11 Mayo 2007
SANIDAD. Las cañas resistentes firmes los ataques de las enfermedades. ARCHIVO LA GACETA
Entre los días 25 y 27 de abril pasado, la Sección Caña de Azúcar de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Columbres (Eeaoc), realizó el segundo muestreo de calidad de materia prima.
El propósito de este trabajo es estimar los contenidos sacarinos de las principales variedades cultivadas en localidades representativas del área cañera de Tucumán, señala el informe técnico.
En este relevamiento se evaluaron el comportamiento de los cañaverales en edades de “socas jóvenes” de las variedades de mayor difusión comercial, tales como: LCP 85-384, TUCCP 77-42, CP 65-357 y RA 87-3. Las 18 localidades analizadas fueron agrupadas en tres zonas geográficas: noroeste, centro y sur.
Es importante destacar que las muestras de 20 tallos fueron recolectadas en forma aleatoria, siendo peladas, despuntadas y procesadas dentro de las 24 horas (de su extracción de los surcos) en el trapiche experimental de la Estación Experimental, determinándose posteriormente los valores de “Pol % caña” y de “Pureza % del jugo”.
Localidades
En el cuadro 1 adjunto, se resumen los principales indicadores del estado madurativo de los cañaverales, discriminados por zonas geográficas y agrupados por localidades, pero en orden decreciente según los valores estimados para el índice “Pol % caña”.
Se aprecia, en general -de acuerdo a las conclusiones de los investigadores de la Eeaoc-, que los cañaverales ubicados en la zona centro del área cañera de Tucumán presentaron los mejores valores de “Pol % caña“ (12,34% promedio) y de “Pureza %” (84,97% promedio).
Luego le siguen, en orden decreciente, los promedios alcanzados por los cañaverales de las localidades ubicadas en el sur y en el noreste de nuestra provincia.
Variedades
En el cuadro 2 se muestran los registros de “Pol % caña” y “Pureza de los jugos” de las cuatro variedades de mayor difusión en el área cañera de Tucumán, ordenadas en forma decreciente de acuerdo a los niveles alcanzados de acumulación de sacarosa en los tallos.
Se aprecia, en general, que la información presentada en este caso coincide con las modalidades típicas de maduración de cada variedad, destacándose la excelente precocidad madurativa de la nueva variedad RA 87-3 (12,91% “Pol caña” y 86,83% “Pureza”).
Consideraciones Finales
La calidad de la materia prima en el momento de muestreo efectuado entre los días 25 a 27 de abril es similar a la del año anterior, lo que pone en evidencia que si durante el mes de mayo -en curso- se presentaran condiciones favorables, la zona azucarera de Tucumán podría llegar a tener niveles de rendimientos sacarinos similares a los del año pasado.
Hay que recalcar, entonces, que “la base de partida para el logro de buenos rendimientos está dada, pero falta saber cómo evolucionará el proceso de maduración durante mayo y cómo serán las heladas en este invierno 2007”, advierte el informe de la Eeaoc.
Como se indicó en trabajos anteriores, los resultados de calidad de materia prima obtenidos por este procedimiento de muestreo deben ser considerados sólo como orientativos de la condición madurativa de los cañaverales. Por ello, el productor no debe utilizar la información presentada en este informe como elemento de juicio para evaluar la situación real de cosecha en su finca, advirtió el organismo.
El sector azucarero argentino dio un importante giro en los últimos años, al concretar mejoras tecnológicas en el campo y en las fábricas. Esta situación generó un destacado incremento de la productividad en toneladas de caña por hectárea y en rendimiento fabril. Por ejemplo, Tucumán presenta tasas de crecimiento promedio de 3,72% de rendimiento cultural y de 1,27% de rendimiento fabril (1990-2006).
“Este importante crecimiento coloca a Argentina y a Tucumán en una posición claramente favorable, ya que las productividades (expresadas en términos de azúcar por hectárea) son superiores a la media mundial y nos ubican entre las zonas productoras de mayor capacidad productiva”, evaluó Scandaliaris (Eeaoc).
La fuerte mejora de la competitividad azucarera se debe, en buena medida, a que “el sector azucarero (en su conjunto) desarrolló e incorporó tecnología en campo y en fábrica, y porque fue capaz de crear una visión compartida y llevar adelante metas comunes”, opinó. “Así mejoraron las relaciones funcionales entre ingenios y cañeros, empresas proveedoras, productores y comercializadores” -advirtió-.
“Hay que prepararse para aprovechar las oportunidades que presentará la caña de azúcar” -sugirió-. Para ello hay que continuar con la mejora de su productividad y rentabilidad, así como con los productos derivados de ella, dijo.
“El incremento de la productividad, a través del desarrollo e innovación tecnológica, será la llave para acceder a nuevos productos y nuevos mercados, donde también será importante el desarrollo de una política energética nacional, principalmente en materia de biocombustibles, y el mantenimiento de una relación provechosa con Brasil en azúcar y alcohol”, opinó Scandaliaris. “El cuidado del medio ambiente será esencial para no desaprovechar esta oportunidad”, concluyó el investigador.
Durante el período de brotación, la caña de azúcar puede ser afectada por el “perforador menor” Elasmopalpus lignosellus. Sus ataques están asociados a elevadas temperaturas y baja humedad. “El daño lo realiza la larva que perfora la zona basal del brote, produciendo una galería y matando el brote guía. Producen una pérdida del 24% de azúcar/tn de caña”, explicaron Analía Ruth Salvatore y Germán López, de la Sección Zoología Agrícola (Eeaoc).
Asimismo, la caña de azúcar puede ser afectada por el “gusano cuarteador” Mocis latipes. Es una plaga muy voraz; provoca una intensa defoliación del cultivo, dejando sólo la nervadura central de la hoja. El ataque está asociado a malezas hospederas en callejones, trochas y cabeceras de los surcos, tales como: gramilla, pasto blanco y pasto ruso. Produce un pérdida del 57% de azúcar/tn de caña.
Durante todo el ciclo, el cultivo se ve afectado por la plaga de mayor importancia económica: el “gusano perforador” Diatraea saccharalis. El daño consiste en perforaciones o galerías en el tallo, que causa pérdidas de peso de las cañas y disminución del contenido de sacarosa, con un decrecimiento en el proceso de extracción fabril que afecta al “brix”, “Pol” y “pureza”. También es responsable de la muerte del brote principal (en los primeros meses de edad de la caña) y de la proliferación de brotes laterales (caña madura).
Además, estas perforaciones son puertas de entrada de enfermedades como hongos y bacterias, que producen la “podredumbre roja”. Las pérdidas son unos 650 gr/tn de caña, por porcentaje de infestación. A mayor % de infestación, mayores serán las pérdidas.
“Por ello son importantes los monitoreos prezafra para saber qué intensidad de ataque tenemos en nuestro cañaveral”, sugirieron.
El propósito de este trabajo es estimar los contenidos sacarinos de las principales variedades cultivadas en localidades representativas del área cañera de Tucumán, señala el informe técnico.
En este relevamiento se evaluaron el comportamiento de los cañaverales en edades de “socas jóvenes” de las variedades de mayor difusión comercial, tales como: LCP 85-384, TUCCP 77-42, CP 65-357 y RA 87-3. Las 18 localidades analizadas fueron agrupadas en tres zonas geográficas: noroeste, centro y sur.
Es importante destacar que las muestras de 20 tallos fueron recolectadas en forma aleatoria, siendo peladas, despuntadas y procesadas dentro de las 24 horas (de su extracción de los surcos) en el trapiche experimental de la Estación Experimental, determinándose posteriormente los valores de “Pol % caña” y de “Pureza % del jugo”.
Localidades
En el cuadro 1 adjunto, se resumen los principales indicadores del estado madurativo de los cañaverales, discriminados por zonas geográficas y agrupados por localidades, pero en orden decreciente según los valores estimados para el índice “Pol % caña”.
Se aprecia, en general -de acuerdo a las conclusiones de los investigadores de la Eeaoc-, que los cañaverales ubicados en la zona centro del área cañera de Tucumán presentaron los mejores valores de “Pol % caña“ (12,34% promedio) y de “Pureza %” (84,97% promedio).
Luego le siguen, en orden decreciente, los promedios alcanzados por los cañaverales de las localidades ubicadas en el sur y en el noreste de nuestra provincia.
Variedades
En el cuadro 2 se muestran los registros de “Pol % caña” y “Pureza de los jugos” de las cuatro variedades de mayor difusión en el área cañera de Tucumán, ordenadas en forma decreciente de acuerdo a los niveles alcanzados de acumulación de sacarosa en los tallos.
Se aprecia, en general, que la información presentada en este caso coincide con las modalidades típicas de maduración de cada variedad, destacándose la excelente precocidad madurativa de la nueva variedad RA 87-3 (12,91% “Pol caña” y 86,83% “Pureza”).
Consideraciones Finales
La calidad de la materia prima en el momento de muestreo efectuado entre los días 25 a 27 de abril es similar a la del año anterior, lo que pone en evidencia que si durante el mes de mayo -en curso- se presentaran condiciones favorables, la zona azucarera de Tucumán podría llegar a tener niveles de rendimientos sacarinos similares a los del año pasado.
Hay que recalcar, entonces, que “la base de partida para el logro de buenos rendimientos está dada, pero falta saber cómo evolucionará el proceso de maduración durante mayo y cómo serán las heladas en este invierno 2007”, advierte el informe de la Eeaoc.
Como se indicó en trabajos anteriores, los resultados de calidad de materia prima obtenidos por este procedimiento de muestreo deben ser considerados sólo como orientativos de la condición madurativa de los cañaverales. Por ello, el productor no debe utilizar la información presentada en este informe como elemento de juicio para evaluar la situación real de cosecha en su finca, advirtió el organismo.
Tucumán tiene una posición inmejorable
El sector azucarero argentino dio un importante giro en los últimos años, al concretar mejoras tecnológicas en el campo y en las fábricas. Esta situación generó un destacado incremento de la productividad en toneladas de caña por hectárea y en rendimiento fabril. Por ejemplo, Tucumán presenta tasas de crecimiento promedio de 3,72% de rendimiento cultural y de 1,27% de rendimiento fabril (1990-2006).
“Este importante crecimiento coloca a Argentina y a Tucumán en una posición claramente favorable, ya que las productividades (expresadas en términos de azúcar por hectárea) son superiores a la media mundial y nos ubican entre las zonas productoras de mayor capacidad productiva”, evaluó Scandaliaris (Eeaoc).
La fuerte mejora de la competitividad azucarera se debe, en buena medida, a que “el sector azucarero (en su conjunto) desarrolló e incorporó tecnología en campo y en fábrica, y porque fue capaz de crear una visión compartida y llevar adelante metas comunes”, opinó. “Así mejoraron las relaciones funcionales entre ingenios y cañeros, empresas proveedoras, productores y comercializadores” -advirtió-.
“Hay que prepararse para aprovechar las oportunidades que presentará la caña de azúcar” -sugirió-. Para ello hay que continuar con la mejora de su productividad y rentabilidad, así como con los productos derivados de ella, dijo.
“El incremento de la productividad, a través del desarrollo e innovación tecnológica, será la llave para acceder a nuevos productos y nuevos mercados, donde también será importante el desarrollo de una política energética nacional, principalmente en materia de biocombustibles, y el mantenimiento de una relación provechosa con Brasil en azúcar y alcohol”, opinó Scandaliaris. “El cuidado del medio ambiente será esencial para no desaprovechar esta oportunidad”, concluyó el investigador.
Los monitoreos ayudan a detectar las plagas
Durante el período de brotación, la caña de azúcar puede ser afectada por el “perforador menor” Elasmopalpus lignosellus. Sus ataques están asociados a elevadas temperaturas y baja humedad. “El daño lo realiza la larva que perfora la zona basal del brote, produciendo una galería y matando el brote guía. Producen una pérdida del 24% de azúcar/tn de caña”, explicaron Analía Ruth Salvatore y Germán López, de la Sección Zoología Agrícola (Eeaoc).
Asimismo, la caña de azúcar puede ser afectada por el “gusano cuarteador” Mocis latipes. Es una plaga muy voraz; provoca una intensa defoliación del cultivo, dejando sólo la nervadura central de la hoja. El ataque está asociado a malezas hospederas en callejones, trochas y cabeceras de los surcos, tales como: gramilla, pasto blanco y pasto ruso. Produce un pérdida del 57% de azúcar/tn de caña.
Durante todo el ciclo, el cultivo se ve afectado por la plaga de mayor importancia económica: el “gusano perforador” Diatraea saccharalis. El daño consiste en perforaciones o galerías en el tallo, que causa pérdidas de peso de las cañas y disminución del contenido de sacarosa, con un decrecimiento en el proceso de extracción fabril que afecta al “brix”, “Pol” y “pureza”. También es responsable de la muerte del brote principal (en los primeros meses de edad de la caña) y de la proliferación de brotes laterales (caña madura).
Además, estas perforaciones son puertas de entrada de enfermedades como hongos y bacterias, que producen la “podredumbre roja”. Las pérdidas son unos 650 gr/tn de caña, por porcentaje de infestación. A mayor % de infestación, mayores serán las pérdidas.
“Por ello son importantes los monitoreos prezafra para saber qué intensidad de ataque tenemos en nuestro cañaveral”, sugirieron.














