Realizar una zafra eficiente garantiza la rentabilidad

El objetivo principal debe ser obtener la máxima cantidad posible de azúcar.

18 Abril 2008
El logro de una zafra 2008 ordenada y eficiente, en la cual se recupere la máxima cantidad posible del azúcar potencialmente disponible en el campo, debe constituir un objetivo prioritario y un compromiso de todos los sectores involucrados, ya que definirá la cantidad y calidad del azúcar a obtener y, por lo tanto, la rentabilidad de la agroindustria, dijeron en un informe los investigadores Eduardo Romero, Patricia Digonzelli y Jorge Scandaliaris de la EEAOC.
Entre los problemas a enfrentar en esta zafra se destacan situaciones similares a las registradas en el inicio de la zafra 2007. Por lo tanto, conviene tener presente todos los factores negativos que obstaculizaron el desarrollo pleno de dicha zafra: la falta de piso para la cosecha y el transporte, retrasos en el alistamiento de algunas fábricas, la escasez energética y el desinterés por iniciar temprano la cosecha, desaprovechando los meses de mayo y junio. Además, en este escenario acontecieron las severas heladas que afectaron la calidad de la materia prima y pusieron al sector en condición de emergencia, provocando una sustancial reducción de la producción de azúcar.
Por ello, es importante trabajar en este período prezafra en la planificación, prevención y coordinación de las operaciones que aseguren la ejecución de un proceso de abastecimiento y procesamiento de la materia prima que permita optimizar la zafra 2008.
En tal sentido, resultará decisivo promover y organizar un inicio temprano de la zafra para minimizar los efectos negativos de una molienda que se extienda más allá de lo aconsejable, más aún si ocurren heladas, peligro al que el área cañera siempre está expuesta.
La cosecha tardía, además, afecta la producción de caña y azúcar del año siguiente cuanto más se demore el corte, a lo cual se agregan las limitaciones que impone el corte tardío en la efectividad y oportunidad del manejo cultural del cañaveral (labores mecánicas, control de malezas y fertilización).
Un aspecto fundamental para la organización de una cosecha eficiente y orientada a mejorar la calidad de la materia prima, radica en implementar un adecuado ordenamiento de la secuencia de corte, basado en el estado de maduración de las variedades y en los lotes disponibles, considerando los potenciales efectos de la ocurrencia de heladas. Además, se debe trabajar en optimizar la planificación, ordenamiento y control de la zafra, aprovechando estrategias de manejo como el empleo de los maduradores químicos para incrementar la producción de azúcar, facilitando el inicio temprano de la zafra.
La falta de un control adecuado de la calidad de la materia prima y de una programación de cosecha acorde a la misma, puede ser la causa de las primeras pérdidas de azúcar en que se incurre durante la cosecha y transporte de la caña de azúcar. En este contexto, la maduración química es una tecnología importante para incrementar los contenidos de sacarosa en el inicio de zafra (de mediados de mayo hasta mediados de julio), sin afectar la producción cultural.
Además, al acelerar el envejecimiento del follaje y favorecer la acumulación de azúcar en los entrenudos apicales (normalmente inmaduros), mejora la eficiencia global de la cosecha a través de una mayor altura de despuntado (mayor aprovechamiento de la producción cultural) y un menor contenido de materias extrañas que llegan a fábrica (menor trash).

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