23 Mayo 2008
INVESTIGACION. Las jornadas técnicas a campo permiten que los productores comprueben los resultados que se obtienen con las experiencias.
La incorporación de nuevas tecnologías en la cadena de producción de azúcar, desde el surco hasta los ingenios, muestra las permanentes innovaciones que aparecen en la actividad, con el único objetivo de hacer mas eficiente la plantación, producción y fabricación del dulce producto.
Una de estas modernas innovaciones es el avión ultraliviano Sky Arrow (Flecha del cielo).
“Es un verdadero laboratorio volante equipado con cámaras multiespectrales y cámaras térmicas; el equipo fue recientemente adquirido por el INTA Castelar y está siendo utilizado para el mapeo de campos cañeros en el Ingenio San Martín de Tabacal (Salta), en el marco del programa de innovación tecnológica que llevan adelante, en forma conjunta, la Universidad de San Pablo T y el Programa Agricultura de Precisión de INTA”, explicó Federico Pérez Zamora.
El mapeo es hecho con fines de estimar producción a alto nivel de detalle que implica definición sub métrica. Sky Arrow está equipado también con cámaras térmicas que permiten estimar las zonas dentro de las unidades de manejo agrícola, que presentan estrés hídrico.
En los últimos años el uso de sensores remotos en la agricultura ha experimentado un importante crecimiento. La mayoría de estos sensores se basan en el fraccionamiento del espectro de luz y la selección de los sectores de este espectro, que mejor detecta las variaciones en la cantidad de masa verde aérea de un cultivo y el índice de verdor de esta masa.
Estas dos mediciones, por principios de la producción agrícola, se correlacionan con las condiciones hídricas y nutricionales para el crecimiento del cultivo.
Durante 2007, “un equipo de expertos formados por técnicos del Programa de Precisión de INTA, del que soy integrante en mi condición de director del Instituto de Desarrollo e Innovación Tecnológica para la Competitividad Territorial de la Universidad de San Pablo T, trabajamos en la búsqueda de técnicas de detección de variaciones de cantidad de masa verde y de índice verde, en campos cañeros de Tucumán, Salta y Santa Fe”, comentó Pérez Zamora. Estas técnicas se basaron en el uso de sensores Green Seeker adquiridos en los EEUU que, con una frecuencia de 10 lecturas por segundo, formatea un mapa de alto nivel de detalle, en el que se aprecian los cambios, metro a metro, de la cantidad de masa verde y de índice de verdor.
“Es muy importante remarcar -dijo el investigador- que la caña de azúcar es el cultivo en el que existe el mayor nivel de correlación, entre la cantidad de masa aérea verde y la producción a cosecha”. “Por ello, agregó, su determinación es una herramienta tecnológica de alto valor, para inferir la producción de una determinada área o de un sector de la unidad de manejo de que se trate”, observó.
Las limitantes
Si bien estos sensores han demostrado ser de alta precisión en las experiencias realizadas, presentaron la limitante de “uso agronómico masivo”, ya que las lecturas pueden ser efectuadas sólo hasta la altura de la caña que permite entrar -al campo- con un equipo terrestre, como las pulverizadoras autopropulsadas, que se realiza generalmente durante el mes de diciembre.
Sin embargo, las condiciones ambientales de enero, febrero y marzo, son altamente determinantes de los tonelajes de caña por hectárea que se cosecharán en el invierno siguiente, lo que acota, en parte, el grado de estimación de estos sensores, advirtió el especialista del INTA.
Es por ello, que la adquisición del Sky Arrow representó la oportunidad de confeccionar mapas de producción, similares a los que en granos hacen los monitores de rendimiento instalados en las trilladoras de última generación, ya que las lecturas podrían hacerse en el otoño, observó.
Cámaras especiales
En marzo pasado, la Universidad de San Pablo T y el Programa Agricultura de Precisión de INTA firmaron una carta acuerdo para el desarrollo de innovaciones tecnológicas, que posicionen al manejo agronómico de la caña de azúcar en una situación de liderazgo en el uso de sensores remotos, acercándose al manejo a nivel de sitio específico.
En el marco de esta Carta Acuerdo suscripta, el 30 de abril pasado partió, desde el INTA Castelar, el equipo técnico y el piloto trasladando, por vía terrestre, al Sky Arrow 650 con destino al Ingenio San Martín de Tabacal.
Durante dos días este verdadero laboratorio volante relevó un poco más de 7.000 hectáreas plantadas con caña de azúcar, realizando lecturas utilizando sus cámaras multiespectrales MS 4100 de alta resolución y las cámaras térmicas A 40M.
El propósito de realizar las pruebas en la provincia de Salta fue explorar la utilización de herramientas de sensoramiento remoto aerotransportadas (cámaras para adquisición de imágenes de alta resolución espacial en el espectro visible y térmico), como herramientas para determinar la variabilidad, en productividad, de la caña de azúcar y/o detectar estrés nitrogenado o hídrico, explicó Pérez Zamora.
Una de estas modernas innovaciones es el avión ultraliviano Sky Arrow (Flecha del cielo).
“Es un verdadero laboratorio volante equipado con cámaras multiespectrales y cámaras térmicas; el equipo fue recientemente adquirido por el INTA Castelar y está siendo utilizado para el mapeo de campos cañeros en el Ingenio San Martín de Tabacal (Salta), en el marco del programa de innovación tecnológica que llevan adelante, en forma conjunta, la Universidad de San Pablo T y el Programa Agricultura de Precisión de INTA”, explicó Federico Pérez Zamora.
El mapeo es hecho con fines de estimar producción a alto nivel de detalle que implica definición sub métrica. Sky Arrow está equipado también con cámaras térmicas que permiten estimar las zonas dentro de las unidades de manejo agrícola, que presentan estrés hídrico.
En los últimos años el uso de sensores remotos en la agricultura ha experimentado un importante crecimiento. La mayoría de estos sensores se basan en el fraccionamiento del espectro de luz y la selección de los sectores de este espectro, que mejor detecta las variaciones en la cantidad de masa verde aérea de un cultivo y el índice de verdor de esta masa.
Estas dos mediciones, por principios de la producción agrícola, se correlacionan con las condiciones hídricas y nutricionales para el crecimiento del cultivo.
Durante 2007, “un equipo de expertos formados por técnicos del Programa de Precisión de INTA, del que soy integrante en mi condición de director del Instituto de Desarrollo e Innovación Tecnológica para la Competitividad Territorial de la Universidad de San Pablo T, trabajamos en la búsqueda de técnicas de detección de variaciones de cantidad de masa verde y de índice verde, en campos cañeros de Tucumán, Salta y Santa Fe”, comentó Pérez Zamora. Estas técnicas se basaron en el uso de sensores Green Seeker adquiridos en los EEUU que, con una frecuencia de 10 lecturas por segundo, formatea un mapa de alto nivel de detalle, en el que se aprecian los cambios, metro a metro, de la cantidad de masa verde y de índice de verdor.
“Es muy importante remarcar -dijo el investigador- que la caña de azúcar es el cultivo en el que existe el mayor nivel de correlación, entre la cantidad de masa aérea verde y la producción a cosecha”. “Por ello, agregó, su determinación es una herramienta tecnológica de alto valor, para inferir la producción de una determinada área o de un sector de la unidad de manejo de que se trate”, observó.
Las limitantes
Si bien estos sensores han demostrado ser de alta precisión en las experiencias realizadas, presentaron la limitante de “uso agronómico masivo”, ya que las lecturas pueden ser efectuadas sólo hasta la altura de la caña que permite entrar -al campo- con un equipo terrestre, como las pulverizadoras autopropulsadas, que se realiza generalmente durante el mes de diciembre.
Sin embargo, las condiciones ambientales de enero, febrero y marzo, son altamente determinantes de los tonelajes de caña por hectárea que se cosecharán en el invierno siguiente, lo que acota, en parte, el grado de estimación de estos sensores, advirtió el especialista del INTA.
Es por ello, que la adquisición del Sky Arrow representó la oportunidad de confeccionar mapas de producción, similares a los que en granos hacen los monitores de rendimiento instalados en las trilladoras de última generación, ya que las lecturas podrían hacerse en el otoño, observó.
Cámaras especiales
En marzo pasado, la Universidad de San Pablo T y el Programa Agricultura de Precisión de INTA firmaron una carta acuerdo para el desarrollo de innovaciones tecnológicas, que posicionen al manejo agronómico de la caña de azúcar en una situación de liderazgo en el uso de sensores remotos, acercándose al manejo a nivel de sitio específico.
En el marco de esta Carta Acuerdo suscripta, el 30 de abril pasado partió, desde el INTA Castelar, el equipo técnico y el piloto trasladando, por vía terrestre, al Sky Arrow 650 con destino al Ingenio San Martín de Tabacal.
Durante dos días este verdadero laboratorio volante relevó un poco más de 7.000 hectáreas plantadas con caña de azúcar, realizando lecturas utilizando sus cámaras multiespectrales MS 4100 de alta resolución y las cámaras térmicas A 40M.
El propósito de realizar las pruebas en la provincia de Salta fue explorar la utilización de herramientas de sensoramiento remoto aerotransportadas (cámaras para adquisición de imágenes de alta resolución espacial en el espectro visible y térmico), como herramientas para determinar la variabilidad, en productividad, de la caña de azúcar y/o detectar estrés nitrogenado o hídrico, explicó Pérez Zamora.















