16 Junio 2006
Según publicó esta semana el diario español “Las Provincias”, un juez de Estados Unidos falló a favor de las clementinas españolas, al rechazar el recurso que presentaron organizaciones citrícolas de California para tratar de frenar la entrada de esa fruta en el mercado del país del norte.
Los lobbies californianos trataron de explotar hasta el final un supuesto contenido de larvas de mosca en la fruta. Así, el boicot estadounidense contra las clementinas españolas, que se estableció en la campaña 2001-2002, llegó a su fin.
Una corte de apelación de EE UU dio la razón a los intereses citrícolas españoles y en contra de los californianos que, como último escalón de una larga pugna judicial, presentaron un recurso contra la decisión de Washington de reabrir sus fronteras a la fruta. Cabe recordar que el 5 de diciembre de 2001, el USDA (Ministerio de Agricultura de EEUU) cerró la entrada de las clementinas españolas, alegando que se habían descubierto larvas vivas de la mosca de la fruta (Ceratitis capitata), en algunas partidas. Esa plaga, por ser cuarentenaria, obligaba entonces a realizar escrupulosos trabajos de selección y de inspección de los envíos, y un costoso tratamiento en frío durante el viaje en barcos.
El sector citrícola español negó la presencia de larvas vivas y nunca se presentaron pruebas contundentes en contra. Por el contrario, resultó que algunas de las larvas, objeto de la denuncia, estaban muertas y otras eran de moscas del vinagre, lo que acrecentó las sospechas de que había habido algún tipo de montaje interesado.
Los lobbies californianos trataron de explotar hasta el final un supuesto contenido de larvas de mosca en la fruta. Así, el boicot estadounidense contra las clementinas españolas, que se estableció en la campaña 2001-2002, llegó a su fin.
Una corte de apelación de EE UU dio la razón a los intereses citrícolas españoles y en contra de los californianos que, como último escalón de una larga pugna judicial, presentaron un recurso contra la decisión de Washington de reabrir sus fronteras a la fruta. Cabe recordar que el 5 de diciembre de 2001, el USDA (Ministerio de Agricultura de EEUU) cerró la entrada de las clementinas españolas, alegando que se habían descubierto larvas vivas de la mosca de la fruta (Ceratitis capitata), en algunas partidas. Esa plaga, por ser cuarentenaria, obligaba entonces a realizar escrupulosos trabajos de selección y de inspección de los envíos, y un costoso tratamiento en frío durante el viaje en barcos.
El sector citrícola español negó la presencia de larvas vivas y nunca se presentaron pruebas contundentes en contra. Por el contrario, resultó que algunas de las larvas, objeto de la denuncia, estaban muertas y otras eran de moscas del vinagre, lo que acrecentó las sospechas de que había habido algún tipo de montaje interesado.
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