18 Diciembre 2007
AL COBRAR. Isabel Segura, entre María Galván, gerente de Tarjeta Sol, y Gustavo Neme, del Banco de Santiago. LA GACETA / JORGE OLMOS SGROSSO
Las necesidades son muchas y cuesta establecer las prioridades. No obstante, Isabel del Valle Segura afirma que el dinero le va a alcanzar para hacer muchas cosas que tenía pendientes. Es la afortunada ganadora del pozo acumulado de los Números de Oro de LA GACETA. Además, como es socia de Tarjeta Sol, del Banco de Santiago del Estero, duplicó la recompensa y se llevó $ 24.000.
"Con mi marido decidimos dejar el dinero guardado en el banco. No es tiempo para gastar porque en esta época de las fiestas de fin de año todo está muy caro y la gente anda enloquecida", dijo Isabel a LA GACETA.
La ganadora completó la tarjeta el jueves y tuvo que esperar hasta el viernes para saber si era o no la única afortunada. Hoy retiró su cheque. "Estoy muy contenta y muy agradecida. Me trataron muy bien tanto en LA GACETA como en el Banco de Santiago del Estero; fueron muy amables conmigo", subrayó.
Isabel, de 63 años, fue siempre ama de casa y logró beneficiarse con la ley que les permitió la jubilación a las trabajadoras del hogar. Su marido, Hugo González, de 75 años, es jubilado ferroviario. Entre ambos apenas reúnen unos $ 1.000. "Vivimos con lo justo; para colmo con muchos gastos en medicamentos, así que imagínese si no nos va a ayudar este dinero que ganamos", comentó la mujer.
Entre sus planes inmediatos está reemplazar su vieja heladera, hacer algunos arreglos en la vivienda, pagar deudas y ayudar a su hijo, Luis, quien vive con su esposa, Nancy, y sus hijos Alvaro y Facundo en la misma casa. "Eso sí, es seguro que les voy a comprar cosas para mis nietos, que son cuatro en total", afirmó la afortunada ganadora.
"No esperaba recibir este premio, aunque desde un comienzo hemos seguido el entretenimiento de Los Números de Oro, yo lo sentía más como un juego que como una posibilidad de tener una recompensa en dinero. Antes, mi marido iba a la planta de LA GACETA en la avenida Siria. Después nos hicimos socios de la Tarjeta Sol y allí retiramos la grilla", contó Isabel. "Además, leer LA GACETA es una costumbre que no hemos perdido. Como sea, la conseguimos y la leemos", añadió. "Siento que este premio es una bendición del cielo en reconocimiento a toda una vida de lucha. Siempre nos hemos sacrificado mucho para conseguir lo que tenemos", dijo al final de la charla, con la voz ya quebrada.
"Con mi marido decidimos dejar el dinero guardado en el banco. No es tiempo para gastar porque en esta época de las fiestas de fin de año todo está muy caro y la gente anda enloquecida", dijo Isabel a LA GACETA.
La ganadora completó la tarjeta el jueves y tuvo que esperar hasta el viernes para saber si era o no la única afortunada. Hoy retiró su cheque. "Estoy muy contenta y muy agradecida. Me trataron muy bien tanto en LA GACETA como en el Banco de Santiago del Estero; fueron muy amables conmigo", subrayó.
Isabel, de 63 años, fue siempre ama de casa y logró beneficiarse con la ley que les permitió la jubilación a las trabajadoras del hogar. Su marido, Hugo González, de 75 años, es jubilado ferroviario. Entre ambos apenas reúnen unos $ 1.000. "Vivimos con lo justo; para colmo con muchos gastos en medicamentos, así que imagínese si no nos va a ayudar este dinero que ganamos", comentó la mujer.
Entre sus planes inmediatos está reemplazar su vieja heladera, hacer algunos arreglos en la vivienda, pagar deudas y ayudar a su hijo, Luis, quien vive con su esposa, Nancy, y sus hijos Alvaro y Facundo en la misma casa. "Eso sí, es seguro que les voy a comprar cosas para mis nietos, que son cuatro en total", afirmó la afortunada ganadora.
"No esperaba recibir este premio, aunque desde un comienzo hemos seguido el entretenimiento de Los Números de Oro, yo lo sentía más como un juego que como una posibilidad de tener una recompensa en dinero. Antes, mi marido iba a la planta de LA GACETA en la avenida Siria. Después nos hicimos socios de la Tarjeta Sol y allí retiramos la grilla", contó Isabel. "Además, leer LA GACETA es una costumbre que no hemos perdido. Como sea, la conseguimos y la leemos", añadió. "Siento que este premio es una bendición del cielo en reconocimiento a toda una vida de lucha. Siempre nos hemos sacrificado mucho para conseguir lo que tenemos", dijo al final de la charla, con la voz ya quebrada.
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