11 Mayo 2007
SELLO DE CALIDAD. La fruta certificada tiene acceso al mercado externo. ARCHIVO LA GACETA
“El taller internacional de vigilancia fitosanitaria y sistemas de mitigación de riesgo de plagas agrícolas, que se realizará en Tucumán entre el lunes y el martes próximos, aporta herramientas muy útiles para la apertura de nuevos mercados y el mantenimiento de los actuales”, señaló a LA GACETA Rural el director Nacional de Vigilancia y Monitoreo, Pablo Cortese.
En ese taller participaran empresas citrícolas, palteras, frutilleras, arandaneras e instituciones privadas y públicas, las que darán a conocer sus experiencias.
“Elegimos el Noa porque los trabajos que se realizaron en materia fitosanitaria tuvieron excelentes resultados. También porque la región fue pionera en la puesta en marcha de estos sistemas. Hoy los mercados son más exigentes y es necesario sumar las distintas experiencias para ser más competitivos”, explicó Cortese.
Agregó, en este sentido, que los cultivadores de diferentes productos deben entender el porqué se exige, desde el Senasa, cada vez más el cumplimiento de los requisitos fitosanitarios. “No son acciones caprichosas sino necesarias para ingresar sin inconveniente a los mercados internacionales. Permanentemente surgen nuevos problemas que debemos enfrentar y los mercados internacionales cambian y exigen, cada vez más, alimentos inocuos y seguros para el consumo de sus habitantes”, resaltó el especialista.
En el taller que se realizará en la capital tucumana se difundirán los avances en la implementación de la vigilancia fitosanitaria y en los sistemas de mitigación de riesgos de plagas agrícolas. También se profundizará en los conocimientos de los sistemas que ya se encuentran en ejecución.
“Queremos aportar a todos la información que existe respecto de los nuevos instrumentos tecnológicos, tanto de campo, laboratorio o informáticos que se usan en las actividades de vigilancia y de mitigación de riesgos”, apuntó Cortese.
Por último, subrayó que el encuentro servirá para generar un espacio de intercambio de experiencias, de propuestas y de posibles soluciones relacionadas con el uso de estos sistemas y presentar las propuestas que sirvan para la organización de la información y la actualización permanente.
Con respecto a las exportaciones citrícolas, el Senasa está trabajando a pleno con las certificaciones de los envíos a la Unión Europea, China y a aquellos países que poseen restricciones cuarentenarias o protocolos especiales. El trabajo de los inspectores se centrará más que nunca en exigir el cumplimiento de los mismos y evitar algún problema de interdicción de frutos en diferentes mercados.
En ese taller participaran empresas citrícolas, palteras, frutilleras, arandaneras e instituciones privadas y públicas, las que darán a conocer sus experiencias.
“Elegimos el Noa porque los trabajos que se realizaron en materia fitosanitaria tuvieron excelentes resultados. También porque la región fue pionera en la puesta en marcha de estos sistemas. Hoy los mercados son más exigentes y es necesario sumar las distintas experiencias para ser más competitivos”, explicó Cortese.
Agregó, en este sentido, que los cultivadores de diferentes productos deben entender el porqué se exige, desde el Senasa, cada vez más el cumplimiento de los requisitos fitosanitarios. “No son acciones caprichosas sino necesarias para ingresar sin inconveniente a los mercados internacionales. Permanentemente surgen nuevos problemas que debemos enfrentar y los mercados internacionales cambian y exigen, cada vez más, alimentos inocuos y seguros para el consumo de sus habitantes”, resaltó el especialista.
En el taller que se realizará en la capital tucumana se difundirán los avances en la implementación de la vigilancia fitosanitaria y en los sistemas de mitigación de riesgos de plagas agrícolas. También se profundizará en los conocimientos de los sistemas que ya se encuentran en ejecución.
“Queremos aportar a todos la información que existe respecto de los nuevos instrumentos tecnológicos, tanto de campo, laboratorio o informáticos que se usan en las actividades de vigilancia y de mitigación de riesgos”, apuntó Cortese.
Por último, subrayó que el encuentro servirá para generar un espacio de intercambio de experiencias, de propuestas y de posibles soluciones relacionadas con el uso de estos sistemas y presentar las propuestas que sirvan para la organización de la información y la actualización permanente.
Con respecto a las exportaciones citrícolas, el Senasa está trabajando a pleno con las certificaciones de los envíos a la Unión Europea, China y a aquellos países que poseen restricciones cuarentenarias o protocolos especiales. El trabajo de los inspectores se centrará más que nunca en exigir el cumplimiento de los mismos y evitar algún problema de interdicción de frutos en diferentes mercados.














