14 Enero 2005
En un relevamiento realizado por técnicos del INTA Famaillá sobre la incidencia de los daños provocados por las perforaciones realizadas por la Diatraea sacharalis en los cañaverales tucumanos, quedó demostrado que los daños económicos son millonarios. El estudio incluyó a 16 localidades representativas del área cañera provincial, las que fueron subdivididas en tres zonas principales de producción: sur,centro y noreste. Dentro de cada una de esta áreas se muestrearon las mejores variedades de caña, que incluyeron siete genotipos que cubren mas del 95% del espectro varietal en la provincia.
Los resultados determinaron que los daños aumentaron en 2004 a un valor general del 8,3%, y que un 4,3% se produjo durante la zafra 2003. El estudio resalta que la mayor susceptibilidad está dada en las variedades Fam 81-77, Tuc 77-42 y RA 87-2, mientras que las variedades que presentan un grado de susceptibilidad intermedia son la LCP 85-384 y la CP 65-357.
El final de este estudio afirma que la provincia pierde unos 8,92 millones de kilogramos de azúcar, por lo que si se toma un valor de $ 0,75 el kilogramo, la industria azucarera deja de percibir unos $ 6,7 millones, una cifra realmente significativa para una economía provincial que aún sufre los coletazos de la crisis nacional. Por su lado, la EEAOC afirma que los daños provocados por el gusano barrenador disminuyeron en 2004 con respeto de lo observado en la campaña 2003.
En tanto, en una jornada sobre Diatraea, el CIRPON explicó el desarrollo del enemigo natural para el control biológico del gusano barrenador: la cotesia flavipes. Este parasitoide específico del perforador de la caña de azúcar fue desarrollado su biofábrica, dentro del programa de manejo de poblaciones de organismos perjudiciales, en el contexto del moderno concepto del manejo integrado de plagas. Este control biológico se realiza con éxito en el ingenio San Martín del Tabacal, Salta, donde se bajaron los niveles de infestación en los últimos cuatro años.
La Diatraea causa pérdidas por $ 6,7 millones
El "gusano barrenador del tallo" (Diatraea sp.) es considerada la principal plaga de la caña de azúcar en todas las regiones productoras del mundo. Es capaz de afectar el potencial productivo y, en mayor medida, la calidad de la materia prima, que inciden significativamente sobre la economía de la producción. En la Argentina es una plaga endémica. Se encuentra en todas las campañas agrícolas y se manifiesta con diferentes grados de intensidad, según las variedades y las regiones agroecológicas.
El grupo Caña de Azúcar del INTA Famaillá, por medio de relevamientos y encuestas dentro del sector productivo, detectó el incremento de la infestación en la superficie cultivada con variedades como LCP 85-384, la cual, en su área de origen, reportaba susceptibilidad al ataque del gusano barrenador. Por este motivo se inició en la provincia un relevamiento para detectar la presencia de la plaga y estimar el grado de ataque. El relevamiento se realizó en las dos últimas campañas.
El estudio de los técnicos del INTA incluyó a 16 localidades representativas del área cañera provincial, subdivididas en tres zonas principales de producción: sur, centro y noreste. Dentro de cada área se muestrearon las mejores variedades, que incluyeron siete genotipos que cubren más del 95% del espectro varietal en la provincia.
Localización del ataque
La estimación del daño se hizo en función de un índice denominado Incidencia Interna (II), expresado en porcentaje y que registra el nivel de entrenudos afectados internamente por la plaga y susceptible a ser infectado por el complejo de hongos que originan -a su vez- contaminación y disminución en la calidad fabril. Este aspecto también fue abordado en otro estudio complementario.
Los resultados de las campañas 2003 y 2004 están expresados en el cuadro 1. El nivel de ataque de la plaga en el último año es en términos generales un 58% mayor que los niveles alcanzados en 2003 y con especial énfasis en las zonas noreste y sur, que registraron los mayores incrementos relativos entre un ciclo de cultivo y el otro.
Cabe destacar que en la zona centro, el núcleo de mayor ataque se observa en el eje delimitado por las localidades de Lules, Bella Vista y Leales, que superan en un 74 % a la media de la zona. El nivel de susceptibilidad de las diferentes variedades cultivadas fue analizado dentro del mismo relevamiento y los datos están expresados en el cuadro 2. Se puede apreciar que las tendencias al ataque de las plagas en los distintos materiales genéticos se mantienen prácticamente invariables en los dos años, y la mayor susceptibilidad está reflejada en las variedades Fam 81-77, Tuc 77-42 y RA 87-2, mientras que la CP 65-357 y la LCP 85-384 presentan un grado de susceptibilidad intermedia, por citar a los materiales más cultivados.
Incidencia económica: Como complemento de los relevamientos realizados para determinar la incidencia de la plaga en los cañaverales de Tucumán se hicieron ensayos para determinar y cuantificar la pérdida de calidad de los jugos, debido al complejo Diatraea-podredumbres fúngicas.
Entre julio y agosto se realizaron muestreos en lotes comerciales con distintos grados de incidencia de la plaga en edad de plantas y soca jóvenes, en las variedades CP 65-357, TUC 77-42 y LCP 85-384 (representan un 75% del área cultivada), determinándose el rendimiento fabril estimado (RFE) en función de muestras con distintos grados de ataque.
Recambio varietal
El análisis económico de la incidencia de la plaga esta sintetizado en sus diferentes parámetros en el cuadro 3. Los datos allí expresados corresponden a valores promedios de 2003 y 2004.
Para el análisis de las pérdidas económicas estimadas por el ataque de Diatraea, por la disminución en la calidad de la materia prima se tienen en cuenta tres aspectos principales: el recambio varietal de las últimas tres campañas; la molienda promedio anual, de 10,75 millones de toneladas de caña aproximadamente; la incidencia media de daño por Diatraea por variedad.
Del análisis conjunto de estos factores surge que se estarían perdiendo en la superficie cultivada, con las tres variedades más usadas, unos 8,92 millones de kilogramos de azúcar, lo que a un precio medio actualizado de $ 0,75/kg, el prejuicio económico rondaría los $ 6,7 millones por campaña. Ante esta situación, la EEA Famaillá del INTA estandarizó una metodología de muestreo y se están evaluando tablas de disminución del RFE en función de distintos grados de ataque de la plaga.
En vista a los datos obtenidos en la campaña 2004, el problema causado por el gusano barrenador en Tucumán reafirma la necesidad de abordar una solución en forma integral y regional entre los ingenios, productores y los entes de investigación.
Uno de los objetivos del INTA Famaillá para la campaña 2005 es la de continuar y profundizar en los estudios y mejorar la información recolectada hasta ahora en lo referido a la presencia e incidencia de la plaga en la economía de la producción azucarera.
La infestación, según la EEAOC, disminuyó durante la zafra 2004
A fines de la década del 70 la EEAOC realizó numerosas investigaciones y ensayos para el control biológico de Diatraea Sacharalis en caña de azúcar, con la liberación de numerosos parasitoides y resultados diversos, señaló el jefe de la sección Zoología Agrícola, ingeniero Eduardo Willing.
Explicó que la primera vez se liberaron "moscas cubanas", luego paraterecia claripalpis, una mosca ya radicada en la provincia, y finalmente cotesia flavipes, que trajeron desde Brasil.
Estas liberaciones se realizaron en aquel momento por el incremento de los ataques del gusano en numerosas plantaciones de la provincia. "Esto coincidía con el aumento del área de cañaverales hacia el este, con la incorporación de nuevas plantaciones en los departamentos de Burruyacu y de Cruz Alta", indicó Willing.
Recambio
"La plantación se hizo en lugares donde antes no había caña de azúcar y sí cultivos de gramíneas como maíz. Esta situación hizo que aumentara el ataque con daños de hasta un 25% en entrenudos afectados, mientras que en las zonas tradicionales los porcentajes de entrenudos dañados no superaban el 6%", resaltó.
En consecuencia, las liberaciones comenzaron, principalmente de parateresia clavipalpis y de cotesia flavipes, en las zonas más afectadas. Esta última no se estableció y actualmente no se encuentran individuos de esta especie en Cruz Alta y en Burruyacu.
La presencia de Diatraea en las cañas tucumanas tiene un alto porcentaje de parasitismo nativo, que ronda el 40% del parasitismo total, lo que hizo disminuir los porcentajes de infestación.
En el caso del área de influencia del ingenio Tabacal -agregó Willing-, es similar a lo que ocurrió en Tucumán, ya que en esa zona hubo un rápido incremento de la superficie cañera, con la incorporación de 5.000 hectáreas.
"En este último tiempo estamos evaluando las pérdidas producidas por Diatraea en Tucumán. Se determinó que los porcentajes de infestación en 2004 bajaron respecto de los de 2003", afirmó.
En ese sentido, apuntó que hay porcentajes de infestación comparativos de esas dos campañas en los departamentos cañeros tucumanos. Pero zonificados los datos, se observó que en 2003 los daños fueron del 7,76%, 5,46% y 4,30% en la zona norte, centro y sur, respectivamente, mientras que en 2004 los porcentajes bajaron en la zona norte al 3,37% y subieron al 6,56% en la central y al 6,55% en la sur.
"Si tomamos el promedio general en 2004, el porcentaje bajó al 4,56% respeto de la campaña 2003, que fue del 4,60%", indicó.
En cuanto a la comparación con diferentes variedades, el comportamiento del nivel de infestación de la última zafra disminuyó respecto de la anterior.
"Estos resultados forman parte de un trabajo que tiene como meta determinar fehacientemente cuál es la incidencia de la plaga en los cañaverales, a fin de evaluar qué es lo que convienehacer en el futuro", concluyó Willing.
La experiencia con la avispilla fue un éxito en Salta
Durante la "Jornada técnico-científica sobre el control del gusano barrenador de la caña de azúcar", especialistas, investigadores y productores del NOA explicaron sus experiencias con el objetivo de actualizar datos y avanzar hacia un modelo uniforme de medición de daños por ataque de la Diatraea, para poder cuantificarlos.
El Centro de Investigaciones para la Regulación de Pobladores de Organismos Nocivos (CIRPON), a cargo de la organización del encuentro, presentó un video a través del cual se explicaron las distintas facetas de la producción de la cotesia flavipes, para el control biológico de la Diatraea.
Esta avispilla parasitoide del gusano barrenador presenta un ciclo de vida de huevo a adulto, de unos 20 días. Todo depende de la temperatura y de la edad del hospedero.
Los huevos son depositados por la avispilla en la cavidad del cuerpo de la larva de Diatraea y luego de cuatro o cinco días ecolosionan.
Estas larvas pasan por tres estadios, entre los cinco y 12 días subsiguientes. Y una vez cumplido el último estadio, la larva llega a unos 3 milímetros. A los dos días posteriores sale del hospedero y fuera de él se desarrolla la pupa, protegida por un capullo que construye la larva con hilos de seda.
Los individuos que proceden de un mismo hospedero se agrupan formando una masa llamada cocón, que contiene entre 60 y 80 avispillas cada uno.
La cotesia flavipes no afecta el medio ambiente ni al ser humano, ya que es un parásito específico de la Diatraea. Este enemigo natural del gusano barrenador de la caña de azúcar fue desarrollado en la biofábrica del CIRPON, dentro del programa de manejo de poblaciones de organismos perjudiciales, en el contexto del moderno concepto del manejo integrado de plagas.
Este control biológico se realiza con éxito en el ingenio San Martín del Tabacal, Salta, donde comenzaron la experiencia en 2001 con una intensidad de casi el 9% de infestación, y en tres años, con la cotesia flavipes, bajaron el ataque hasta niveles inferiores al 4%.
Los resultados determinaron que los daños aumentaron en 2004 a un valor general del 8,3%, y que un 4,3% se produjo durante la zafra 2003. El estudio resalta que la mayor susceptibilidad está dada en las variedades Fam 81-77, Tuc 77-42 y RA 87-2, mientras que las variedades que presentan un grado de susceptibilidad intermedia son la LCP 85-384 y la CP 65-357.
El final de este estudio afirma que la provincia pierde unos 8,92 millones de kilogramos de azúcar, por lo que si se toma un valor de $ 0,75 el kilogramo, la industria azucarera deja de percibir unos $ 6,7 millones, una cifra realmente significativa para una economía provincial que aún sufre los coletazos de la crisis nacional. Por su lado, la EEAOC afirma que los daños provocados por el gusano barrenador disminuyeron en 2004 con respeto de lo observado en la campaña 2003.
En tanto, en una jornada sobre Diatraea, el CIRPON explicó el desarrollo del enemigo natural para el control biológico del gusano barrenador: la cotesia flavipes. Este parasitoide específico del perforador de la caña de azúcar fue desarrollado su biofábrica, dentro del programa de manejo de poblaciones de organismos perjudiciales, en el contexto del moderno concepto del manejo integrado de plagas. Este control biológico se realiza con éxito en el ingenio San Martín del Tabacal, Salta, donde se bajaron los niveles de infestación en los últimos cuatro años.
La Diatraea causa pérdidas por $ 6,7 millones
El "gusano barrenador del tallo" (Diatraea sp.) es considerada la principal plaga de la caña de azúcar en todas las regiones productoras del mundo. Es capaz de afectar el potencial productivo y, en mayor medida, la calidad de la materia prima, que inciden significativamente sobre la economía de la producción. En la Argentina es una plaga endémica. Se encuentra en todas las campañas agrícolas y se manifiesta con diferentes grados de intensidad, según las variedades y las regiones agroecológicas.
El grupo Caña de Azúcar del INTA Famaillá, por medio de relevamientos y encuestas dentro del sector productivo, detectó el incremento de la infestación en la superficie cultivada con variedades como LCP 85-384, la cual, en su área de origen, reportaba susceptibilidad al ataque del gusano barrenador. Por este motivo se inició en la provincia un relevamiento para detectar la presencia de la plaga y estimar el grado de ataque. El relevamiento se realizó en las dos últimas campañas.
El estudio de los técnicos del INTA incluyó a 16 localidades representativas del área cañera provincial, subdivididas en tres zonas principales de producción: sur, centro y noreste. Dentro de cada área se muestrearon las mejores variedades, que incluyeron siete genotipos que cubren más del 95% del espectro varietal en la provincia.
Localización del ataque
La estimación del daño se hizo en función de un índice denominado Incidencia Interna (II), expresado en porcentaje y que registra el nivel de entrenudos afectados internamente por la plaga y susceptible a ser infectado por el complejo de hongos que originan -a su vez- contaminación y disminución en la calidad fabril. Este aspecto también fue abordado en otro estudio complementario.
Los resultados de las campañas 2003 y 2004 están expresados en el cuadro 1. El nivel de ataque de la plaga en el último año es en términos generales un 58% mayor que los niveles alcanzados en 2003 y con especial énfasis en las zonas noreste y sur, que registraron los mayores incrementos relativos entre un ciclo de cultivo y el otro.
Cabe destacar que en la zona centro, el núcleo de mayor ataque se observa en el eje delimitado por las localidades de Lules, Bella Vista y Leales, que superan en un 74 % a la media de la zona. El nivel de susceptibilidad de las diferentes variedades cultivadas fue analizado dentro del mismo relevamiento y los datos están expresados en el cuadro 2. Se puede apreciar que las tendencias al ataque de las plagas en los distintos materiales genéticos se mantienen prácticamente invariables en los dos años, y la mayor susceptibilidad está reflejada en las variedades Fam 81-77, Tuc 77-42 y RA 87-2, mientras que la CP 65-357 y la LCP 85-384 presentan un grado de susceptibilidad intermedia, por citar a los materiales más cultivados.
Incidencia económica: Como complemento de los relevamientos realizados para determinar la incidencia de la plaga en los cañaverales de Tucumán se hicieron ensayos para determinar y cuantificar la pérdida de calidad de los jugos, debido al complejo Diatraea-podredumbres fúngicas.
Entre julio y agosto se realizaron muestreos en lotes comerciales con distintos grados de incidencia de la plaga en edad de plantas y soca jóvenes, en las variedades CP 65-357, TUC 77-42 y LCP 85-384 (representan un 75% del área cultivada), determinándose el rendimiento fabril estimado (RFE) en función de muestras con distintos grados de ataque.
Recambio varietal
El análisis económico de la incidencia de la plaga esta sintetizado en sus diferentes parámetros en el cuadro 3. Los datos allí expresados corresponden a valores promedios de 2003 y 2004.
Para el análisis de las pérdidas económicas estimadas por el ataque de Diatraea, por la disminución en la calidad de la materia prima se tienen en cuenta tres aspectos principales: el recambio varietal de las últimas tres campañas; la molienda promedio anual, de 10,75 millones de toneladas de caña aproximadamente; la incidencia media de daño por Diatraea por variedad.
Del análisis conjunto de estos factores surge que se estarían perdiendo en la superficie cultivada, con las tres variedades más usadas, unos 8,92 millones de kilogramos de azúcar, lo que a un precio medio actualizado de $ 0,75/kg, el prejuicio económico rondaría los $ 6,7 millones por campaña. Ante esta situación, la EEA Famaillá del INTA estandarizó una metodología de muestreo y se están evaluando tablas de disminución del RFE en función de distintos grados de ataque de la plaga.
En vista a los datos obtenidos en la campaña 2004, el problema causado por el gusano barrenador en Tucumán reafirma la necesidad de abordar una solución en forma integral y regional entre los ingenios, productores y los entes de investigación.
Uno de los objetivos del INTA Famaillá para la campaña 2005 es la de continuar y profundizar en los estudios y mejorar la información recolectada hasta ahora en lo referido a la presencia e incidencia de la plaga en la economía de la producción azucarera.
La infestación, según la EEAOC, disminuyó durante la zafra 2004
A fines de la década del 70 la EEAOC realizó numerosas investigaciones y ensayos para el control biológico de Diatraea Sacharalis en caña de azúcar, con la liberación de numerosos parasitoides y resultados diversos, señaló el jefe de la sección Zoología Agrícola, ingeniero Eduardo Willing.
Explicó que la primera vez se liberaron "moscas cubanas", luego paraterecia claripalpis, una mosca ya radicada en la provincia, y finalmente cotesia flavipes, que trajeron desde Brasil.
Estas liberaciones se realizaron en aquel momento por el incremento de los ataques del gusano en numerosas plantaciones de la provincia. "Esto coincidía con el aumento del área de cañaverales hacia el este, con la incorporación de nuevas plantaciones en los departamentos de Burruyacu y de Cruz Alta", indicó Willing.
Recambio
"La plantación se hizo en lugares donde antes no había caña de azúcar y sí cultivos de gramíneas como maíz. Esta situación hizo que aumentara el ataque con daños de hasta un 25% en entrenudos afectados, mientras que en las zonas tradicionales los porcentajes de entrenudos dañados no superaban el 6%", resaltó.
En consecuencia, las liberaciones comenzaron, principalmente de parateresia clavipalpis y de cotesia flavipes, en las zonas más afectadas. Esta última no se estableció y actualmente no se encuentran individuos de esta especie en Cruz Alta y en Burruyacu.
La presencia de Diatraea en las cañas tucumanas tiene un alto porcentaje de parasitismo nativo, que ronda el 40% del parasitismo total, lo que hizo disminuir los porcentajes de infestación.
En el caso del área de influencia del ingenio Tabacal -agregó Willing-, es similar a lo que ocurrió en Tucumán, ya que en esa zona hubo un rápido incremento de la superficie cañera, con la incorporación de 5.000 hectáreas.
"En este último tiempo estamos evaluando las pérdidas producidas por Diatraea en Tucumán. Se determinó que los porcentajes de infestación en 2004 bajaron respecto de los de 2003", afirmó.
En ese sentido, apuntó que hay porcentajes de infestación comparativos de esas dos campañas en los departamentos cañeros tucumanos. Pero zonificados los datos, se observó que en 2003 los daños fueron del 7,76%, 5,46% y 4,30% en la zona norte, centro y sur, respectivamente, mientras que en 2004 los porcentajes bajaron en la zona norte al 3,37% y subieron al 6,56% en la central y al 6,55% en la sur.
"Si tomamos el promedio general en 2004, el porcentaje bajó al 4,56% respeto de la campaña 2003, que fue del 4,60%", indicó.
En cuanto a la comparación con diferentes variedades, el comportamiento del nivel de infestación de la última zafra disminuyó respecto de la anterior.
"Estos resultados forman parte de un trabajo que tiene como meta determinar fehacientemente cuál es la incidencia de la plaga en los cañaverales, a fin de evaluar qué es lo que convienehacer en el futuro", concluyó Willing.
La experiencia con la avispilla fue un éxito en Salta
Durante la "Jornada técnico-científica sobre el control del gusano barrenador de la caña de azúcar", especialistas, investigadores y productores del NOA explicaron sus experiencias con el objetivo de actualizar datos y avanzar hacia un modelo uniforme de medición de daños por ataque de la Diatraea, para poder cuantificarlos.
El Centro de Investigaciones para la Regulación de Pobladores de Organismos Nocivos (CIRPON), a cargo de la organización del encuentro, presentó un video a través del cual se explicaron las distintas facetas de la producción de la cotesia flavipes, para el control biológico de la Diatraea.
Esta avispilla parasitoide del gusano barrenador presenta un ciclo de vida de huevo a adulto, de unos 20 días. Todo depende de la temperatura y de la edad del hospedero.
Los huevos son depositados por la avispilla en la cavidad del cuerpo de la larva de Diatraea y luego de cuatro o cinco días ecolosionan.
Estas larvas pasan por tres estadios, entre los cinco y 12 días subsiguientes. Y una vez cumplido el último estadio, la larva llega a unos 3 milímetros. A los dos días posteriores sale del hospedero y fuera de él se desarrolla la pupa, protegida por un capullo que construye la larva con hilos de seda.
Los individuos que proceden de un mismo hospedero se agrupan formando una masa llamada cocón, que contiene entre 60 y 80 avispillas cada uno.
La cotesia flavipes no afecta el medio ambiente ni al ser humano, ya que es un parásito específico de la Diatraea. Este enemigo natural del gusano barrenador de la caña de azúcar fue desarrollado en la biofábrica del CIRPON, dentro del programa de manejo de poblaciones de organismos perjudiciales, en el contexto del moderno concepto del manejo integrado de plagas.
Este control biológico se realiza con éxito en el ingenio San Martín del Tabacal, Salta, donde comenzaron la experiencia en 2001 con una intensidad de casi el 9% de infestación, y en tres años, con la cotesia flavipes, bajaron el ataque hasta niveles inferiores al 4%.
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