Presentaron el Programa Nacional de Desarrollo Citrícola

Hay que aprovechar toda la tecnología disponible en beneficio del sector productivo, buscando calidad al momento de comerciar.

23 Junio 2006
A pesar de que el consumo interno de frutas cítricas en la Argentina sufre un retroceso, la producción sigue en franco crecimiento motorizada por el aumento de las exportaciones en los últimos años. En la campaña actual los productores observan, con preocupación, el retraso que presentan las ventas al exterior, pero confían en la calidad de la fruta argentina y, en particular, en la de la fruta de Tucumán, y auguran que el balance final no será negativo.

Acechan las lluvias y las enfermedades
Durante la campaña 2006, la cosecha de limón presentó algunos inconvenientes con respecto a la del período 2005 debido, fundamentalmente, al exceso de precipitaciones registradas en el arranque de la cosecha y a la presencia de enfermedades, tanto de origen patológico como de origen fisiológico. A esto se sumó la problemática de los mercados, donde predomina la disminución de la demanda por parte de la Unión Europea, según el último informe que emitió el Grupo Caña-Frutihorticultura de la EEA INTA Famaillá.La calidad de la fruta se vio afectada por la presencia de enfermedades como el "moteado", el "trip de la orquídea" y la "botritis". Como consecuencia de ello, los rendimientos de la fruta de exportación fueron menores en las plantas de empaque.Las precipitaciones fueron, durante marzo y mayo, inferiores a los valores normales, mientras que durante abril se duplicaron los valores promedios, afectando la calidad de la fruta por la presencia de enfermedades favorecidas por la alta humedad relativa del ambiente.
Con la entrada de aire fresco al norte del país, en un corto período en mayo, se registraron días despejados, lo que provocó que se generara una gran amplitud térmica que trajo aparejado la presencia de la enfermedad conocida como el "bronceado de la fruta".
Hasta la fecha se cosechó el primer corte de invierno, registrándose el 50% en la zona sur y el 30% en la norte de Tucumán.
Para el segundo corte de invierno existen probabilidades de obtener menor calidad de fruta debido a la presencia de las enfermedades mencionadas. También es posible que la fruta sea de menor tamaño.

La citricultura genera U$S 500 millones
La superficie dedicada a citrus es de 147.000 hectáreas, con una producción total que varía alrededor de las 3,10 millones de toneladas anuales. La principal producción le corresponde a los limones con el 48%; le sigue la naranja con el 29%; luego las mandarinas con el 15% y los pomelos con el 8% de la producción total. Las provincias del NOA producen el 64% y las del NEA el 36% de la producción nacional.
Las principales provincias con citricultura comercial de Argentina, ordenadas por importancia en producción, son las siguientes: Tucumán, Entre Ríos, Salta, Corrientes, Jujuy, Misiones, Buenos Aires, Catamarca, Formosa, Chaco, Santa Fe, Santiago del Estero y la Rioja.
Tucumán es la principal provincia productora de limones; Entre Ríos de naranjas y de mandarinas y Salta de pomelos.
La estructura básica de la actividad citrícola nacional está conformada por 5.300 productores primarios, 16 plantas industriales para jugos y 529 plantas de empaque, entre las cuales existen 79 registradas para exportación, generando una ocupación directa total de aproximadamente 120.000 personas.
La participación del sector citrícola genera un valor económico anual de U$S 500 millones (en 2005), de los cuales el 70% corresponde a exportaciones de frutas frescas, jugos concentrados y otros derivados. La competitividad de la producción citrícola está afectada por una serie de factores, entre los cuales están el tipo de cambio, los precios internacionales y el costo argentino.
Pero esta producción agropecuaria también está condicionada por la estructura impositiva. Sin lugar a dudas, estos aspectos pueden definir, por sí mismos, la competitividad o no de cualquier producción.

La actividad creció un 50% en 15 años
A pesar de que el consumo de frutas cítricas cayó en los últimos 14 años un 42%, la producción en la Argentina se incrementó -durante el mismo período- un 54%, sostenida en gran parte por el aumento en las exportaciones, que llegaron al 160% (253.865 toneladas en 1995 y 660.037 toneladas en 2005), de acuerdo a un informe que elaboró Jorge Esteban, del Círculo Argentino de Periodistas Agropecuarios.La citricultura es una de las actividades más importantes de la frutihorticultura argentina, ya que ocupa a más de 100.000 trabajadores, que cuenta con 5.300 productores, 529 galpones de empaque para el mercado interno, 79 para exportación y 16 plantas de procesamiento.
Según un informe publicado por la Federación Nacional del Citrus (Federcitrus), la Argentina produjo el año pasado 3,10 millones de toneladas de cítricos, de las cuales 1,5 millón de toneladas se destinó a la industria, sobre todo de limón y de pomelo; 745.444 toneladas se volcaron al mercado interno, en particular naranjas y mandarinas, y 660.037 toneladas a la exportación. El principal comprador es Rusia (18%). El segundo en importancia es Holanda (16%), seguido de España (11,86%), Bélgica (11,75%), Italia, Ucrania y el Reino Unido y 40 países más de Europa, Asia y Africa.
La Argentina registró un fuerte crecimiento en la producción de jugos cítricos congelados al aumentar un 81% respecto de 1995, con supremacía del limón (59.000 toneladas, un 67% sobre el total industrializado), seguido por la naranja (15.900); el pomelo (9.299) y la mandarina (4.800). También es importante la producción industrial de aceite esencial y pulpa congelada de limón y de cáscara deshidratada de todos los cítricos, con un valor estimado en 2005 de fruta fresca de U$S 371 millones.

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