01 Diciembre 2006
Gastón Campopiano Armayor, abogado consultor en biocombustibles de la Fundación para el Desarrollo y becario de la Fundación Universitaria Río de la Plata (FURP), habló sobre "El futuro de los biocombustibles" en el marco de las jornadas Todo Soja 2006 que se celebraron en la SRT.El especialista sostuvo que son diversos los síntomas que se avizoran en el país para entender que estamos en presencia de una crisis energética. "Referirse a la misma no significa ser un detractor del Gobierno; la solución tampoco pasa con politizar la expresión", dijo. "Vale bien -como primera medida desde el Gobierno- reconocerla y, como segundo punto, avanzar hacia posibles soluciones", opinó. "El país es un estado dependiente hidrocarburíficamente hablando, porque su matriz energética depende en más de un 85 % del gas y del petróleo", señaló. "Esto nos conduce a la lamentable lectura de que el país, en más de 50 años, fue incapaz de desarrollar una fuente alternativa de energía para contrarrestar esta excesiva dependencia", advirtió. Poniendo énfasis en el etanol, Campopiano considera que las condiciones para su desarrollo en la región son excelentes. "Tucumán posee la materia prima principal para su producción: la caña de azúcar; sin embargo, el maíz, el sorgo o la remolacha azucarera, son cultivos capaces de producir alcohol", observó. Otro punto favorable es que "con los biocombustibles se creará otra clase de industria en la región, lo que optimizará las condiciones laborales y evitará la migración de las zonas rurales hacia los centros urbanos", dijo. Pero también observó que hay que prestarle atención a una serie de desventajas que tiene Tucumán: A) La posición geográfica no favorece a la provincia porque está alejada de los principales centros urbanos; B) El estado marginal del sistema ferroviario; C) La falta de fomento provincial hacia la captación de inversiones de alto nivel, porque el Gobierno local no cuenta con una ley de promoción industrial capaz de augurarle al inversor estabilidad fiscal, seguridad jurídica y previsibilidad en cuanto a sus ganancias. Es determinante para el futuro de los biocombustibles que el Poder Ejecutivo se ponga a la cabeza para reformar la actual ley, que es obsoleta.












