Fabrican ladrillos con las cenizas de los ingenios

Un proyecto busca reducir el perjuicio ambiental que provocan los residuos.

APLICACION. Los ladrillos se utilizan para construir viviendas sociales.  APLICACION. Los ladrillos se utilizan para construir viviendas sociales.
23 Mayo 2008
La producción de azúcar de los ingenios tucumanos ha ocupado históricamente un lugar primordial en el desarrollo económico de la provincia y de la región. Las  nuevas tecnologías impulsaron la implementación de modernas máquinas, y los sistemas contribuyeron a optimizar los recursos, logrando aumentar la producción industrial.
Si bien el cuidado del medioambiente no acompañó este proceso, hoy la sociedad exige acciones rápidas frente a los problemas que se plantean, debido a los enormes volúmenes de desechos generados.
En los últimos años se ha instalado en la sociedad una polémica en lo que concierne al tratamiento de los residuos industriales y, en especial, a las cenizas producto de la combustión de calderas. Este desecho -de alta producción en los ingenios- no ha recibido, hasta el momento, una solución eficaz y concreta en su manejo, que permita frenar la contaminación ambiental.
Concebido para responder a la problemática de los desechos, se ejecutó un proyecto de reciclado de cenizas, transformándolas en mampuestos para la construcción (ladrillos, baldosas, adoquines).
El reciclado de las cenizas de calderas se realiza de la siguiente manera: 1. Extracción de la ceniza: es sometida a procesos para bajar su granulometría, quedando libre de elementos orgánicos (bagazo, melaza, impurezas, etc); 2. Mezclado: una vez depurada la ceniza, se la mezcla con elementos que producirán una reacción química luego del contacto con el agua, formando una pasta que queda en reposo para su posterior utilización; 3. Moldeado: la pasta procesada se coloca en moldes para ser compactados; de donde se obtiene un elemento macizo; 4. Estibado: los mampuestos quedarán estibados; su resistencia inicial de trabajo es similar a la del hormigón. El método de producción lleva cuatro años de estudio; el proceso químico fue registrado en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI).
Los mampuestos obtenidos fueron probados en los laboratorios de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNT y en Vialidad Nacional. Para mejorar todavía más su calidad, continúan los estudios en el Laboratorio de Resistencia de Materiales de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNT.

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