La "zafra en orden" está sujeta a la resolución de distintos factores

Panorama rural por Gustavo Frías Silva (gfriassilva@lagaceta.com.ar). La generalización de la molienda en Tucumán depende de que se supere una negociación salarial pero, principalmente, de que haya piso para las cosechadoras.

02 Junio 2006
La actual zafra azucarera ya puso en movimientos los primeros  trapiches de los ingenios tucumanos y su generalización se vislumbra en el territorio provincial. Esa generalización llegará en pocos días y los molinos de las fábricas  trabajarán a toda máquina una vez que se solucionen las discusiones salariales, pero, fundamentalmente, cuando en los frentes de cosecha se avanzar como corresponde en lugares donde aún los suelos sienten los efectos del peso de las máquinas, por la humedad contenida en los suelos.
Una vez superados estos inconvenientes, la zafra estará lanzada completamente en la provincia y se descuenta que la fabricación de azúcar sera un récord esta campaña.
Debe destacarse el esfuerzo que realizaron los factores intervinientes en la actividad, ya que puede observarse -desde cualquier ruta que se circule- el adecuado estado sanitario y productivo de los cañaverales, así como las óptimas condiciones en que se encuentran las diferentes maquinarias en las fabricas.
Ese esfuerzo fue destacado en LA GACETA Rural de la semana pasada, donde los técnicos del inta y de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) explicaron las mejoras realizadas. Allí se reflejó que la inversión realizada puede traer buenos resultados. Pero hay que tomar conciencia de que la caña todavía debe ser cosechada, cargada, transportada y depositada en tiempo y forma en los canchones de los ingenios.
Para esta campaña se estima una producción superior al 1,5 millón de toneladas de azúcar, que saldrán de los depósitos de los 15 ingenios que funcionan en la provincia. De acuerdo con los rendimientos fabriles suministrados por el informe de análisis prezafra del Inta y la EEAOC, puede determinarse que se cosecharán las casi 200.000 hectáreas plantadas, que totalizan un cultivo de 15 millones de toneladas de caña.

Movimiento
Cabe señalar que esta enorme cantidad de caña de azúcar será cosechadas en los campos y llevadas a los ingenios en diferentes medios de transporte, principalmente en camiones y en tractores con sus respectivas rastras.
De esta manera, se incrementará el movimiento en rutas y caminos de la provincia. Frente a estas perspectivas del inicio de la zafra, se deben tomar diferentes medidas para evitar cualquier accidentes.
Es fundamental que desde el sector productivo se tengan en cuenta todos los dispositivos de seguridad que se exigen para los medios de transporte de caña. Entre ellos, las luces obligatorias y las señales fluorescentes, llevar el número autorizado de carros cañeros y toda la documentación obligatoria. La idea es que no sea el productor o el medio de transporte el responsable de algún accidente de gravedad.
Todos los productores cañeros, desde el más grande hasta el minifundista, deben ser conscientes del peligro que implica no cumplir con las disposiciones de seguridad del transporte o soslayar las medidas endientes a minimizar los riesgos.
El Estado provincial también tiene su cuota de responsabilidad. De ejercer con firmeza los controles en las rutas y disponer de la reparación adecuada de los caminos para la normal circulación.
Corresponde como objetivo, entre quienes estamos vinculados con las actividades agropecuarias en el campo, realizar un esfuerzo extra para que ninguna actividad productiva lleve peligro a las rutas de la provincia.
Los productores deben asumir su cuota de responsabilidad y evitar ser protagonistas en los accidentes que se suceden en nuestras rutas, que conllevan desgracias que se lamentarán por siempre.

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