01 Junio 2007
APRECIADO. El arándano se ha destacado entre las exportaciones de fruta fina fresca y esto se refleja en la cantidad de hectáreas plantadas en los últimos años. LA GACETA / JOSE NUNO
La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya) de la Nación aprobó un Protocolo de Calidad “de carácter no obligatorio y de adhesión e implementación voluntaria”, que identifique los atributos diferenciales de los arándanos argentinos y permita su posicionamiento en el mercado mundial con valor agregado.
“Un Protocolo de Calidad de Arándanos resulta ser un patrón o medida para las empresas productoras que deseen diferenciar su producto como estrategia competitiva”, señala en sus considerandos la Resolución 201/07, publicada en el Boletín Oficial.
La ‘calidad’ es un “componente estratégico” para el desarrollo competitivo de los arándanos argentinos y un “factor diferencial” para el ingreso a nuevos mercados, desarrollo de mercados o permanencia en los mercados existentes, destaca la norma.
Asimismo, indica la Resolución firmada por el secretario Javier de Urquiza, cumplir con un Protocolo de Calidad resulta un requisito esencial para la obtención del sello “Alimentos argentinos, una elección natural” y su versión en inglés “Argentine food, a natural choice”, creado por medio de la Resolución 392/05.
Asimismo, permite brindar a los consumidores garantía de que los productos han sido elaborados de conformidad a características específicas y/o condiciones especialmente establecidas.
“El grado de exigencia de clientes y consumidores en el mercado global, respecto de la calidad de los alimentos, se ha elevado en virtud del aumento de la información disponible y de la diversificación de la oferta”, resalta la norma.
Al mismo tiempo, considera que la excelente calidad de los arándanos argentinos se debe a los atributos y autenticidad vinculados al origen, las prácticas de producción y los sistemas de calidad.
Los sistemas de certificación voluntaria prestados por entidades independientes se han probado aptos a esa finalidad, cuando los atributos diferenciales de valor no son factibles de ser comprobados directamente por clientes y consumidores, concluye la resolución.
Fruta “premium”
El arándano, una de las bayas que conforman los denominados “frutos del bosque” o “berries", se ha destacado en el ámbito de las exportaciones de fruta fina fresca, situación que se refleja en la importante cantidad de hectáreas que se han plantado durante los últimos años en la Argentina.
Para ser considerado “Premium” se deberá cumplir con un exigente programa con pautas de trabajo en Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y de Manejo en Cosecha e implementar el Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (APPCC-HACCP) en el proceso de empaque. Estas pautas son exigidas a los productores que quieran colocar productos de alta calidad en la mayoría de los mercados internacionales -que demandan excelente calidad, por la que pagan buenos precios-, entre otros atributos.
Requisitos
•Deben ser frutos bien desarrollados, sanos, sin olores ni sabores extraños, libres de manchas, lesiones o heridas, de color uniforme, con un mínimo de 7 grados brix de azúcares, firme al tacto, con 90% de la superficie de la fruta con cera natural, sin contaminantes químicos como plaguicidas.
•Las condiciones de almacenamiento y transporte deberán respetar lo establecido en el sistema de aseguramiento de la inocuidad y calidad aplicado.
•Deberán envasarse en bandejas de plástico transparentes, que permitan la visualización del contenido y asegurar el cuidado de los frutos dada su fragilidad.
•No podrán superar los 35 días entre cosecha y recepción del producto, tanto en el mercado interno como externo.
Estos atributos surgen de la información aportada principalmente por la Cámara Argentina de Productores de Arándanos y otros Berries (CAPAB) -que tiene una delegación en Tucumán-, con la colaboración por parte de la Estación Experimental Agropecuaria Concordia del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
“Un Protocolo de Calidad de Arándanos resulta ser un patrón o medida para las empresas productoras que deseen diferenciar su producto como estrategia competitiva”, señala en sus considerandos la Resolución 201/07, publicada en el Boletín Oficial.
La ‘calidad’ es un “componente estratégico” para el desarrollo competitivo de los arándanos argentinos y un “factor diferencial” para el ingreso a nuevos mercados, desarrollo de mercados o permanencia en los mercados existentes, destaca la norma.
Asimismo, indica la Resolución firmada por el secretario Javier de Urquiza, cumplir con un Protocolo de Calidad resulta un requisito esencial para la obtención del sello “Alimentos argentinos, una elección natural” y su versión en inglés “Argentine food, a natural choice”, creado por medio de la Resolución 392/05.
Asimismo, permite brindar a los consumidores garantía de que los productos han sido elaborados de conformidad a características específicas y/o condiciones especialmente establecidas.
“El grado de exigencia de clientes y consumidores en el mercado global, respecto de la calidad de los alimentos, se ha elevado en virtud del aumento de la información disponible y de la diversificación de la oferta”, resalta la norma.
Al mismo tiempo, considera que la excelente calidad de los arándanos argentinos se debe a los atributos y autenticidad vinculados al origen, las prácticas de producción y los sistemas de calidad.
Los sistemas de certificación voluntaria prestados por entidades independientes se han probado aptos a esa finalidad, cuando los atributos diferenciales de valor no son factibles de ser comprobados directamente por clientes y consumidores, concluye la resolución.
Fruta “premium”
El arándano, una de las bayas que conforman los denominados “frutos del bosque” o “berries", se ha destacado en el ámbito de las exportaciones de fruta fina fresca, situación que se refleja en la importante cantidad de hectáreas que se han plantado durante los últimos años en la Argentina.
Para ser considerado “Premium” se deberá cumplir con un exigente programa con pautas de trabajo en Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) y de Manejo en Cosecha e implementar el Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (APPCC-HACCP) en el proceso de empaque. Estas pautas son exigidas a los productores que quieran colocar productos de alta calidad en la mayoría de los mercados internacionales -que demandan excelente calidad, por la que pagan buenos precios-, entre otros atributos.
Requisitos
•Deben ser frutos bien desarrollados, sanos, sin olores ni sabores extraños, libres de manchas, lesiones o heridas, de color uniforme, con un mínimo de 7 grados brix de azúcares, firme al tacto, con 90% de la superficie de la fruta con cera natural, sin contaminantes químicos como plaguicidas.
•Las condiciones de almacenamiento y transporte deberán respetar lo establecido en el sistema de aseguramiento de la inocuidad y calidad aplicado.
•Deberán envasarse en bandejas de plástico transparentes, que permitan la visualización del contenido y asegurar el cuidado de los frutos dada su fragilidad.
•No podrán superar los 35 días entre cosecha y recepción del producto, tanto en el mercado interno como externo.
Estos atributos surgen de la información aportada principalmente por la Cámara Argentina de Productores de Arándanos y otros Berries (CAPAB) -que tiene una delegación en Tucumán-, con la colaboración por parte de la Estación Experimental Agropecuaria Concordia del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).















