El mercado europeo impone los requisitos

14 Diciembre 2007
Una de las principales conclusiones del Congreso del Hemisferio Sur fue que hay que asumir, a regañadientes, las exigencias de las grandes tiendas minoristas europeas que cada vez son más “creativas” y complicadas, a la hora de imponer certificaciones a los productores. Estas condiciones se sustentan en un concepto de marketing, para mostrar al “sofisticado cliente europeo” quién tiene el “sello” más original en materia de “seguridad alimentaria”. La más conflictiva de las certificaciones que se vienen es la reciente “fiad miles”, un sello por el cual se advierte al consumidor que ese producto recorrió tanta distancia hasta la góndola y generó un transporte que quemó más gasolina y produce más daño al medio ambiente.
Además, otra controversia que existe es que cada cadena compradora, y país de la UE, no se pone de acuerdo sobre los límites máximos de residuos permitidos en los productos. No obstante, los congresistas coincidieron que será preciso cumplir con la máxima exigencia impuesta por los clientes europeos.
A su turno el presidente de la Asoex (Asociación de Exportadores de Chile), que representa a los exportadores de ese país, Ronald Bown (foto), señaló que el sello de fiad miles se trata de una exigencia insólita, que puede terminar siendo una medida paraarancelaria más, y señaló la necesidad de que los proveedores se sienten a la mesa -junto a las grandes cadenas- para acordar decisiones en esta materia. “Hay más exigencias y, por el mismo precio, todos los días nos encontramos con una nueva sorpresa”, señaló Bown.
Cabe recordar que el Congreso del Hemisferio Sur fue lanzado en 2003. El encuentro ya tuvo como sedes a Santiago, en dos oportunidades, a Ciudad del Cabo y a Melbourne.

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