Buscan alternativas para detener el avance de la enfermedad de postcosecha

La "podredumbre amarga" afecta la producción de citrus.

SANIDAD. En los empaques, el personal selecciona la mejor fruta. SANIDAD. En los empaques, el personal selecciona la mejor fruta.
30 Octubre 2009
Las pérdidas económicas ocasionadas por las enfermedades de postcosecha son uno de los principales problemas de la actividad citrícola en Tucumán. En un estudio realizado por Soledad Carbajo Romero, de la División Frutihorticultura EEA Famaillá establece que la "podredumbre amarga" causada por Geotrichum (G.) candidum es una enfermedad de difícil control, para el que se emplean fungicidas químicos que están siendo prohibidos en la mayoría de los países importadores de fruta fresca. Por lo tanto, hay que buscar alternativas.
Técnicos de la División Frutihorticultura del INTA EEA Famaillá están investigando el control biológico a través del empleo de microorganismos antagónicos y extractos vegetales. Las bacterias lácticas (BAL) producen una gran variedad de metabolitos con propiedades antifúngicas. Serenade® es un biofungicida cuyo ingrediente activo es Bacillus subtilis, cepa QST 715, y es antagonista a numerosos patógenos de hortalizas y frutas.
Los extractos vegetales poseen compuestos con propiedades antimicrobianas. Biocitrus® es un producto comercial a base de extracto de pulpa y semilla de naranjas. Y el producto "Insibiox" es un extracto vegetal en desarrollo.
Durante la investigación se evaluó la capacidad antifúngica de "biocontroladores" frente a G. candidum, en ensayos in vitro, y se comparó con la de los fungicidas químicos. Los biocontroladores evaluados fueron bacterias lácticas (BAL), Insibiox, Biocitrus® y Serenade®, y los fungicidas químicos Guazatina e Imazalil.
De acuerdo a los resultados, todas las concentraciones de Insibiox mostraron actividad antifúngica con valores de PI (Porcentajes de Inhibición) de entre 2,4% y 6%.
Biocitrus® tuvo actividad en todas las concentraciones evaluadas, con un máximo de 4,9% de PI. Serenade® mostró efecto inhibitorio a partir de 0,75 partes por millón (ppm) y presentó el máximo PI de 4,5% a 3 ppm. En el trabajo participaron profesionales del INTA EEA Famaillá, del Centro de Referencia para Lactobacilos (Cerela) y del Instituto Superior de Investigaciones Biológicas (Insibio-UNT).

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