28 Enero 2005
Hasta el momento los cañaverales tucumanos se encuentran en estado vegetativo bueno, debido a que las plantaciones arrancaron bien después de una cosecha rápida y ordenada durante la zafra 2004.
La EEAOC informó que el arranque de la brotación de los cañaverales tuvo algunas dificultades debido, principalmente, a la falta de humedad en los perfiles del suelo. Sin embargo, al llegar el período húmedo con las lluvias las plantaciones de cañas reaccionaron en forma favorable.
El crecimiento continúo de los cañaverales tuvo su punto de inflexión a partir del 15 de enero, cuando la falta de agua se hizo sentir. Hasta entonces las tasa de crecimiento promedios de la provincia era de 3 centímetros por día, pero ese nivel cayó a un 50%
y, en algunos casos, frenó la evolución de la caña.
El estado de desarrollo general de las plantas es bueno y la falta de crecimiento actual podría pasar desapercibida en muchas zonas si se cumplen los pronósticos de lluvias para febrero. Hay productores preocupados por el estrés hídrico,pero confían en que llegarán las precipitaciones. A otros los desvela explosión de malezas en numerosos lotes y la aparición y ataque del gusano cuarteador.
Los cañaverales crecieron, pero falta agua
Para analizar la situación actual de los cañaverales tucumanos, primero se debe saber cuál fue la situación de partida. "Debemos comenzar a ver como fue la cosecha de la campaña 2004", señaló a LA GACETA Rural el jefe de la sección caña de azúcar de la EEAOC, ingeniero Jorge Scandaliaris.
Explicó que la anterior fue una cosecha espectacular porque se completó rápidamente sin parar ningún día, ya que hubo muy pocas lluvias. Esta situación influyó positiva y negativamente a la situación actual de la caña de azúcar. Fue positivo por el hecho de terminar temprano favorece la brotación y el inicio de las tareas culturales a tiempo. Y negativo porque las condiciones de déficit hídrico hasta octubre hicieron que el arranque de las cañas socas no fuera el deseado -arrancaron con temperaturas altas y poca disponibilidad de agua en el suelo-. En tanto, las cañas plantas se vieron retrasadas significativamente, ya que el productor no quiso arriesgarse.
A partir de octubre, que comenzaron las lluvias, avanzó el ciclo húmedo hasta comienzo de este año. Este hecho fue muy positivo para el crecimiento de las cañas, con perfiles de suelo con suficiente humedad que generaron las condiciones necesarias para el crecimiento.
Respecto del manejo de los cultivos, se partió con buenas condiciones, principalmente porque se renovó en un alto porcentaje del cañaveral, explicó Scandaliaris. Las cañas jóvenes responden rápidamente a los estímulos del ambiente y del manejo del cultivo. "El productor cañero hizo las cosas. Casi toda la caña de la provincia fue fertilizada en el momento oportuno", dijo.
Una explosión
El manejo de malezas es un capítulo aparte, ya que las condiciones buenas para el cultivo también favorecen a las malezas. "Hubo una explosión durante diciembre, por las buenas temperaturas y por el contenido de humedad de los suelos. Las lluvias contínuas no permitieron al productor ingresar a los lotes para controlarlas, de manera que en poco tiempo las malezas explotaron e invadieron los cañaverales de muchas zonas cañeras", explicó.
Según Scandaliaris, en los riegos de los cañaverales se hicieron en función de las disponibilidades del recurso y en momentos en que el cultivo lo necesitaba. Salvo el período húmedo antes mencionado.
Este año se pudo regar más que en otros y la diferencia es evidente entre un lote regado y otro sin riego, bajo las mismas condiciones de precipitaciones. "A fines de la primera quincena de este mes se interrumpió el período húmedo, pero no se puede hablar que comenzó una sequía. Pero a partir de ese momento tenemos una situación deficitaria en los niveles de humedad en los suelos, siempre hablando en la situación general en la provincia", remarcó el técnico.
Apuntó que el crecimiento de las cañas era óptimo: casi 3 centímetros por día. Pero a partir del 10 de enero se registró ese punto de inflexión, en la cual la tasa de crecimiento disminuyó hasta un 50% y en algunas zonas se detuvo por la falta de agua.
Estos efectos se verán al final del ciclo o pueden pasar desapercibido si mejoran las condiciones de humedad de los suelos. "Estamos en el ciclo de gran crecimiento del cañaveral y si el déficit se prolonga los efectos serán notables", agregó.
El control de malezas no fue bueno
En diciembre aparecieron problemas significativos en los cañaverales con las malezas. Principalmente con el pasto ruso, que tuvo una fuerte agresividad. También dio dolores de cabeza otra maleza perenne, como la grama bermuda. Esta última genera dificultades en el cultivo, sobre todo en el cañaveral que no está bien implantado, porque conquista rápidamente los espacios libres y avanza en forma repentina por las trochas de la plantación.
Según se informó en la EEAOC, se observaron otras malezas como digitaria y bracchiaria, que causaron problemas serios al productor por la alta competencia con el cañaveral.
Ante esta situación, los productores recurrieron al herbicida para controlar las malezas, principalmente el pasto ruso, que prevaleció casi en toda la superficie implantada con caña. Estas aplicaciones se hicieron en momentos críticos para las cañas, cuando se dieron altas temperaturas durante varios días.
Con estas condiciones de temperaturas las cañas se sensibilizaron al uso de herbicidas, principalmente de MSMA, para el control de pasto ruso -con las dosis habituales-.
El control de la maleza fue muy bueno pero tuvieron un efecto negativo para el cultivo y hoy se pueden ver campos con problemas de fitotoxicidad. Las plantas se encuentran estresadas por la combinación herbicida-temperaturas altas.
El control de malezas se realizó con productos y dosis apropiadas-explicaron los técnicos-, pero las temperaturas eran demasiado elevadas para su uso en caña de azúcar.
De todas maneras -agregaron- el productor no tenía muchas opciones y necesitaba controlar la explosión de las malezas. Quizá se debió usar una dosis menor a la recomendada y así evitar la fitotaxicidad del cultivo. Igualmente hay malezas que escaparon al control químico realizado.
En estos momentos hay lotes enmalezados en la zona centro y sur de la provincia, mientras que las áreas más limpias se encuentran en el departamento de Cruz Alta. En todas estas situaciones hay excepciones a la regla.
Respecto de las fertilizaciones, se hicieron en el momento justo con aplicaciones de urea, a pesar de que en octubre y en noviembre este insumo tuvo una fuerte suba en el precio: U$S 340 la tonelada. Empero, el productor hizo un fuerte esfuerzo y fertilizó.
En general, el programa de fertilización en cañaverales se cumplió en tiempo y en forma.
En el Este ataca el gusano cuarteador
Los productores cañeros del este tucumano también están preocupados porque se acentuó nuevamente el estrés hídrico en los cañaverales.
"La campaña empezó con buenas precipitaciones que favorecieron el desarrollo de la caña, pero ahora ya se está sintiendo la escasez del agua", señaló Humberto Sánchez, productor y dirigente de UCIT.
También señaló que hay preocupación entre los cultivadores por la proliferación de Mocis latipes, o gusano cuarteador. "El nivel de ataque es preocupante porque si continúa su avance habrá que aplicar insecticida", apuntó.
"Este año aparentaba bueno en cuanto a la producción, pero en estos momentos tenemos dudas. En la medida en que no llueva, el temor no se perderá", indicó Sánchez.
Explicó que el desarrollo del cañaveral era óptimo y que esa evolución se frenó en la segunda quincena del año por la falta de agua. "Esperamos que en febrero llueva y se recuperen los perfiles de humedad. Esas precipitaciones también atenuarán el ataque de la plaga, que es producto de la actual sequía", resaltó.
Finalmente, Sánchez dijo que este año podría haber superproducción, y por eso instó a conformar la mesa del azúcar y que se formalice la exportación de los excedentes para sostener el precio.
Determinan las mejores áreas con cultivos
De acuerdo con los relevamientos realizados por la EEAOC, las mejores zonas con cañas se localizaron en Lules y en San Pablo, además de Cebil Pozo y Los Ralos, en Cruz Alta. Entre las áreas críticas se mencionaron numerosos lotes en Ranchillos y Estación Aráoz, en Alberdi, en Graneros y en lotes con suelos arenosos de Villa Quinteros, de La Trinidad y de Arcadia. En estos cañaverales se asociaron la falta de agua y los característicos suelos permeables y de escasa retención de la humedad.
Dentro de este cuadro de situación de los cañaverales, los expertos de la EEAOC apuntaron que no hubo problemas graves de enfermedades pero si algunos casos puntuales y focos de ataque de plagas, como Mocis latipes o gusanos cuarteadores, y también de la Diatraea, cuya infestación registró una intensidad llamativa.
El sistema de semilleros originó el mejoramiento de las condiciones de los cañaverales. También fue relevante el esfuerzo del productor para realizar una adecuada tarea cultural.
El trabajo que ahora tiene el productor es poco. Los especialistas recomiendan no descuidar nada, ya que pueden aparecer nuevos focos de ataques de insectos o problemas por el túpulo.
Buenas perspectivas en el mercado mundial
Los principales factores azucareros tucumanos están buscando la forma de organizar la exportación de más del 25% de la producción que se estima este año, señaló el ingeniero Santiago Paz, asesor azucarero.
El dato alentador es la firmeza del precio del azúcar en el mercado mundial, que se encuentra entre los agricommodities que se revalorizaron en 2004, con un aumento del 59%.
Las perspectivas marcan precios sostenidos para los próximos meses en virtud de una pobre cosecha en la India, que cayó de 20 millones de toneladas a sólo 12, contra un consumo de 18 millones de toneladas. Tailandia, que es el segundo exportador detrás de Brasil, también está afectado por una sequía, verá disminuida su oferta exportable en un 30%.
Por el lado de los brasileños se anuncia un aumento en la producción de caña en el orden del 10%, pero una parte importante de la cosecha se destinaría a la elaboración de alcohol, iniciativa que está alentada por la escalada del precio del petróleo.
La UE aumentaría su producción en un 5%, mientras que EEUU tendría una disminución en igual nivel. Cuba, en tanto, parecer apunta a su peor zafra de casi un siglo, y los operadores creen que difícilmente alcanzará los 2 millones de toneladas.
La EEAOC informó que el arranque de la brotación de los cañaverales tuvo algunas dificultades debido, principalmente, a la falta de humedad en los perfiles del suelo. Sin embargo, al llegar el período húmedo con las lluvias las plantaciones de cañas reaccionaron en forma favorable.
El crecimiento continúo de los cañaverales tuvo su punto de inflexión a partir del 15 de enero, cuando la falta de agua se hizo sentir. Hasta entonces las tasa de crecimiento promedios de la provincia era de 3 centímetros por día, pero ese nivel cayó a un 50%
y, en algunos casos, frenó la evolución de la caña.
El estado de desarrollo general de las plantas es bueno y la falta de crecimiento actual podría pasar desapercibida en muchas zonas si se cumplen los pronósticos de lluvias para febrero. Hay productores preocupados por el estrés hídrico,pero confían en que llegarán las precipitaciones. A otros los desvela explosión de malezas en numerosos lotes y la aparición y ataque del gusano cuarteador.
Los cañaverales crecieron, pero falta agua
Para analizar la situación actual de los cañaverales tucumanos, primero se debe saber cuál fue la situación de partida. "Debemos comenzar a ver como fue la cosecha de la campaña 2004", señaló a LA GACETA Rural el jefe de la sección caña de azúcar de la EEAOC, ingeniero Jorge Scandaliaris.
Explicó que la anterior fue una cosecha espectacular porque se completó rápidamente sin parar ningún día, ya que hubo muy pocas lluvias. Esta situación influyó positiva y negativamente a la situación actual de la caña de azúcar. Fue positivo por el hecho de terminar temprano favorece la brotación y el inicio de las tareas culturales a tiempo. Y negativo porque las condiciones de déficit hídrico hasta octubre hicieron que el arranque de las cañas socas no fuera el deseado -arrancaron con temperaturas altas y poca disponibilidad de agua en el suelo-. En tanto, las cañas plantas se vieron retrasadas significativamente, ya que el productor no quiso arriesgarse.
A partir de octubre, que comenzaron las lluvias, avanzó el ciclo húmedo hasta comienzo de este año. Este hecho fue muy positivo para el crecimiento de las cañas, con perfiles de suelo con suficiente humedad que generaron las condiciones necesarias para el crecimiento.
Respecto del manejo de los cultivos, se partió con buenas condiciones, principalmente porque se renovó en un alto porcentaje del cañaveral, explicó Scandaliaris. Las cañas jóvenes responden rápidamente a los estímulos del ambiente y del manejo del cultivo. "El productor cañero hizo las cosas. Casi toda la caña de la provincia fue fertilizada en el momento oportuno", dijo.
Una explosión
El manejo de malezas es un capítulo aparte, ya que las condiciones buenas para el cultivo también favorecen a las malezas. "Hubo una explosión durante diciembre, por las buenas temperaturas y por el contenido de humedad de los suelos. Las lluvias contínuas no permitieron al productor ingresar a los lotes para controlarlas, de manera que en poco tiempo las malezas explotaron e invadieron los cañaverales de muchas zonas cañeras", explicó.
Según Scandaliaris, en los riegos de los cañaverales se hicieron en función de las disponibilidades del recurso y en momentos en que el cultivo lo necesitaba. Salvo el período húmedo antes mencionado.
Este año se pudo regar más que en otros y la diferencia es evidente entre un lote regado y otro sin riego, bajo las mismas condiciones de precipitaciones. "A fines de la primera quincena de este mes se interrumpió el período húmedo, pero no se puede hablar que comenzó una sequía. Pero a partir de ese momento tenemos una situación deficitaria en los niveles de humedad en los suelos, siempre hablando en la situación general en la provincia", remarcó el técnico.
Apuntó que el crecimiento de las cañas era óptimo: casi 3 centímetros por día. Pero a partir del 10 de enero se registró ese punto de inflexión, en la cual la tasa de crecimiento disminuyó hasta un 50% y en algunas zonas se detuvo por la falta de agua.
Estos efectos se verán al final del ciclo o pueden pasar desapercibido si mejoran las condiciones de humedad de los suelos. "Estamos en el ciclo de gran crecimiento del cañaveral y si el déficit se prolonga los efectos serán notables", agregó.
El control de malezas no fue bueno
En diciembre aparecieron problemas significativos en los cañaverales con las malezas. Principalmente con el pasto ruso, que tuvo una fuerte agresividad. También dio dolores de cabeza otra maleza perenne, como la grama bermuda. Esta última genera dificultades en el cultivo, sobre todo en el cañaveral que no está bien implantado, porque conquista rápidamente los espacios libres y avanza en forma repentina por las trochas de la plantación.
Según se informó en la EEAOC, se observaron otras malezas como digitaria y bracchiaria, que causaron problemas serios al productor por la alta competencia con el cañaveral.
Ante esta situación, los productores recurrieron al herbicida para controlar las malezas, principalmente el pasto ruso, que prevaleció casi en toda la superficie implantada con caña. Estas aplicaciones se hicieron en momentos críticos para las cañas, cuando se dieron altas temperaturas durante varios días.
Con estas condiciones de temperaturas las cañas se sensibilizaron al uso de herbicidas, principalmente de MSMA, para el control de pasto ruso -con las dosis habituales-.
El control de la maleza fue muy bueno pero tuvieron un efecto negativo para el cultivo y hoy se pueden ver campos con problemas de fitotoxicidad. Las plantas se encuentran estresadas por la combinación herbicida-temperaturas altas.
El control de malezas se realizó con productos y dosis apropiadas-explicaron los técnicos-, pero las temperaturas eran demasiado elevadas para su uso en caña de azúcar.
De todas maneras -agregaron- el productor no tenía muchas opciones y necesitaba controlar la explosión de las malezas. Quizá se debió usar una dosis menor a la recomendada y así evitar la fitotaxicidad del cultivo. Igualmente hay malezas que escaparon al control químico realizado.
En estos momentos hay lotes enmalezados en la zona centro y sur de la provincia, mientras que las áreas más limpias se encuentran en el departamento de Cruz Alta. En todas estas situaciones hay excepciones a la regla.
Respecto de las fertilizaciones, se hicieron en el momento justo con aplicaciones de urea, a pesar de que en octubre y en noviembre este insumo tuvo una fuerte suba en el precio: U$S 340 la tonelada. Empero, el productor hizo un fuerte esfuerzo y fertilizó.
En general, el programa de fertilización en cañaverales se cumplió en tiempo y en forma.
En el Este ataca el gusano cuarteador
Los productores cañeros del este tucumano también están preocupados porque se acentuó nuevamente el estrés hídrico en los cañaverales.
"La campaña empezó con buenas precipitaciones que favorecieron el desarrollo de la caña, pero ahora ya se está sintiendo la escasez del agua", señaló Humberto Sánchez, productor y dirigente de UCIT.
También señaló que hay preocupación entre los cultivadores por la proliferación de Mocis latipes, o gusano cuarteador. "El nivel de ataque es preocupante porque si continúa su avance habrá que aplicar insecticida", apuntó.
"Este año aparentaba bueno en cuanto a la producción, pero en estos momentos tenemos dudas. En la medida en que no llueva, el temor no se perderá", indicó Sánchez.
Explicó que el desarrollo del cañaveral era óptimo y que esa evolución se frenó en la segunda quincena del año por la falta de agua. "Esperamos que en febrero llueva y se recuperen los perfiles de humedad. Esas precipitaciones también atenuarán el ataque de la plaga, que es producto de la actual sequía", resaltó.
Finalmente, Sánchez dijo que este año podría haber superproducción, y por eso instó a conformar la mesa del azúcar y que se formalice la exportación de los excedentes para sostener el precio.
Determinan las mejores áreas con cultivos
De acuerdo con los relevamientos realizados por la EEAOC, las mejores zonas con cañas se localizaron en Lules y en San Pablo, además de Cebil Pozo y Los Ralos, en Cruz Alta. Entre las áreas críticas se mencionaron numerosos lotes en Ranchillos y Estación Aráoz, en Alberdi, en Graneros y en lotes con suelos arenosos de Villa Quinteros, de La Trinidad y de Arcadia. En estos cañaverales se asociaron la falta de agua y los característicos suelos permeables y de escasa retención de la humedad.
Dentro de este cuadro de situación de los cañaverales, los expertos de la EEAOC apuntaron que no hubo problemas graves de enfermedades pero si algunos casos puntuales y focos de ataque de plagas, como Mocis latipes o gusanos cuarteadores, y también de la Diatraea, cuya infestación registró una intensidad llamativa.
El sistema de semilleros originó el mejoramiento de las condiciones de los cañaverales. También fue relevante el esfuerzo del productor para realizar una adecuada tarea cultural.
El trabajo que ahora tiene el productor es poco. Los especialistas recomiendan no descuidar nada, ya que pueden aparecer nuevos focos de ataques de insectos o problemas por el túpulo.
Buenas perspectivas en el mercado mundial
Los principales factores azucareros tucumanos están buscando la forma de organizar la exportación de más del 25% de la producción que se estima este año, señaló el ingeniero Santiago Paz, asesor azucarero.
El dato alentador es la firmeza del precio del azúcar en el mercado mundial, que se encuentra entre los agricommodities que se revalorizaron en 2004, con un aumento del 59%.
Las perspectivas marcan precios sostenidos para los próximos meses en virtud de una pobre cosecha en la India, que cayó de 20 millones de toneladas a sólo 12, contra un consumo de 18 millones de toneladas. Tailandia, que es el segundo exportador detrás de Brasil, también está afectado por una sequía, verá disminuida su oferta exportable en un 30%.
Por el lado de los brasileños se anuncia un aumento en la producción de caña en el orden del 10%, pero una parte importante de la cosecha se destinaría a la elaboración de alcohol, iniciativa que está alentada por la escalada del precio del petróleo.
La UE aumentaría su producción en un 5%, mientras que EEUU tendría una disminución en igual nivel. Cuba, en tanto, parecer apunta a su peor zafra de casi un siglo, y los operadores creen que difícilmente alcanzará los 2 millones de toneladas.
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