04 Febrero 2005
Tanto a nivel país como en Tucumán, la superficie sembrada con maíz fue superior a la de la campaña pasada en el orden del 15%, habiendo experimentado algunas zonas un mayor porcentaje de siembra como la provincia de Córdoba donde el clima, los suelos y la tecnología aplicada llevaron a obtener rendimientos superiores a los 8.000 kg por hectárea.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó en 2,56 millones de hectáreas la superficie sembrada con maíz, un 12,3% de incremento con respecto a la campaña pasada, mientras que en Tucumán los valores ascenderían a 35.000 hectáreas aproximadamente.
El principal motivo de este crecimiento se basa en la importancia que tiene la rotación de los cultivos para darle una mayor sustentabilidad al ecosistema, ya que la depresión que experimentan los precios del maíz en nada alientan su cultivo. Sin embargo, el gran aporte de materia orgánica que aporta el maíz en los barbechos, la mejor estructuración del suelo, la incorporación de nutrientes esenciales para la soja y un mejor manejo de malezas y enfermedades, hacen del maíz un cultivo ideal para las rotaciones de las oleaginosas.
A nivel país el maíz experimenta un desarrollo sobresaliente, especialmente en el área tradicional maicera como Marcos Juárez (Córdoba) o Pergamino (Buenos Aires), donde ya -inclusive- existen muchos lotes listos para ser cosechados. En el NOA la situación es muy dispar, ya que en numerosas zonas falta agua para satisfacer la demanda hídrica en la principal etapa crítica del cultivo: la floración. En Tucumán el cultivo se encuentra desarrollado en perfecto estado en el departamento Burruyacu, mientras que en otras zonas como Monte Redondo o Cañete las plantas ya están sufriendo la falta de agua.
Se expande la superficie agrícola sembrada con maíz en Tucumán
Existe la sensación de que el interés del maíz comenzó a subir nuevamente entre los productores, no desde el punto de vista económico -ya que el mismo experimenta aún precios muy bajos-, sino por las grandes ventajas que ofrece este cultivo en un sistema de rotaciones y conservación del sistema. Esto se ve tanto en el país en general como en Tucumán, donde este año ya se percibió un mayor interés por sembrar este grano a pesar de los precios bajos, sostuvo para LA GACETA Rural, Daniel Gamboa del programa Maíz de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).
"En Tucumán, si bien es cierto que la superficie sembrada es pequeña, este año se implantó toda la semilla disponible en plaza, variedades e híbridos entre los que se encuentran los tipo Bt (transgénicos); estimamos que estaremos un 15% por arriba de lo que se sembró el año pasado", dijo el Investigador.
Los productores hoy están buscando transformar el maíz en carne o leche más que en venderlo como grano, ya que el mismo tiene un gran consumo y demanda en el mercado interno.
Estado general
Con respecto a la situación del cultivo, la misma es muy heterogénea en la provincia, encontrándose todo tipo de situaciones. "Hay maíces que están ingresando en floración y otros que recién están emergiendo, maíces que tienen un adecuado contenido de humedad en sus suelos y, otros, que ya están sufriendo el estrés hídrico por falta de precipitaciones", señaló.
Casi todo el maíz se sembró en fechas adecuadas en Tucumán, ya que durante fines de noviembre y a lo largo de diciembre las precipitaciones fueron buenas y permitieron que el maíz se siembre en forma adecuada.
"Hasta el momento todos los maíces están experimentando un buen desarrollo, pero casi todos necesitan de precipitaciones para satisfacer sus requerimientos hídricos", observó.
Las mayores demandas de agua ocurren entre los 20 días antes de floración y los 20 días posteriores y hoy muchos maíces sembrados en Tucumán están en esta situación crítica.
El año pasado la superficie sembrada con esta gramínea en la provincia llegó a cubrir casi 30.000 hectáreas y este año, a pesar de que no existen todavía datos definitivos, creemos que la superficie será un 15 % más.
Sanidad
Este año el cultivo fue atacado en los primeros estadíos por los gusanos tipo alambre (Elasmopalpus lignoselus) sobre todo en zonas secas, y luego apareció el gusano cogollero (Spodoptera frugiperda), pero ambos fueron controlados en forma eficiente y no llegaron a causar daños de consideración.
Según Gamboa, "el que se portó muy bien fue el maíz Bt (transgénicos), resistente a los gusanos cogolleros y a diatraea".
"Hoy podemos decir que la mejor zona en donde está desarrollándose el maíz es el departamento de Burruyacu, y que las zonas más afectadas son Monte Redondo y Cañete que es donde el cultivo está sufriendo por la falta de agua", advirtió.
"Existe la sensación de que el maíz viene muy bien y que la superficie sembrada es mayor a otros años, pero es muy prematuro para dar un dictamen final sobre los resultados del cultivo en Tucumán", reflexionó.
Situación nacional
La superficie sembrada con maíz para grano en la campaña 2004/05 será de 2,56 millones de hectáreas, lo cual permite proyectar una producción de 17,9 millones de toneladas, que podría resultar superior si acompañan al cultivo condiciones climáticas favorables".
La proyección concreta es producir 17,9 millones de toneladas con una "perspectiva alcista" que podría manifestarse si las lluvias acompañan las zonas más afectadas por el déficit hídrico.
La Bolsa de Creales de Buenos Aires formuló su proyección cuando la siembra local está prácticamente finalizada.
Sin embargo, sólo restan cubrir con resiembras campos maiceros en Tucumán o realizar implantaciones de segunda en el norte de Santa Fe, Santiago del Estero y Chaco que no modificarán el comportamiento general del cultivo.
Optar por la gramínea constituye una acertada decisión de los productores
El maíz es un negocio que crece. Por lo menos eso se puede observar luego de casi finalizada la siembra nacional de este grano, a pesar de los pronósticos de la fundación MAIZAR donde se proyectaba un aumento de más de 600.000 hectáreas con respecto a la campaña pasada, cuando apenas fueron 200.000 hectáreas más. No obstante, el crecimiento en la superficie de esta gramínea obedeció, en parte, a los buenos resultados obtenidos en la campaña pasada, al ajuste en la relación de precios soja/maíz y a las mejores perspectivas para los precios internacionales. No obstante, es de esperar que se mantenga este crecimiento y, para el próximo quinquenio, se duplique el área cubierta.
Las zonas cercanas a los puertos son generalmente zonas de alta productividad, y destinan gran parte de su producción a la exportación. En esta zona, los rendimientos crecientes obtenidos (en muchas regiones superaron los 100 qq/ha) y la mejora en la relación de precios soja/maíz (bajó de 3 a 2:1) son, de por sí, razones por las que se puede esperar un aumento importante en la siembra de la próxima campaña. En las últimas tres décadas, la superficie sembrada con maíz se redujo un 40%, pero la productividad aumentó un 170%, según información de MAIZAR. Los rendimientos están consolidándose en un nuevo escalón, por encima de los 60 qq/ha.
El matutino "Clarín" publicó en 2004 un comentario de Sergio Uhart, de Dow AgroScience, quien sostuvo que "la evolución del rendimiento de maíz en el período 1990-2003, creció 201 kg/ha/año, mostrando importantes mejoras en el potencial y adaptación de los nuevos híbridos liberados al mercado, así como en la tecnología". Además, al menos un 60% del aumento en los rendimientos se debe a la mejora genética. "La biotecnología seguirá sumando nuevas tecnologías para el mejoramiento del cultivo", aseguró. Se refería a la incorporación de nuevos caracteres que permitan a las plantas defenderse de las principales plagas y enfermedades, que posibiliten el uso de herbicidas de amplio espectro, efectividad y bajo costo, que incrementen la tolerancia a diferentes tipos de estrés, que mejoren la calidad nutritiva de los granos y de la planta entera.
El 96% de la superficie prevista está cubierta
La superficie sembrada con maíz en la Argentina, con destino a la producción de grano y forraje se ubicaría cercana a las 3,4 millones de hectáreas, con fuertes incrementos en el centro bonaerense, sur de Santa Fe, Entre Ríos, este de Córdoba, Chaco, Santiago del Estero y Tucumán, concretándose un aumento del área a implantar del orden del 14%, por encima de la anterior campaña productiva.
Unas 2,7 millones de hectáreas se cubrirían con destino a la obtención del grano; el resto, en tanto, se dedicaría a la provisión de forraje. Hasta el momento, se sembró el 96% del área prevista.
De acuerdo al buen comportamiento de las condiciones climáticas y al estado de desarrollo que muestran los cultivos en las distintas zonas, se está estimando una producción -para esta campaña- que oscilaría entre los 18 millones y los 19 millones de toneladas en todo el país.
Operación con futuros
El Mercado a Térmico de Buenos Aires recordó que desde el 1 de diciembre de 2004 está abierta la cotización del "Contrato de Futuros sobre Primas Maíz Buenos Aires"; conforme a las siguientes especificaciones: Márgenes: U$S 300 por cada contrato; Oferta máxima en rueda: 1.000 toneladas; Horario y ámbito de negociación: se negociará durante las ruedas -de piso y electrónicas- en las que se negocie el contrato de futuro de maíz.
Un grano que está en permanente evolución
En un informe elaborado por la Secretaría de Agricultura de la Nación, se muestra cómo -desde comienzos de los años 90- la Argentina pasó a ocupar un lugar relevante en la producción y comercialización de granos. Entre estos se destacó el cultivo de maíz, por ser el que ostenta los mayores incrementos porcentuales tanto en los volúmenes cosechados como en la productividad física media por hectárea.
La producción argentina de maíz, que a comienzos de la década 1990/91 totalizaba 7,7 millones de toneladas, mostró un constante crecimiento llegando a recolectarse en el ciclo agrícola 1997/98, 19,4 millones de toneladas, es decir un volumen 152,9% superior al de siete años atrás. En materia de rendimientos, la mayor variación porcentual en las producciones medias por hectárea le corresponde al maíz con un 41,2% de aumento.
Además, se verificó un importante incremento en los volúmenes de materia prima procesada por los diferentes tipos de molienda, destacándose el sector elaborador de alimentos balanceados. Paralelamente se diversificaron las posibilidades de utilización del grano; así fueron surgiendo nuevos destinos tales como el termoprocesado, silaje de grano húmedo, producción de maíz pisingallo a escala comercial, maíces orgánicos y maíces de alto valor (MAV).
Predomina la utilización de la siembra directa
La adopción entre los productores maiceros de la tecnología de la siembra directa avanzó rápidamente y, en la actualidad, ocupa el segundo lugar en orden de importancia después del cultivo de la soja. En la zona típicamente maicera, como lo es el conglomerado de partidos del norte de la provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe y este de Córdoba el predominio de la siembra directa sobre la convencional es casi total. Por el contrario, a medida que nos vamos alejando del cinturón maicero, va decreciendo en forma paulatina "la directa" en detrimento de la convencional. Analizando el comportamiento regional y provincial, la mayor adopción de la tecnología de la siembra directa le corresponde a Córdoba (94%), ubicándose a continuación Santa Fe (80%), Entre Ríos (76%), el NOA (62%) y Buenos Aires (57%). En contraposición, en las únicas provincias donde aún predomina la convencional son La Pampa, San Luis y el NEA (28%). En Tucuman la directa representa casi el 100 % del total sembrado con maíz. En cuanto al tipo de semillas, durante la campaña 2003/04, el uso de materiales genéticamente modificados llegó a altos niveles de difusión, superando la mitad del área implantada. En la provincia de Córdoba, el uso de maíces Bt representa el 81% de todo lo implantado.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó en 2,56 millones de hectáreas la superficie sembrada con maíz, un 12,3% de incremento con respecto a la campaña pasada, mientras que en Tucumán los valores ascenderían a 35.000 hectáreas aproximadamente.
El principal motivo de este crecimiento se basa en la importancia que tiene la rotación de los cultivos para darle una mayor sustentabilidad al ecosistema, ya que la depresión que experimentan los precios del maíz en nada alientan su cultivo. Sin embargo, el gran aporte de materia orgánica que aporta el maíz en los barbechos, la mejor estructuración del suelo, la incorporación de nutrientes esenciales para la soja y un mejor manejo de malezas y enfermedades, hacen del maíz un cultivo ideal para las rotaciones de las oleaginosas.
A nivel país el maíz experimenta un desarrollo sobresaliente, especialmente en el área tradicional maicera como Marcos Juárez (Córdoba) o Pergamino (Buenos Aires), donde ya -inclusive- existen muchos lotes listos para ser cosechados. En el NOA la situación es muy dispar, ya que en numerosas zonas falta agua para satisfacer la demanda hídrica en la principal etapa crítica del cultivo: la floración. En Tucumán el cultivo se encuentra desarrollado en perfecto estado en el departamento Burruyacu, mientras que en otras zonas como Monte Redondo o Cañete las plantas ya están sufriendo la falta de agua.
Se expande la superficie agrícola sembrada con maíz en Tucumán
Existe la sensación de que el interés del maíz comenzó a subir nuevamente entre los productores, no desde el punto de vista económico -ya que el mismo experimenta aún precios muy bajos-, sino por las grandes ventajas que ofrece este cultivo en un sistema de rotaciones y conservación del sistema. Esto se ve tanto en el país en general como en Tucumán, donde este año ya se percibió un mayor interés por sembrar este grano a pesar de los precios bajos, sostuvo para LA GACETA Rural, Daniel Gamboa del programa Maíz de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).
"En Tucumán, si bien es cierto que la superficie sembrada es pequeña, este año se implantó toda la semilla disponible en plaza, variedades e híbridos entre los que se encuentran los tipo Bt (transgénicos); estimamos que estaremos un 15% por arriba de lo que se sembró el año pasado", dijo el Investigador.
Los productores hoy están buscando transformar el maíz en carne o leche más que en venderlo como grano, ya que el mismo tiene un gran consumo y demanda en el mercado interno.
Estado general
Con respecto a la situación del cultivo, la misma es muy heterogénea en la provincia, encontrándose todo tipo de situaciones. "Hay maíces que están ingresando en floración y otros que recién están emergiendo, maíces que tienen un adecuado contenido de humedad en sus suelos y, otros, que ya están sufriendo el estrés hídrico por falta de precipitaciones", señaló.
Casi todo el maíz se sembró en fechas adecuadas en Tucumán, ya que durante fines de noviembre y a lo largo de diciembre las precipitaciones fueron buenas y permitieron que el maíz se siembre en forma adecuada.
"Hasta el momento todos los maíces están experimentando un buen desarrollo, pero casi todos necesitan de precipitaciones para satisfacer sus requerimientos hídricos", observó.
Las mayores demandas de agua ocurren entre los 20 días antes de floración y los 20 días posteriores y hoy muchos maíces sembrados en Tucumán están en esta situación crítica.
El año pasado la superficie sembrada con esta gramínea en la provincia llegó a cubrir casi 30.000 hectáreas y este año, a pesar de que no existen todavía datos definitivos, creemos que la superficie será un 15 % más.
Sanidad
Este año el cultivo fue atacado en los primeros estadíos por los gusanos tipo alambre (Elasmopalpus lignoselus) sobre todo en zonas secas, y luego apareció el gusano cogollero (Spodoptera frugiperda), pero ambos fueron controlados en forma eficiente y no llegaron a causar daños de consideración.
Según Gamboa, "el que se portó muy bien fue el maíz Bt (transgénicos), resistente a los gusanos cogolleros y a diatraea".
"Hoy podemos decir que la mejor zona en donde está desarrollándose el maíz es el departamento de Burruyacu, y que las zonas más afectadas son Monte Redondo y Cañete que es donde el cultivo está sufriendo por la falta de agua", advirtió.
"Existe la sensación de que el maíz viene muy bien y que la superficie sembrada es mayor a otros años, pero es muy prematuro para dar un dictamen final sobre los resultados del cultivo en Tucumán", reflexionó.
Situación nacional
La superficie sembrada con maíz para grano en la campaña 2004/05 será de 2,56 millones de hectáreas, lo cual permite proyectar una producción de 17,9 millones de toneladas, que podría resultar superior si acompañan al cultivo condiciones climáticas favorables".
La proyección concreta es producir 17,9 millones de toneladas con una "perspectiva alcista" que podría manifestarse si las lluvias acompañan las zonas más afectadas por el déficit hídrico.
La Bolsa de Creales de Buenos Aires formuló su proyección cuando la siembra local está prácticamente finalizada.
Sin embargo, sólo restan cubrir con resiembras campos maiceros en Tucumán o realizar implantaciones de segunda en el norte de Santa Fe, Santiago del Estero y Chaco que no modificarán el comportamiento general del cultivo.
Optar por la gramínea constituye una acertada decisión de los productores
El maíz es un negocio que crece. Por lo menos eso se puede observar luego de casi finalizada la siembra nacional de este grano, a pesar de los pronósticos de la fundación MAIZAR donde se proyectaba un aumento de más de 600.000 hectáreas con respecto a la campaña pasada, cuando apenas fueron 200.000 hectáreas más. No obstante, el crecimiento en la superficie de esta gramínea obedeció, en parte, a los buenos resultados obtenidos en la campaña pasada, al ajuste en la relación de precios soja/maíz y a las mejores perspectivas para los precios internacionales. No obstante, es de esperar que se mantenga este crecimiento y, para el próximo quinquenio, se duplique el área cubierta.
Las zonas cercanas a los puertos son generalmente zonas de alta productividad, y destinan gran parte de su producción a la exportación. En esta zona, los rendimientos crecientes obtenidos (en muchas regiones superaron los 100 qq/ha) y la mejora en la relación de precios soja/maíz (bajó de 3 a 2:1) son, de por sí, razones por las que se puede esperar un aumento importante en la siembra de la próxima campaña. En las últimas tres décadas, la superficie sembrada con maíz se redujo un 40%, pero la productividad aumentó un 170%, según información de MAIZAR. Los rendimientos están consolidándose en un nuevo escalón, por encima de los 60 qq/ha.
El matutino "Clarín" publicó en 2004 un comentario de Sergio Uhart, de Dow AgroScience, quien sostuvo que "la evolución del rendimiento de maíz en el período 1990-2003, creció 201 kg/ha/año, mostrando importantes mejoras en el potencial y adaptación de los nuevos híbridos liberados al mercado, así como en la tecnología". Además, al menos un 60% del aumento en los rendimientos se debe a la mejora genética. "La biotecnología seguirá sumando nuevas tecnologías para el mejoramiento del cultivo", aseguró. Se refería a la incorporación de nuevos caracteres que permitan a las plantas defenderse de las principales plagas y enfermedades, que posibiliten el uso de herbicidas de amplio espectro, efectividad y bajo costo, que incrementen la tolerancia a diferentes tipos de estrés, que mejoren la calidad nutritiva de los granos y de la planta entera.
El 96% de la superficie prevista está cubierta
La superficie sembrada con maíz en la Argentina, con destino a la producción de grano y forraje se ubicaría cercana a las 3,4 millones de hectáreas, con fuertes incrementos en el centro bonaerense, sur de Santa Fe, Entre Ríos, este de Córdoba, Chaco, Santiago del Estero y Tucumán, concretándose un aumento del área a implantar del orden del 14%, por encima de la anterior campaña productiva.
Unas 2,7 millones de hectáreas se cubrirían con destino a la obtención del grano; el resto, en tanto, se dedicaría a la provisión de forraje. Hasta el momento, se sembró el 96% del área prevista.
De acuerdo al buen comportamiento de las condiciones climáticas y al estado de desarrollo que muestran los cultivos en las distintas zonas, se está estimando una producción -para esta campaña- que oscilaría entre los 18 millones y los 19 millones de toneladas en todo el país.
Operación con futuros
El Mercado a Térmico de Buenos Aires recordó que desde el 1 de diciembre de 2004 está abierta la cotización del "Contrato de Futuros sobre Primas Maíz Buenos Aires"; conforme a las siguientes especificaciones: Márgenes: U$S 300 por cada contrato; Oferta máxima en rueda: 1.000 toneladas; Horario y ámbito de negociación: se negociará durante las ruedas -de piso y electrónicas- en las que se negocie el contrato de futuro de maíz.
Un grano que está en permanente evolución
En un informe elaborado por la Secretaría de Agricultura de la Nación, se muestra cómo -desde comienzos de los años 90- la Argentina pasó a ocupar un lugar relevante en la producción y comercialización de granos. Entre estos se destacó el cultivo de maíz, por ser el que ostenta los mayores incrementos porcentuales tanto en los volúmenes cosechados como en la productividad física media por hectárea.
La producción argentina de maíz, que a comienzos de la década 1990/91 totalizaba 7,7 millones de toneladas, mostró un constante crecimiento llegando a recolectarse en el ciclo agrícola 1997/98, 19,4 millones de toneladas, es decir un volumen 152,9% superior al de siete años atrás. En materia de rendimientos, la mayor variación porcentual en las producciones medias por hectárea le corresponde al maíz con un 41,2% de aumento.
Además, se verificó un importante incremento en los volúmenes de materia prima procesada por los diferentes tipos de molienda, destacándose el sector elaborador de alimentos balanceados. Paralelamente se diversificaron las posibilidades de utilización del grano; así fueron surgiendo nuevos destinos tales como el termoprocesado, silaje de grano húmedo, producción de maíz pisingallo a escala comercial, maíces orgánicos y maíces de alto valor (MAV).
Predomina la utilización de la siembra directa
La adopción entre los productores maiceros de la tecnología de la siembra directa avanzó rápidamente y, en la actualidad, ocupa el segundo lugar en orden de importancia después del cultivo de la soja. En la zona típicamente maicera, como lo es el conglomerado de partidos del norte de la provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe y este de Córdoba el predominio de la siembra directa sobre la convencional es casi total. Por el contrario, a medida que nos vamos alejando del cinturón maicero, va decreciendo en forma paulatina "la directa" en detrimento de la convencional. Analizando el comportamiento regional y provincial, la mayor adopción de la tecnología de la siembra directa le corresponde a Córdoba (94%), ubicándose a continuación Santa Fe (80%), Entre Ríos (76%), el NOA (62%) y Buenos Aires (57%). En contraposición, en las únicas provincias donde aún predomina la convencional son La Pampa, San Luis y el NEA (28%). En Tucuman la directa representa casi el 100 % del total sembrado con maíz. En cuanto al tipo de semillas, durante la campaña 2003/04, el uso de materiales genéticamente modificados llegó a altos niveles de difusión, superando la mitad del área implantada. En la provincia de Córdoba, el uso de maíces Bt representa el 81% de todo lo implantado.
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