Preocupa la aparición de malezas resistentes al glifosato
La presencia de "Sorgo de Alepo" en Salta y luego en Tucumán encendió la luz de alarma entre los productores e investigadores de la Estación Experimental y el INTA. Los productores tucumanos siguen de cerca la evolución de sus plantaciones para evitar dolores de cabeza.
La EEAOC asesora al productor
La Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán lidera las investigaciones que se realizan sobre malezas resistentes al glifosato.
En su sitio www.eeaoc.org.ar el organismo de investigación instaló un ícono titulado "Pasto Ruso (Sorghum halepense) resistente al glifosato", al que los productores pueden -y deben- acceder para informarse sobre los síntomas y las formas de control que existen para la maleza. La información es acompañada con fotos ilustrativas y procedimientos a campo.
A) Por ello se recomienda adoptar los siguientes recaudos: a) Evitar el ingreso de semillas o rizomas de sorgo de alepo resistentes a sus campos; b) Verificar la limpieza de todo tipo de maquinaria de siembra, cultivo, cosecha o transporte que ingrese a los campos; c) Observar el estado de lotes vecinos y el comportamiento del sorgo de alepo a los tratamientos con glifosato; d) No permitir el pastoreo dentro de sus campos con animales cuya procedencia desconoce.
B) La principal medida preventiva es el monitoreo de los efectos herbicidas del glifosato en el sorgo de alepo, después de los tratamientos realizados en los barbechos químicos, así como durante el manejo de los cultivos.
C) Si el productor detecta en un lote manchones de sorgo de alepo resistente e impide su floración, el problema quedará circunscripto en ese espacio mientras no laboree el suelo arrastrando a los rizomas.
D) Hasta que se desarrollen metodologías para la detección del genotipo resistente mediante reactivos químicos o análisis de laboratorio, la aplicación comercial de glifosato es el único método para identificar su presencia.
E) Observar con atención y proceder a verificar la naturaleza del sorgo de alepo que sobrevive a un tratamiento con glifosato. Conocer si el mismo es resistente y su localización es la primera acción para el manejo del problema.
"Hay que trabajar a conciencia"
"Por suerte, en el tiempo que uno viene trabajando con la soja en siembra directa, y con los trabajos recomendados para tener un buen cultivo, todavía en la zona de La Cocha no aparecieron focos de pasto ruso resistente a glifosato, en los lotes a los cual me dedico a la siembra de la oleaginosa", comentó el productor Luis González.
No hay dudas de que, si llegara a aparecer, "aplicaremos todas las medidas necesarias para contrarrestar el crecimiento del pasto ruso que escape al control del glifosato", afirmó. "Si es necesario y algún manchón (de pasto ruso) aparece en un lote, lo controlaré y evitaré su diseminación por semillas y rizomas por el campo", comentó González como forma de trabajo.
"Debemos trabajar muy a conciencia para evitar su aparición", afirmo otro productor del sur de la provincia al que consultó el Suplemento Rural de LA GACETA. "Hay que producir como corresponde, haciendo las rotaciones de cultivo necesarias para evitar la aparición de esta maleza", dijo.
Por su parte, el presidente de la delegación local de Aapresid, ingeniero Juan Carlos Morales, comentó que desde esa institución trabajan -con el apoyo directo de CREA y Prograno- ofreciendo toda la información necesaria, para que la EEAOC pueda seguir investigando el tema y conseguir las herramientas necesarias para enfrentar este nuevo biotipo de pasto ruso. "No hay dudas de que los aportes de la EEAOC servirán para que el productor actúe como corresponde", señaló.
La difusión de los protocolos de acción para el control de pasto ruso a través de la página web de la EEAOC y de los folletos informativos que divulgan desde Aapresid y Crea, "son fundamentales para que el hombre de campo conozca la metodología de control y las medidas preventivas que debe tomar para evitar mayores inconvenientes con el pasto ruso", explicó.
El eslabón más débil de la cadena
Ernesto Jalil Maluf, profesor de Terapéutica Vegetal en las Facultades de Ciencias Agrarias de la Universidades de Lomas de Zamora y Católica Argentina, reconoció que la aplicación de agroquímicos es el eslabón más débil en la cadena de eventos de la producción agrícola y, quizás, el proceso más ineficiente de ese acto productivo. El proceso de aplicación comienza con la mezcla, seguido por la pulverización, transporte hasta el blanco, impacto/deposición, comportamiento de la gota post-impacto (cubrimiento, retención, absorción, traslocación) -según sea de acción por contacto o sistémica, para terminar con el efecto biológico. "Para que un producto llegue en cantidad suficiente al sitio de acción, varios son los factores que pueden intervenir, lo que explicaría lo ineficiente del proceso", dijo.
En la etapa de pulverización, el proceso de pérdida comienza cuando se forma la gota, ya que al desprenderse de la masa líquida se forman, además, una o dos gotitas "satélites" muy pequeñas, de entre 10 y 30 micrones, que no son manejables. "En ese momento se introduce un factor que favorece la deriva -que es el movimiento de las partículas pulverizadas y vapores fuera del blanco-, provocando menor efectividad de control y posible daño a la vegetación y vida silvestre, y a las personas", explicó.
Se pueden diferenciar dos tipos de deriva: por evaporación, asociada con la volatilización, y de partícula, relacionada con el movimiento del pulverizado por el viento o escurrido desde el vegetal.
La deriva está influenciada por estos factores: 1) Características del producto pulverizado (naturaleza química, formulación, etc.); 2) Características del equipo de aplicación (pastilla, caudal, presión, altura de trabajo) y, 3) Condiciones meteorológicas (viento, humedad y temperatura).












