Las lluvias trajeron alivio y posibilitarán que la caña y la soja avancen en su etapa de crecimiento

Las precipitaciones que se registraron entre el fin de semana y el miércoles aliviaron la situación que enfrentaban los productores.

VIAS DE COMUNICACION AFECTADAS. En algunas zonas productivas, las rutas y caminos internos quedaron anegados por las intensas precipitaciones. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL VIAS DE COMUNICACION AFECTADAS. En algunas zonas productivas, las rutas y caminos internos quedaron anegados por las intensas precipitaciones. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
08 Enero 2010

Las fuertes precipitaciones registradas entre el martes y miércoles último en gran parte del territorio provincial, y en algunas zonas que comenzaron durante el fin de semana pasado, trajeron un poco de alivio a la zona agrícola.

Según datos de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) de Tucumán, las lluvias tuvieron una distribución algo irregular.

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Asi como en Banda del Río Salí llovieron 106 mm y en La Bolsa 102,1 mm, hubo zonas, en plena área productiva, donde las precipitaciones apenas alcanzaron entre los 10 y 20 mm. No es poco para campos que están muy secos, pero siempre los productores agropecuarios esperan más agua.

Es que la campaña 2010, principalmente en caña de azúcar y soja en estos momentos en Tucumán, mostraba grandes necesidades hídricas, porque los perfiles venían bastante secos desde la primavera pasada, en el caso de la caña.

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"Siempre el agua es bienvenida, y más aún en estos casos; a veces, cuando se registran como en estos últimos días lluvias tan intensas y seguidas, se llega a producir el 'lavado' de algunos campos, pero siempre la lluvia, cuando no se tienen sistemas de riego, son bienvenidas por todos los productores", resumió para LA GACETA Rural un investigador del Area Granos de la Eeaoc.

El analista reconoció que en la provincia aún quedan zonas para sembrar. Ese volumen representaría alrededor del 10% de la superficie total prevista sembrar en esta campaña granaria.

Las lluvias fueron bastante generalizadas. Hubo zonas donde se registraron alrededor de 100 milímetros (mm) de precipitación, varios días seguidos. Sin embargo, hubo también localidades donde llovió muy poco. "No debemos olvidarnos que la actual campaña de granos gruesos comenzó con lluvias muy 'mezquinas'", recordó el investigador. 

"Además, en diciembre, a causa de que los perfiles seguían muy secos, fue difícil realizar la siembra y los barbechos", agregó. 

"Por eso, la llegada de estas lluvias trajeron alivio a las zonas agrícolas sojeras; mejoraron los perfiles hídricos, pero todavía falta mucho para que superemos la falta de agua", puntualizó.

"Hay regiones, principalmente en el este tucumano, donde además de la lluvia cayeron piedras durante el fin de semana pasado. Esto obligará a que los productores tengan que resembrar sus campos con soja, porque los daños fueron importantes", acotó el estudioso de la Eeaoc. 

"También hay campos donde las intensas precipitaciones terminaron 'lavando' los sembradíos, lo que demandará que se haga una nueva siembra de la oleaginosa", agregó.

Además, el investigador de la Eeaoc planteó que las intensas precipitaciones detuvieron los tratamientos contra las plagas. "Muchos productores no pudieron aplicar los insecticidas, especialmente para controlar la fuerte presión que está ejerciendo el 'picudo'", dijo con preocupación.

Cañaverales

Al cierre de esta edición, los técnicos de la Eeaoc estaban abocados a recoger los datos sobre el estado en que quedaron los campos productivos de la provincia.

"En general, los cañaverales venían sufriendo la falta de agua desde la primavera, porque la mayoría de los campos de Tucumán no cuentan con sistemas de riego", explicó una investigadora del centro de estudios local. "Recordemos que venimos de un 2009 bastante seco, lo que retrasó el crecimiento de las plantas", dijo.

"Entre diciembre y el mes en curso, la caña está en su período de máxima actividad de crecimiento, por lo que necesita mucha agua, además de que las temperaturas sean altas", acotó. "Nos faltaban las lluvias, asi que toda el agua es bienvenida; en algo se recompuso la situación", afirmó.

Sin embargo, la analista de la Eeaoc reconoció que hay zonas donde el exceso de lluvias es malo para los campos. Esto es lo que ocurriría en los establecimientos ubicados en la zona deprimida del este tucumano.

"En las zonas bajas y en los lotes que están mal sistematizados, el agua puede quedar estancada, no evaporarse y terminar por afectar el crecimiento de la caña, lo que puede provocar que las plantas mueran por asfixia de las raíces", acotó con precisión.

"Por eso, los productores conocen muy bien el comportamiento de sus campos; deberían observarlos y adoptar las medidas necesarias. Pero la lluvia es bienvenida porque ayudará, sin dudas, al crecimiento", concluyó.

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