Las heladas fueron el principal factor que dificultó la campaña

El Grupo Caña de Azúcar del INTA Famaillá concluyó que las lluvias caídas al final de la molienda y la falta de energía en los ingenios complicaron todo el proceso.

Las bajas temperaturas provocaron graves daños en las plantas. Las bajas temperaturas provocaron graves daños en las plantas.
26 Octubre 2007
La actual zafra en Tucumán, ya próxima a concluir, presentó serias dificultades en su desarrollo, lo que incidirá en los resultados productivo y económico finales, sostuvo para LA GACETA Rural Roberto Sopena, del Grupo Caña de Azúcar EEA Famaillá. Los principales problemas fueron, entre otros: la falta de condiciones agroclimáticas adecuadas para la cosecha (fines de mayo y buena parte de junio); limitantes energéticas en las fábricas; ocurrencia de heladas severas, de mediana a fuerte intensidad en casi toda el área cañera y, por último, ocurrencia de fuertes lluvias sobre el final del período de molienda, en particular desde principios de octubre.
Sin duda, "el hecho que más afectó el volumen, la calidad de la materia prima y la disponibilidad de caña semilla fue la ocurrencia de las heladas, que condicionó el escenario de la molienda a partir de esas circunstancias", afirmó. En un relevamiento efectuado por el Grupo Caña, se determinó que cerca del 50% del cañaveral presentaba daños moderados a severos, con detención de la maduración e inicio del deterioro en los jugos.
La aptitud de la "caña semilla" fue seriamente condicionada por el frío, con sólo el 35% del volumen disponible en buenas condiciones para ser plantada. El resto debía ser revisada y con riesgos serios de incurrir en fallas en la plantación. Esta situación obligó a muchas explotaciones a procurarse semilla de buena calidad, de lotes o zonas protegidas y distantes de los lotes a implantar, con el consecuente aumento de costos y trastornos operativos.
La calidad fabril presentaba, a inicios de la molienda, una disminución de 0,9 punto respecto de la zafra anterior. Esta brecha se vio acentuada por el deterioro inducido por las heladas en los lotes.
Las altas temperaturas y fuertes lluvias de octubre profundizaron la caída en la calidad de la materia prima y condicionaron a muchos lotes a que no puedan ser cosechados. En los lotes recolectados y en los cañaverales recién implantados se presenta con buenas perspectivas para el crecimiento. Las lluvias fueron importantes para recargar el perfil hídrico; en aquellos lotes en que se iniciaron los cultivos se observa un buen estado de la caña.
A partir de ahora será muy importante coordinar las tareas de fertilización. En el mismo sentido se debe extremar la atención para un adecuado control de las malezas.