hasta la fecha las precipitaciones suman unos 80 mm. La normal total de enero es de 200mm.
"Ante este cuadro de situación es que, desde esta Dirección, seguimos recomendando a todo el sector productivo que hagan un uso eficiente del recurso", concluyó.
Cabe destacar que ayer hubo un aporte importante de agua por las lluvias ocurridas en la zona de San Pedro de Colalao que alimentaron los ríos que aportan al dique El Cadillal a traves del vuelco de sus aguas al Río Salí.
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