Las lluvias que cayeron el miércoles en la región agropecuaria central de la Argentina aliviaron los cultivos, afectados por una grave sequía, pero no fueron suficientes para revertir los daños ya sufridos por las plantaciones. El noreste y el sudoeste de la provincia de Buenos Aires necesitaban entre 80 y 100 milímetros de lluvia para que se recuperen los cultivos, según detalló Liliana Núñez, titular de agrometeorología del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). También la especialista sostuvo que podrían registrarse algunas lluvias el viernes en la provincia de La Pampa, en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires y en la zona de Bahía Blanca, añadió. En el NOA se registraron precipitaciones a lo largo de esta semana con valores que variaron entre los 15 y los 60 mm a lo largo de la región. En Tucumán, las precipitaciones caídas vinieron muy bien para los diferentes cultivos, sobre todo para el de granos, que ya estaban siendo afectados por el estrés hídrico y el térmico ante la falta de precipitaciones regulares.













