Pese a la pérdida de competitividad, creció la exportación de limones

La campaña actual sufre numerosas complicaciones logísticas. España aumentó sus envíos a EEUU, que no puede abastecer a su demanda interna. Por Ernesto José Caram - Sección Rural.

DESTINO, MERCADOS EXTERNOS. El limón tucumanos se extraña en los puestos de venta de los mercados europeos, por su sobresaliente calidad. ARCHIVO LA GACETA DESTINO, MERCADOS EXTERNOS. El limón tucumanos se extraña en los puestos de venta de los mercados europeos, por su sobresaliente calidad. ARCHIVO LA GACETA
11 Mayo 2007
Los pronósticos indicaban que las exportaciones de limones de la actual campaña tendrían más complicaciones de las que efectivamente soporta. Luego de un verano con abundantes lluvias y de un inicio de zafra pasada por agua, los resultados a la vista indican lo contrario. A pesar de que se esperan resultados altamente riesgosos, al 30 de abril las exportaciones de limones de la Argentina experimentaron un crecimiento del 37% respecto de igual fecha de 2006. A la fecha de referencia se exportaron 32.219 pallets de limones versus los 23.507 del año pasado.
En cuanto a los pomelos, el crecimiento fue mayor y representó un incremento del 173%, con 4.597 pallets exportados. En tanto, los envíos de mandarinas crecieron a 23.800 pallets, un 30% más que la campaña pasada y los de naranjas -a igual fecha- un 40% más respecto de 2006.
Todas las variedades experimentaron un crecimiento que nadie esperaba. Parece ser que las heladas que afectaron a EEUU actuaron a favor, ya que el país del norte no sólo se quedó sin producción para abastecer su consumo interno sino también sin volúmenes para sus mercados de exportación.
Tanto fue así que también España incrementó en más de 100.000 toneladas los envíos de cítricos (clementinas, naranjas y limones) a EEUU, y se sumaron Sudáfrica y Chile, donde también gran parte de sus producciones cítricas se destinaron al gran mercado estadounidense.
Por otra parte, los dos países del Hemisferio Sur, competidores de la Argentina con ventaja, ya que tienen ingreso ilimitado al mercado japonés, comenzaron a enviar sus producciones al país asiático, al que pueden ingresar sus frutos sin ningún tratamiento cuarentenario con frío. Ambos países son considerados libres de mosca de la fruta.
En lo que respecta a las exportaciones de la Argentina, los principales destinos fueron los puertos de San Petersburgo, en Rusia, con más de 16.000 pallets; el de Odessa, en Ucrania, con 4.100 pallets; el de Tesalónica, en Grecia, con 3.500 pallets; Rotterdam, Holanda, con 3.000 pallets; Hong Kong, con 1.500 pallets; Livorno, Italia; con más de 1.500 pallets, y Gdansk, Polonia, con 1.000 pallets. En menor medida hubo envíos a los puertos de Génova, Albania, Amberes, Armenia, Novorossiysk y Toronto, entre otros.

El precio
La diversidad de puertos a los que llega el limón argentino muestra a las claras la gran capacidad exportadora y de logística que desarrolló la actividad en los últimos años. Esto ayudó a que la actividad pueda seguir exportando sus producciones a pesar de que es bajo el precio que hoy se percibe por la fruta en todos los mercados del mundo.
Por estos días la actividad está parada como consecuencia de las abundantes lluvias, que vuelven a ser superiores a los pronósticos y a la media histórica para esta fecha. La mayoría de las empresas esperan que el clima se estabilice, ya que mientras perduren estas condiciones el limón para exportación no se podrá cosechar por el riesgo que significa exponerse a la aparición de hongos y de otras enfermedades que afectarán la calidad comercial de la fruta.
Las bajas temperaturas también tendrán una gran incidencia en las exportaciones. Este fenómeno provoca que los limones tomen su color amarillo natural y no necesiten del estresante proceso de desverdizado artificial al que deben someterse los frutos al inicio de cada campaña exportadora. El frío también acelera el envejecimiento de la producción.
Finalmente, cabe resaltar que a pesar del crecimiento en las ventas de limones al exterior, los pronósticos y sus resultados son aún reservados. La citricultura local perdió competitividad en los últimos años por los elevados costos internos en todos sus procesos productivos. Se suman los elevados incrementos que tuvieron la logística y la gestión comercial, que llevan a que los frutos tucumanos se posicionen en las góndolas del exterior.
Las cartas están echadas, los barcos navegando y los clientes del mundo esperando que llegue el valioso limón argentino, que para estas fechas se veía en los más remotos países del mundo. El esfuerzo y el sacrificio del sector citrícola local debe ser compensado, a pesar de la crisis y del pesimismo que reina en el ambiente exportador.

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