El rol del minifundista en la cadena productiva es relevante

Reporte rural. El pequeño productor tucumano soportó los avatares económicos del país y sigue apostando, con gran esfuerzo, a la siembra de cada campaña y al futuro. Por Gustavo Frías Silva - Sección Rural.

16 Junio 2006
El productor minifundista tucumano es un eslabón importante en la cadena de diversas actividades, que deposita la mayor fuerza de trabajo en su ámbito familiar. Su rol, además, es relevante porque vive en el campo y porque complicaciones socioeconómicas del país no lo desalentaron para seguir trabajando donde nació y se educó. Desde esta columna destacamos el esfuerzo permanente que pone para salir de las situaciones económicas complicadas por las que atravesó la Argentina, la provincia o la actividad que desarrolla.
Los pequeños productores de tabaco, de caña de azúcar, de hortalizas, de papa, de leche de cabra o de vaca, y otros, siguen confiando en la siembra de cada campaña y apostando al futuro.
La Asociación de Pequeños Productores Minifundistas de Tucumán, presidida por Waldino Juárez, se mantiene como el ámbito donde el trabajo conjunto llevó a conseguir logros importantes para el sector. Hoy, esta asociación posee tres cooperativas de trabajo pequeñas pero muy bien manejadas, en procura de obtener las herramientas y mecanismos de comercialización, para colocar en los mercados las verduras producidas.
Además, buscan fortalecer, a través de una de las cooperativas, la producción de papa semilla para los pequeños productores de consumo, pero con variedades que se adecuen a la demanda actual, como la Kennebec y Jaerla, cuyo sistema de producción conocen los cultivadores que no consiguen semillas para multiplicar.
Esta última situación no deja que el pequeño productor este a la altura de las necesidades del mercado ni que consiga valor agregado para esa producción.
La APPM tiene como meta incorporar, a través de las cooperativas, una pequeña planta de procesamiento de choclo, arveja, chauchas, batatas y las variedades de papa antes mencionadas.

Integración
Esta Asociación se integra con 304 productores que poseen entre 1 y 7 hectáreas con cultivos diferentes, que, a lo largo del año, se desarrollan en los departamentos de Río Chico y Chicligasta. Hay tres productores de Tafí del Valle, a quienes se sumarían otros cultivadores de lechuga y de poroto de la zona.
Es una satisfacción saber que tres cooperativas buscan cubrir toda la cadena. Una que se dedique a la comercialización en fresco, otra a la obtención del valor agregado y otra a la producción de semilla de papa.
De las instituciones de investigación, tienen el apoyo del INTA. Esta los asesora a campo y van a firmar un convenio para abrir un pequeño laboratorio en la escuela agrotécnica de La Tipa, con el fin analizar diversas plagas y enfermedades que atacan a sus cultivos y realizar algunos análisis de suelos para un adecuado manejo de fertilizantes.
La asociación no decae en su esfuerzo en favor del pequeño productor, pero necesita el apoyo permanente del INTA y de la EEAOC. Son varios los proyectos productivos para mejorar la situación particular de los productores y de su ámbito familiar. Y ese esfuerzo debe ser recompensado con el apoyo de las instituciones privadas y del Estado.







Tamaño texto
Comentarios