Prevén fuertes bajas en rindes de granos

Informe desfavorable de la Bolsa de Cereales.

30 Enero 2009

Según el último informe de la Bolsa de Cereales porteña, la campaña agrícola 2008/09 transcurre en uno de los escenarios más desfavorables de las últimas décadas: fuerte presión fiscal, imposibilidad de aprovechar los momentos de buenos precios, bajo nivel de crédito, suba de costos al momento de la siembra, incertidumbre comercial y una de las peores sequías.
Durante 2008, las lluvias mostraron un patrón deficitario, que impactó negativamente en gran parte de la región productiva. En muchos lugares se registraron las más bajas precipitaciones de los últimos 47 años, con caídas del orden del 40% al 60%, respecto del promedio histórico. En épocas donde los cultivos definen sus rindes, la falta de lluvia se hizo sentir con intensidad.
El informe afirma que el área sembrada de trigo se retrajo en más de un millón hectáreas, la superficie cosechada llegó a su mínimo en 30 años y los rendimientos se redujeron un 27% respecto de la campaña anterior. La producción total se redujo a su menor nivel en 20 años. La caída del área sembrada de girasol fue del 21,5% y se espera que la producción se retraiga entre un 20% y un 32%. El maíz registró una merma en el área del 26%, y se prevé una caída en la producción del orden del 33% al 40%. Aún resta definir los impactos finales en soja, pero la producción podría caer entre un 17% y un 25% respecto de la campaña anterior.
La merma de entre 22 y 29 millones de toneladas de granos reflejará una caída en el nivel de ingresos de entre U$S 3.900 millones y U$S 5.300 millones (equivalente al 1,5% y al 2,1% del PBI 2008, respectivamente). Esto significará que tampoco habrá demanda hacia los otros sectores de la economía en el interior del país.
Los pronósticos climáticos extendidos dan cuenta de un verano con precipitaciones inferiores al promedio y alertan sobre un otoño muy seco. Este escenario condiciona la futura siembra de granos finos. Las perspectivas también son desalentadoras desde otros ámbitos: la presión fiscal se mantendría muy alta, las restricciones al comercio exterior seguirán afectando la libre competencia en el mercado interno y la crisis internacional continuará presionando las cotizaciones y disminuyendo el crédito.
En 2009 se espera una fuerte caída en la inversión, en el consumo, en la generación de empleo y en el ingreso de divisas. El sector público verificará una menor recaudación fiscal. Resulta inevitable pensar en una política económica que envíe señales para que el principal motor de la economía siga funcionando como hasta ahora.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios